Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Arianne L. Brawn el Jue Dic 14, 2017 10:52 pm

Drowning the sorrows in alcohol

Arrastró la botella por la mesa, acercándola más a ella, y haciéndola girar en sus manos; llevándola de una de sus manos hacia la otra y regresando una y otra vez en aquel movimiento, entrando en un bucle en el que llevaba ya en torno a dos horas. Allí. Allí sentada con una botella vacía y otra a la mitad decorando la mesa baja del pequeño comedor de su vivienda. Suspirando de tanto en tanto, siendo capaz de tararear canciones, entretenerse haciéndose trenzas con su dorado cabello, sonriendo más que en los últimos doce años. Carraspeó, alzando la botella hasta que estuvo lo suficientemente cerca de sus labios como para poder beber de ésta un largo trago, sintiendo como el alcohol ya no conseguía quemar su garganta, no al menos como los dos o tres primeros tragos que fue capaz de dar a la primera botella que había acabado apresada en sus manos.

Se dejó caer hacia atrás, dando con la espalda en el respaldo del sillón y dejando la cabeza hacia atrás, con la mirada fija en la apagada lámpara de la sala, apretando los dedos en torno al cuello de la botella que no era capaz de soltar desde el mismo momento en el que había puesto pies en el interior de la vivienda. Era un día para celebrar, ¿no? Había estado tantos años celebrando aquel día que se había convertido en una triste costumbre que, año tras año, se repetía en el pequeño refugio en el que habitaba, alejada de las miradas ajenas, ahogando las alegrías y tristezas en la primera botella que se cruzaba en su camino. Hasta se esmeraba en provisionar adecuadamente la alacena cuando el día era venidero. Era importante. ¿Cómo no iba a serlo? El día en el que su padre nació. Aún recordaba cómo, aun después de su muerte, su madre y ella celebraban el cumpleaños de su difunto padre; con el tiempo solo fue un día señalado en el que las dos mujeres realizaban los platos preferidos del patriarca y disfrutaban rememorando recuerdos de cuando se encontraba entre ellas. Aquellos días bien se podrían haber difuminado con los años pero, desde aquel día, no era capaz de olvidarlos. Como había sonreído al recordarlos, al ver las fotografías junto a él.

Sus dedos se crisparon consiguiendo que las yemas de sus dedos se tornaran blanquecinas y el aire abandonara sus pulmones hasta ahogarla. Aun así, sonrió. Sonrió hasta parecer una verdadera idiota con demasiadas copas de más. Aunque no se podría aplicar a ella la metáfora de las copas ya que no la usaba desde que había apurado la primera. Volvió a beber, llenando su boca y tragando poco a poco el líquido que nublaba, por suerte, sus sentidos hasta conseguir que se tratara de una verdadera celebración; solitaria pero celebración al fin y al cabo. —Quizás debería haber ido a esa estúpida fiesta, al menos habría bebida gratis— masculló incorporándose con tanta rapidez que toda la sala se movió en torno a ella, provocando que agarrara, con la mano libre, el apoya brazos del sillón como si le ayudara a recuperar la estabilidad perdida. —Okokokok— repitió varias veces antes de ponerse en pie y buscar, a tientas, la varita que, supuestamente, se encontraba en su gabardina. En el mismo momento en el que dio con esta la rodó entre sus manos, cayendo estrepitosamente al suelo y rodando por éste; huyendo de ella básicamente. —No te vayas, no es como si fuera a usarte para torturar a alguien— se quejó agachándose y acabando por sentarse en el suelo con la varita entre sus manos. Bebió de nuevo, alzando la varita al frente cuando hubo tragado, y hablando con voz trémula. Respeto patrono habló con completa seguridad de que sus palabras no erraban, pero viendo que no surtían efecto sus palabras. —Tengo que elegir un recuerdo mejor, algo más feliz—.

Carraspeó un par de veces, sintiendo su lengua pesada y la boca pastosa pero no siendo capaz de rendirse ante una gilipollez como aquella. Respecto Atronum conjuró por segunda vez, viéndose frustrada por sus malos recuerdos felices que no conseguían que surtieran efecto sus palabras. Chasqueó la lengua, dando con el recuerdo, casi seguro, acertado y probando suerte de nuevo. —Expecto Patronum— pronunció, viendo como de la punta de su varita surgía un haz de luz y, seguidamente, un colibrí revoloteaba de un lado para otro con notable histeria. —Ahí estás— felicitó cuando el animalillo volaba con energía  —Llama a Jasper, ya sabes, ese que viene a veces a casa y vive un par de calles en aquella dirección— señaló con la mano en dirección a la puerta. Era obvio que vivía tras esa puerta. Se levantó con dificultad, apoyándose contra la pared más cercana y caminando hasta la puerta de la casa, abriendo ésta de par en par y saliendo al exterior con la fina camiseta  de algodón que vestía; aunque sentía tanto calor que el frío no afectaba a su cuerpo bajo las circunstancias que se encontraba. —Vueeelaaaa— ordenó alzando las manos antes de ver desaparecer al animalillo hacia el final de la calle. —Esperaré aquí— habló dejándose caer en el pequeño escalón que daba entrada a la vivienda, y apoyando la cabeza contra el marco de la puerta con la mirada completamente perdida en la vivienda de enfrente.
01/12/2467 - Home - Jasper
Arianne L. Brawn
Arianne L. Brawn
Consejo 9 ¾

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Jasper E. Davies el Dom Dic 17, 2017 4:55 pm

Drowning the sorrows in alcohol

Ir a fiestas, sean del tipo que sean y por muy benéficas que vayan a ser, nunca ha sido lo mío. Creo que puedo contar con los dedos de una mano las veces que he decidido asistir a esa clase de eventos, y la mayoría han sido por puro compromiso. Sin embargo, esta vez, por mucho que la invitación me haya llegado a casa, probablemente por trabajar en el Wizengamot, decido no ir. No tengo ganas de poner cara de póquer mientras interiormente estoy deseando llegar a casa y alejarme de tanta gente. Mi madre me decía que fuera y me distrajera, pero en el fondo los dos sabemos que esas no son las clases de "distracciones" que a mí me van. No es que no me guste relacionarme, pero no rodeado de decenas de personas enmascaradas, con bailes y demás tonterías de por medio.

Decido pasar el día en el sofá viendo programas aburridos y anuncios sobre vehículos mágicos. Llevo un tiempo planteándome comprarme un coche volador porque por ahora sigo yendo con el Hoverboard a todas partes y aunque lo adoro, está claro que no es la manera más rápida para llegar a los sitios. Por otra parte, tampoco lo tengo decidido porque tan solo suelo salir del Distrito 4 para ir a trabajar, y allí voy con un traslador. Es algo que tengo en mente, pero que no sé cuándo decidiré porque tampoco quiero gastarme el dinero tontamente. Sí, me sobra desde que gané los Juegos Mágicos, pero la educación que recibí es una contraria a la de malgastar porque sí por mucho dinero que tenga desde hace ya quince años.

Estoy quedándome dormido, cansado de tanto anuncio que prácticamente son todos iguales, cuando una luz azulada me sobresalta al entrar por la ventana. Me cuesta unos segundos ubicar lo que es porque no me esperaba algo así ahora mismo para nada, pero acabo reconociendo el patronus de mi mejor amiga cuando identifico el colibrí. Cojo el primer abrigo que pillo del armario del recibidor, un gorro y una bufanda, y me los pongo y salgo de casa. Sí, Arianne y yo solamente vivimos a unas casas de distancia, pero hace demasiado frío y no tengo ganas de resfriarme o de que me dé una hipotermia.

Para cuando llego a la casa de la rubia me doy cuenta de que si alguien se va a poner malo, es ella. — ¿Qué narices haces vestida así con el frío que hace? — Mi tono de voz es una mezcla entre enfado, preocupación y sorpresa porque no entiendo qué se le ha pasado por la cabeza para salir así. No es hasta que veo la botella de alcohol cuando empiezo a comprender que quizá ni siquiera estaba pensando con normalidad, sino que todo es producto de que debe de tener el juicio nublado por culpa de beber. No dudo ni un momento más en sacar la varita y apuntar a la botella: — Accio. — Al instante la botella está en mi mano, y camino hacia Arianne para acortar la distancia entre los dos.

Antes de que le dé tiempo a comprender que le he quitado su bebida, estoy intentando levantarla del escalón, pero la cosa no me sale bien. Solo puedo agarrarla con una mano, y ella tampoco es que sea de mucha ayuda. — Vamos dentro, Ari — le digo, todavía agarrándola y esta vez con un tono de voz más calmado y tranquilo. — Así podrás contarme por qué estás bebiendo. — No me gustan las bebidas alcohólicas y me preocupa que se le vaya la mano, especialmente desde que yo tuve una mala época de borracheras cuando salí de la arena. Quizá es una tontería, pero ahora mismo me arrepiento de no haberle dicho de ir a esa estúpida gala.

01/12/2467 - Casa de Arianne - Arianne Brawn


Última edición por Jasper E. Davies el Miér Dic 20, 2017 9:02 pm, editado 1 vez
Jasper E. Davies
Jasper E. Davies
Miembro del Wizengamot

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Arianne L. Brawn el Mar Dic 19, 2017 12:09 pm

Drowning the sorrows in alcohol


Los segundos transcurrían como horas, torturando su cansada mente que solo deseaba un instante de paz, poder desconectarse del mundo que la rodeaba y sentir algo que no la ahogara cada vez que intentaba respirar; que no aprisionara su pecho con aquella desproporcionada fuerza. Alzó la cabeza, dejando escapar el escaso aire que aún poblaba sus pulmones, y soltándolo. Viendo como una pequeña nube blanca se formaba frente a sus ojos y conseguía que su marino mirar quedara obnubilado en la imagen de verse rodeada por blancas y suaves nubes. Alzó la mano libre, intentando alcanzar ésta y haciendo que se deshiciera entre sus dedos, escapándose como tantas y tantas cosas se escapaban de entre sus manos, de su vida, sin que pudiera hacer nada por evitarlo. Quizás por aquella razón había dejado de intentar conseguir sus sueños, proponerse una meta que alcanzar; porque todo lo que tocaba acababa dañado o desaparecía.

Pesimismo al más puro estilo Arianne Lune Brawn. Sonrió con ironía antes de encajar, con cierta torpeza, sus labios en la botella y beber durante unos segundos que habría preferido que hubieran sido horas y horas. Había escuchado que las personas se tornaban efusivas, quizás hasta delirantes, cuando consumían alcohol y se embriagaban, pero ella no era algo que alcanzara; no al menos esa sensación de olvidar la razón por la que bebía, y que fuera sustituida por la incontrolable euforia. Los recuerdos seguían golpeando su cabeza, volviendo todo más doloroso, y consiguiendo trae a colación otras escenas que no tenían nada que ver pero la abofeteaban también. —¿Ah?— preguntó, enfocando, con cierta dificultad, la mirada en dirección hacia su recién llegada compañía. Una sonrisa bobalicona se dejó ver en sus labios, encogiéndose de hombros y abriendo la boca para que alguna estupidez surgiera de ésta pero no teniendo el tiempo de hacerlo antes de que la botella escapara de entre sus dedos y fuera a parar a las manos contrarias.

—¿Ahora eres un ladrón?— cuestionó acomodándose mejor en el suelo, apoyando la espalda contra la fría pared mientras lo observaba acercarse hacia ella, no rehuyendo o escapando en ningún momento. Se dejó caer, haciendo un peso muerto que se negaba a ser levantada, dejando que tirara de ella sin ceder pero tampoco ofrecer resistencia. Finalmente acabó alzando una mano para colocarla sobre la de él y soltarse de su agarre, dejando caer ambas manos sobre sus piernas cuando lo hubo conseguido, quedándose con la mirada fija en ninguna parte. —Prefiero quedarme aquí fuera— habló casi en un susurro, mirándolo de reojo para poder quitarle la botella cuando no se percatara de ello. —, total, estoy cansada de todo— continuó hablando, reconociéndole lo cansada que estaba en aquel momento. Cansada de tener que estar siempre protegiéndose de los demás, soportando todo lo que le pasaba, luchando por abrirse camino cuando no quería hacerlo.

Estiró las piernas al frente, golpeando las baldosas con los talones en un par de ocasiones antes de suspirar una nueva nube. —¿Qué haces aquí?— preguntó inclinando la cabeza hacia un lado y observándolo con gesto extrañado. —Parece que todos os habéis puesto de acuerdo para controlarme— casi sonrió con ironía, volviendo a ponerse recta en su lugar. —No soy una niña ya, así que esa botella creo que es mía. A no ser que vayas a pagarla. Entonces te la daré e iré a por otra dentro de casa— anunció haciendo un pequeño amago de levantarse pero no consiguiéndolo.

01/12/2467 - Home - Jasper
Arianne L. Brawn
Arianne L. Brawn
Consejo 9 ¾

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Jasper E. Davies el Miér Dic 20, 2017 9:43 pm

Drowning the sorrows in alcohol

Resoplo cuando escucho cómo me acusa de ser un ladrón, a nada de responder de manera irónica porque suelo ser así en estas ocasiones, especialmente cuando estoy nervioso. Solo hay que ver cómo me puse hace un mes y medio cuando me encontré con aquella mujer con la que tuve un lío de una noche en mi época de adolescente, y que acabó siendo la medimaga que tuvo que curarme después de una caída estúpida a finales de octubre mientras trabajaba en el 6. — Solo cuando hay alcohol de por medio — acabo diciendo de todas maneras. A pesar de que se la ve visiblemente molesta porque he robado su botella con magia, la destapo de todas maneras y tiro el líquido en el césped. Ni siquiera sé si tiene más para emborracharse en casa, pero ya me preocuparé más tarde por eso y por ahora iré poco a poco.

Mis dudas sobre si tiene más botellas se disipan en cuanto dice que se la pague si la quiero y que ella ya irá a por otra.— ¿Me vas a hacer pagarla ahora igualmente? — pregunto con ironía, intentando mantener la calma. No sé tratar con personas borrachas, por si no se ha notado. Al menos me controlo a tiempo para no soltar un "porque se la ha bebido tu césped, no yo". Me molesta que quiera quedarse aquí fuera, con un frío con el que hasta podría nevar. Es por eso por lo que acabo quitándome el abrigo y al momento noto el frío helado en mis huesos, incluso con un gorro y una bufanda, y hasta algo de ropa de estar por casa que abriga. No había encendido la chimenea todavía, así que en casa estaba calentándome a base de ropa y mantas. Sea como sea, prefiero enfermar yo antes que ella. — Toma, ponte esto — digo otra vez con un tono de voz más tranquilo. En realidad se lo acabo echando yo por encima porque verla con esa ropa me está haciendo hasta notar más frío del que debería tener.

Como no parece tener intención de levantarse del escalón de la entrada, me tomo la libertad de sentarme a su lado. — ¿No recuerdas haberme llamado? Me has mandado a tu patronus para que viniera aquí. — Estoy intentando que recuerde sus pasos anteriores, aunque no me sorprendería que se le hubiera olvidado teniendo en cuenta el efecto que puede llegar a tener el alcohol. Y lo sé de primera mano, por desgracia. Sin embargo, aunque pueda saber las consecuencias de beber tanto, eso no significa que sepa como dirigir un tema de conversación cuando la otra persona está ebria, aunque puedo ver perfectamente, sobre todo por lo que dice, que está así por culpa de algo o de alguien. Probablemente sacarle las palabras no vaya a ser tan fácil como saber que algo le pasa.

— Ya sé que no eres una niña, eres mayor que yo, ¿recuerdas? — En realidad para mí nunca fue una, no al menos después de todo lo que ambos habíamos pasado cuando nos conocimos. Solo nos llevamos un año, por eso. — Puedes decirme qué te ha pasado, quién te trata como si fueras pequeña y de qué estás cansada, Arianne. — Pocas veces la llamo por su nombre completo, y aunque preferiría que me explicara todo eso en el calor y la comodidad de su casa, si tiene que ser aquí fuera, pues qué se le va a hacer. Ahora mismo solo quiero que esté bien, y para eso primero necesito disponer de toda esa información.

01/12/2467 - Casa de Arianne - Arianne Brawn
Jasper E. Davies
Jasper E. Davies
Miembro del Wizengamot

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Arianne L. Brawn el Sáb Dic 23, 2017 8:18 pm

Drowning the sorrows in alcohol


—Que robes solo cuando media el alcohol no te excusa de que sea un delito, solo lo atenúa, lo sabes, ¿verdad?— presumió a duras penas. No sabía si cuando estaba sobria era una buena profesional, pero sí que cuando bebía se dedicaba a leer retazos de libros o ver la televisión y explicar cuando es delito, cuando no, cuando está atenuado, agravado… su mente prefería centrarse en aquello, entrenarse de un modo bastante extraño pero entretenido.

Su cara mutó a completa incredulidad, su expresión de superioridad quedó por los suelos e intentó levantarse del escalón, pero sintiendo que se encontraba completamente pegada a éste y no podía levantarse por más que quisiera hacerlo. Porque quería hacerlo en aquel momento. —Si vas a un supermercado y se te cae una botella tienes que pagarla— preguntó de nuevo, rodando los ojos y apoyando la espalda contra la pared, cerrando estos con cierta impaciencia. Ni siquiera sabía por qué había aparecido frente a su puerta en aquel momento, pero quería golpearlo hasta quedarse sin manos por estar siendo un completo imbécil. Dejó ir todo el aire que quedaba en sus pulmones, gruñendo por lo bajo, notablemente molesta y sin intención alguna de esconder como se sentía ante lo que acababa de hacer. —Eres molesto— pronunció con enfado, cruzándose de brazos en busca de afianzar la postura que estaba tomando en la situación; la de la persona que estaba molesta por lo desagradable que él estaba siendo al tirar lo que quedaba en la botella.

Se hundió en su lugar, apretando su cuerpo con las manos cuando puso la prenda sobre ella. —Ahora no intentes ser amable, ya tengo una clara idea de como eres— continuó con molestia. Lo fulminó con la mirada. Que ella lo hubiera llamado era altamente improbable, ¿por qué lo habría hecho? Odiaba la compañía de los demás y era un día solitario en el que celebrar algo importante. Bajó la mirada viendo la varita a su lado en el suelo. Regresó la mirada hasta él, con gesto de pocos amigos e intentando alejarse un poquito hasta que llegó al límite del escalón. Sonrió con ironía, pasando ambas manos por su rostro, arrastrándolas hasta su cabello y desordenándolo hasta alborotarla por completo. —Arianne— repitió su nombre. —Arianne. Lune. Brawn.— repitió de nuevo, haciendo énfasis en cada parte de su nombre completo. —Lune… creo que mi abuela paterna estará revolviéndose en su tumba porque yo tenga su nombre— se rió como una idiota, dándo un par de golpecitos en su frente.

01/12/2467 - Home - Jasper
Arianne L. Brawn
Arianne L. Brawn
Consejo 9 ¾

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Jasper E. Davies el Mar Ene 02, 2018 10:10 pm

Drowning the sorrows in alcohol

Me sorprende que sea una buena profesional hasta estando ebria. No voy a negar que siempre ha tenido un don para el trabajo, incluso más que yo, que siempre he destacado por mi buena memoria, una que en más de una ocasión tanto me ha ayudado, especialmente en mi adolescencia. — Pero como soy tu mejor amigo, no vas a denunciarme, ¿verdad? — respondo con una sonrisa de medio lado y un tono bromista para ver si así consigo romper un poco el hielo y la tensión que nos rodea. No estoy muy seguro de que vaya a servir de algo, pero no voy a quedarme de brazos cruzados viendo cómo se martiriza por algo que no sé ni qué es.

Hago un gesto con el brazo para quitarle importancia al asunto en cuanto nombra el ejemplo del supermercado, y me acomodo mejor en el escalón. Agradezco que sea algo estrecho simplemente porque así estoy más cerca de ella e irradia algo de calor para que no me congele tanto, pero tan poco es que sea demasiado cómodo el tener que estar apretujados como sardinas en una lata. — Vaya, pensaba que era alto y no molesto — continúo hablando en un tono algo jocoso para que vea que no me tomo en serio lo que dice. Sé que está borracha, y bueno, no me importa que quizá lo piense de verdad por el típico dicho de que los borrachos siempre dicen la verdad. Entiendo que si está diciendo esas cosas simplemente es porque he derramado su botella y no le ha gustado. La conozco desde hace más de quince años y sé que tan molesto no le resultaré si desde entonces hemos sido tan inseparables.

Sin embargo, Arianne continúa con su empeño de intentar molestarme con palabras dañinas, y como veo que la técnica bromista que he estado utilizando hasta ahora no sirve de nada, opto por ignorar lo que dice. Tampoco confío en que eso vaya a servir de algo y que no le dé por decir que encima paso de ella, pero algo más tengo que probar para ver si consigo que se calme y me hable con normalidad... o con la normalidad propia que tenga cuando esté ebria. Pero su comentario sobre su abuela y cómo parece despreciarse a sí misma ahora mismo, me hace volver a reaccionar: — Estás equivocada — digo mientras miro esos ojos azules tan llamativos. — ¿Por qué lo haría? Seguramente esté orgullosa de ti y en la mujer en la que te has convertido. Tienes un buen trabajo, eres fuerte, inteligente y buena persona. — Ni siquiera sé por qué ha dicho eso, cuando quizá el único defecto que tenga es el de que no le gusta tratar con la gente. Y aun así, eso tampoco es un defecto y forma parte de la personalidad que ha desarrollado por todo lo que ha vivido.

01/12/2467 - Casa de Arianne - Arianne Brawn
Jasper E. Davies
Jasper E. Davies
Miembro del Wizengamot

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Arianne L. Brawn el Jue Ene 04, 2018 9:06 pm

Drowning the sorrows in alcohol

Soltó un baboso bufido, avergonzándose casi al instante y pasando la manga de su camisa por los labios en un intento de recuperar algo de dignidad; por suerte no lo había hecho en su dirección, eso habría sido realmente vergonzoso incluso en su estado actual. Dejó la mano contra su boca, dejando que su aliento la calentara y escabulléndose en dirección contraria al lugar que él ocupaba. Quería estar sola, pero, al parecer, en algún momento había pensado que sería una buena idea llamarlo y hacer que apareciera allí. —¿Por qué siempre acudes cuando te llamo?— cuestionó en cuanto el pensamiento relativo a él surcó su mente. Así era en aquel momento; pensamiento que la atacaba, pensamiento que exteriorizaba.

Se giró hacia él, alzando ambas cejas tras las palabras que había pronunciado. —¿Has bebido? No sé qué tipo de respuesta ha sido esa— reconoció. Quizás él estaba borracho y la intentaba confundir con sus palabras para hacer que se sintiera al revés, aunque tampoco podía esconder su lengua suelta y el ligero mareo que la había obligado a volverá sentarse cuando intentó regresar a casa. Dobló las piernas y las abrazó, acercándolas más contra su cuerpo para poder apoyar la barbilla sobre las rodillas, con la mirada completamente perdida en la casa del otro lado de la calle. Una sonrisa idiota apareció en sus labios, comenzando, de súbito, a reír sin tener control alguno sobre las carcajadas que profería. Ironías de la vida. Había estado llevando dentro de ella todo aquello desde hacía doce años, no queriendo pronunciarlos pero, en aquel momento, solo quería soltarlo y deshacerse de un lastre.

Consiguió controlar la risa, notando las lágrimas caer por sus mejillas. —Dios— masculló secándolas y dejándose caer hacia su lado, apoyando la cabeza en sobre el hombro de Jasper. —Tengo un buen trabajo, lo demás no es del todo correcto— aseveró  con seguridad. —Seguro que me odiaba como mi padre, no soy de su sangre al fin y al cabo, ¿no?— cerró los ojos apenas unos segundos, dejando caer un brazo y entrelazándolo con el de él para acercarse más. Se sentía cálido, no recordaba el tiempo que hacía que se acercaba tanto a alguien sin sentirse mal, solo pensando en la calidez y lo cómoda que se sentía a su lado; siempre que pensaba en ello le dolía, en su mente, inevitablemente, regresaban los recuerdos que tantos años habían sido escondidos en algún recoveco de su cabeza.

01/12/2467 - Home - Jasper
Arianne L. Brawn
Arianne L. Brawn
Consejo 9 ¾

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Jasper E. Davies el Dom Ene 07, 2018 10:10 pm

Drowning the sorrows in alcohol

¿Que por qué siempre acudo cuando me llama? A ver, es una pregunta sencilla, pero tampoco comprendo del todo a qué se refiere con esa cuestión si tenemos en cuenta el estado en el que se encuentra ahora mismo. Un par de años después de conocernos, cuando yo tenía diecinueve y ella veinte, mi hermano siempre decía que si es que teníamos algo más que una amistad porque estábamos casi todos los días juntos. Me costó un tiempo hacerle comprender que simplemente era mi mejor amiga y que me entendía a la perfección. Supongo que ese fue el comienzo de que cada vez mi hermano y yo estuviéramos menos apegados aunque todavía nos hablemos, porque creo que nunca entendió que Arianne sabía todo por lo que había pasado. Hasta ese momento, él era quien mejor me comprendía. — Eres mi mejor amiga, ¿por qué no iba a hacerlo? — le respondo al final, con la mirada centrada en sus ojos.

Su comentario sobre si he bebido provoca que suelte una risa porque desde luego que no me esperaba que soltara eso. Hace años que dejé de beber porque sí y las únicas ocasiones en las que lo hago es en eventos, celebraciones o cualquier tontería del estilo. Por ejemplo, si hubiéramos ido a esa gala benéfica probablemente estaría bebiendo alguna que otra copa ahora, pero siempre sin pasarme y controlándome porque ya conozco perfectamente mis límites, a diferencia de cuando era un adolescente depresivo y traumatizado. — No, no he bebido. — Casi le suelto algo tipo que si lo hubiera hecho, habría bebido de su botella en vez de derramarla por el césped, pero prefiero no volver a sacar el tema y que de nuevo comente cosas sobre que robarle es un delito. — ¿Tú cuánto has estado bebiendo? — Porque está claro que no han sido un par de copas.

Teniendo en cuenta lo arisca que ha estado desde que he llegado, no pensaba que se fuera acercar tanto a mí, y mucho menos a apoyar su cabeza sobre mi hombro y a entrelazar nuestros brazos. En ningún momento la aparto, sino que incluso juego ligeramente con su cabello con la mano que tengo libre. — Te conozco desde hace media vida casi, así que créeme cuando te digo esas cosas — le replico, todavía con los dedos entre sus mechones rubios. Sin embargo, acabo dejando caer la mano en cuanto nombra a su padre y dice que la odiaba. ¿Qué? ¿Odiarla? — ¿Odiarte? ¿Por qué dices eso? La sangre no importa, eras su hija igualmente. — Siento que hay algo que obviamente me he perdido porque no le encuentro sentido a lo que está diciendo ahora mismo.

01/12/2467 - Casa de Arianne - Arianne Brawn
Jasper E. Davies
Jasper E. Davies
Miembro del Wizengamot

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Arianne L. Brawn el Lun Ene 08, 2018 10:36 pm

Drowning the sorrows in alcohol

Su mejor amiga. Ni siquiera tenía la menor idea de cuando se había convertido en la mejor amiga de alguien, de por qué alguien la consideraba aquello sino hacía más que esconder secretos, mentir y rehuir a todas las personas que intentaran tener el más mínimo acercamiento con ella. Las barreras que tantos años le había costados construir, ¿dónde demonios se habían metido permitiendo que alguien ajeno penetrara en su jodida vida? —Mala suerte— fue lo único que contestó, esbozando una pequeña sonrisa de entre pena y superioridad sin sentido. —Te gusta tener de mejor amiga a una asesina de personas, una persona que condena a personas por cosas que ella no apoya, a una persona que odia a las personas— repitió la palabra una y otra vez, como si no hubieran otras en su vocabulario. Al final acabó riendo como una idiota, restregándose los ojos con la diestra en mitad de su completa locura transitoria. —Una persona que volvió a encontrar una motivación o… no, que volvió a sentirse viva con un mierda de entrenamiento que la hizo atacar a los demás— agregó entre risas descontroladas que brotaban de sus labios sin sentido alguno, dejando que fluyeran y descongestionaran sus pulmones.

—Prrfff— bufó aún en su mundo. Botella, botellas… no tenía ni la menor idea de cual era la respuesta a su pregunta, y tampoco la quería pensar demasiado porque sabía que seguiría sin saberla. Mordió su labio inferior, dejándose caer hacia un lado y apoyando la cabeza contra su hombro, entrelazando sus brazos con los de él mientras controlaba sus risas y cerraba los ojos. En paz. Había pasado de estar arriba del todo a bajar en picado en escasas milésimas de segundo. —Para él solo era una bastarda que su mujer trajo a casa porque él no tenía los suficientes cojones para tener descendencia— atajó segundos después de escuchar la pregunta. —Literalmente no los tenía— se rió por lo bajo ante el mero pensamiento. Si los hubiera tenido habría podido tener hijos a los que destrozarles la vida, por suerte no fue así para esos non natos. —En cierto modo odio a esos lentos espermatozoides que tenía. Si hubieran sido de calidad yo habría acabado en otra casa y no viviendo con un cabrón como él— prosiguió hablando con los ojos cerrados pero gesticulando con las manos aunque aún mantuviera sus brazos entrelazados con el de él.

01/12/2467 - Home - Jasper
Arianne L. Brawn
Arianne L. Brawn
Consejo 9 ¾

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Jasper E. Davies el Vie Ene 12, 2018 5:36 pm

Drowning the sorrows in alcohol

Supongo que podría decir que mi cara es básicamente la de pura sorpresa conforme va hablando, e incluso acabo con un ligero dolor en la frente por estar todo el rato con el ceño fruncido. Mentalmente intento hacerme una lista de las cosas que decirle para contradecir sus palabras, pero al final acabo olvidando todo cuando termina de hablar, más que nada por culpa de la tensión del momento. Desde luego que no esperaba que se fuese a autocriticar de esa manera, por muy borracha que esté. — No, me gusta tener como mejor amiga a la mujer buena, amable y empática que eres. — Para mí siempre ha sido una de las mejores personas que he conocido en mi vida, y eso nunca cambiará, independientemente de lo que diga o crea. — Si nos ponemos en ese plan... ¿Tengo que recordarte que me apunté a los últimos Juegos Mágicos solo para ver si moría? — No creo que haga falta porque probablemente ella lo recuerde a la perfección, pues en esos mismos Juegos fue en los que descubrió que Alexander seguía con vida. No es un momento del que esté orgulloso, así que no suelo hablar casi nunca del tema, pero por ella hago sacrificios como este. — Espera, ¿a qué te referías con cosas que no apoyas? — Ni siquiera me había llegado esa frase al cerebro hasta ahora, y no sé si quiero saber lo que quiere decir con eso.

Nunca hemos hablado de su padre, así que siempre asumí que era uno normal, como el mío. De todas maneras, tampoco sé cuánto fiarme de lo que dice porque puede que solamente esté hablando su lengua por culpa del alcohol. Sí que sabía que era adoptada, igual que sé que tiene una hermana biológica mayor que desapareció hace años con sus sobrinos, y que también fue Vencedora de unos Juegos durante la época de los Black. Catástrofes por todas partes. — Ari, no puedes decir eso. Tienes a Marco gracias a "haber acabado en esa casa" — repito sus palabras. No creo que se ponga a decir cosas feas de su hermano ahora también, porque independientemente de lo que sea que le pase, es su hermano. Sí, yo puedo enfadarme con el mío alguna vez, pero siempre será de mi familia. — ¿Por qué te ha entrado este odio repentino por tu padre? — pregunto con un tono de voz algo dubitativo. No tengo ganas de volver a meter la pata y que se vuelva a enfadar conmigo, pero no sé si es por algo de última hora, o qué narices le está pasando.

01/12/2467 - Casa de Arianne - Arianne Brawn
Jasper E. Davies
Jasper E. Davies
Miembro del Wizengamot

Volver arriba Ir abajo

Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies Empty Re: Drowning the sorrows in alcohol | Jasper E. Davies

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.