The Mighty Fall
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
VERANO de 247221 de Junio — 20 de Septiembre


ÚLTIMOS
TEMAS
Mentores & Tributos 1500 G
Miembros de Defensa 1500 G
Pro—Muggles 1000 G
Alumnos de Ilvermorny 800 G
Tras años de represión y batallas libradas, hoy son los magos los que caminan en las calles más pulcras del Capitolio. Bajo un régimen que condena a los muggles y a los traidores a la persecución, una nueva era se agita a la vuelta de la esquina. La igualdad es un mito, los gritos de justicia se ven asfixiados. Existen aquellos que quieren dar vuelta el tablero, otros que buscan sembrar la paz entre razas y magos dispuestos a lo que sea para conservar el poder que por mucho tiempo se les ha negado. La guerra ha llegado a cada uno de los distritos. ¿Qué ficha moverás?
NUESTRA
HISTORIA
VISÍTANOS EN TUMBLRREVISA NUESTRAS BÚSQUEDAS Y NUESTRAS PROMOCIONES
09.09¡Ya se encuentra disponible el ranking de tributos! Así mismo, nuestra encantadora Zirconia ya ha comenzado con sus entrevistas.
27.08¡La Cosecha ha iniciado la temporada de juegos! Los tributos pronto iniciarán sus entrenamientos.
08.08¡Nuevo diseño del foro! Esperamos que disfruten del nuevo look tanto como nosotros. No duden en avisarnos si tienen alguna duda.
04.08El cronograma de los juegos sufrirá un retraso. Pronto tendremos novedades al respecto.
NOTICIAS
IMPORTANTES

2 participantes
L. Cameron Dawson
Representante
LANCE CAMERON
DAWSON
Every whisper, of every waking hour, I'm choosing my confessions



Lance
Servant. God-like.




Aquellos que conocían a Cameron sabían algo: al final, todo siempre le salía bien.

Una idea preconcebida, tal vez, solo otra forma distinta de juzgar al de al lado. Y es cierto: no lo sabían todo. No tenían ni idea de las situaciones que se vivían dentro de su casa. No sabían que, desde que tuvo uso de razón, solo recuerda a sus padres hablándose a gritos, dictando cómo debería ser, qué camino seguir, lo que debería estudiar. Solo sabían eso: que, al final, todo siempre acababa funcionando para él.

Tampoco podía juzgarlos. ¿Cuán difícil es saberlo todo sobre una persona? Cualquier detalle peliagudo, secreto o enjambre familia. Al menos ellos sabían eso, lo de la suerte.

Y tenían razón.

Absalon y Susannah Dawson, fieles devotos a la iglesia, perfectos cristianos, rezaban antes de comer, antes de salir, antes de dormir y, cuando Dios no estaba mirando, cogían la varita y lo apuntaban con ella. A sus padres les gustaba manipular a los demás y a Cameron le encantaba ignorar todo lo que decían. Tenía una técnica infalible: acataba los golpes, las órdenes y gritos y, a la hora de ponerlo en práctica, solo lo hacía a la mitad. Aprobó todos sus cursos, pero lo hizo con una nota mediocre. Se convirtió en auror, pero en el peor de su clase. Medio hijo ideal, medio hijo que ningún padre querría mantener. Los castigos siempre estaban presentes, pero eran mejores, menores, que si hubiera desobedecido por completo. O eso suponía.

Pero, al final, a Cameron todo le salía bien. Los padres de un compañero de la academia murieron en un derrumbe y su amigo, que se vio perdido con un piso tan grande para él solo, invitó a varios de su grupo a vivir con él. Cam nunca hubiera sido capaz de permitirse un piso a los veinte y, sin embargo, obtuvo uno sin pagar ni un galeón. Se despidió de sus padres en ese entonces, pero conoció la culpabilidad y el sentido de la responsabilidad.

Cuando nació su hermana, ya llevaba años fuera de casa. Siempre supo que había un error de fábrica: demasiado rubia, con unos ojos demasiado claros. Parecía un querubín de esos que adornaban los frescos de las iglesias de NeoPanem. Su padre apenas la miraba en las comidas obligatorias de los domingos, su madre tenía moretones visibles por los brazos. Y aunque ya no era asunto suyo, y aunque su hermana no fuera su hermana, de reojo, nunca dejó de mirar hacia las ventanas de la que había sido su casa.

El treinta de marzo, por primera vez, creyó que se le había acabado la suerte. El caos se desató en el Distrito Dos, pero Cameron estaba destinado en el Uno, de guardia. Siempre le había gustado trabajar por las noches: la frecuente tranquilidad le permitía hacer cualquier cosa que no fuera trabajar. Y no recuerda con qué compañera estaba pasando la noche en vez de vigilar, pero a su guardia, alguien entró en una casa cualquiera de una ciudad cualquiera y secuestró a una niña que no resultó ser cualquiera.

Como único vigilante de la mansión esa noche, Cameron supo que no tardarían en encontrarlo. Pasar una temporada en prisión no le parecía tan horrible, ni siquiera lo suficientemente dramático como para salir corriendo, pero logró acordarse a tiempo de todas esas veces que pasaba por la casa de su infancia y, de reojo, miraba hacia las ventanas de arriba. En muchas ocasiones podía ver las siluetas de sus padres gritando y haciendo movimientos violentos, otras solo las imaginaba. Recogió a su hermana antes de que la mañana llegara y, haciendo uso de una de las personas que había conocido en el norte cuando hacía cualquier otra cosa que no fuera trabajar, encontró la manera de entrar al distrito nueve.

No llevaban demasiados meses en su nuevo hogar cuando la noticia de que los rebeldes iban a invadir el Distrito Uno llegó a sus oídos. Y Cameron nunca tuvo un pensamiento político marcado, pero encontró la forma de estar ahí, de ver cómo conseguían tomar la ciudad que un día él juró siempre odiar.

Sus padres debieron salir corriendo; buscarían refugio en otra ciudad cualquiera de otro distrito cualquiera que tuviera una iglesia cualquiera lo suficientemente grande para ellos. Nunca lo sabría en realidad, mas eso fue lo primero en lo que pensó cuando, al tirar la puerta abajo de su antigua casa, vio que ninguno de los dos estaba.

Y es que, cuando todos decían que a Cameron Dawson siempre todo le acababa saliendo bien, lo decían de verdad.


Jamás fue demasiado competente en su profesión ni tuvo la más mínima aspiración de serlo. Cuando se instaló en el Distrito Uno, entrar en el Consejo como Líder de Defensa fue más una burla a las expectativas de sus padres que una aspiración propia.

Nunca tuvo unos ideales marcados. Apoyaba a los Pro Magos porque no tenía otra opción y, en la actualidad, apoya a los Bilaterales porque le conviene hacerlo.

Sabe que con su hermana solo comparte sangre materna, pero nunca se ha planteado decírselo.

impulsivo; primero actúa y luego (a veces muy tarde, en ocasiones nunca) medita las consecuencias.

La libertad es parte esencial de su personalidad. No seguía las reglas cuando estaba en el cuerpo de aurores, tampoco cree ser capaz de hacerlo ahora que está en el Consejo.




06
10

08
06

Lance Cameron Dawson
26 de julio, 2442
Distrito 1
Rep. de Defensa
Magi de sangre pura
Robert Pattinson

cam
lance cameron dawson



L. Cameron Dawson
Icono :
Dawson, Cameron Lance.  YYUJ3CK
https://www.themightyfall.net/t8247-dawson-cameron-lance
The Mighty Fall
Ambientación

¡Expediente aceptado!
Ahora que tu ficha ha sido aceptada, es momento de realizar el registro general y pasarte por la petición de rol. Recuerda que obtendrás color sólo al hacer los registros.

Si te surge alguna duda, puedes ir al apartado de atención al usuario.
The Mighty Fall
Icono :
Dawson, Cameron Lance.  T6jVXNu
2 participantes
No puedes responder a temas en este foro.