The Mighty Fall
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Another day, another destiny ✘ OS ft. Hero

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Mensaje por Kendrick O. Black el Lun Mar 09, 2020 5:16 am

Estoy muy cansado, tanto que he dormido un día entero. Ya saben, esa clase de sueños en los cuales te despiertas en horarios extraños, solo para volver a dormirte y enterarte que han pasado casi dos días desde que te metiste en el colchón. Tengo que decirlo, nunca he dormido en una cama tan cómoda como esta, ni siquiera cuando estaba con los Lackberg. Es enorme y hasta tiene dosel. Supongo que el señor alcalde, ese que se mandó a mudar en cuanto tomamos el distrito, tenía buen gusto aunque sea para esto. ¿Es un caserón demasiado grande para mí? Sí. ¿Me disgusta? Para nada. Jamás he podido tener nada y, de golpe, tengo esto. ¿A qué costo? Uno inmenso. Uno que me valió la pérdida de Ava y la vida de Lea. Es imposible no pensar en ellas. En el cuerpo sin vida de Kenny. En la cantidad de sangre que quedó desparramada en la mansión que ahora no puede ser llamada sede de gobierno, porque no les pertenece.

Ruedo y me abrazo a la almohada, es una cama tan grande que hasta he pensado que debería pedirle a Syv que se quede conmigo unos días, hasta que pueda acostumbrarme. No tengo ánimos para moverme, pero aún así salto repentinamente cuando me doy cuenta de que la elfina Kitty se encuentra de pie a mi lado. Su vocecita me chilla que temía despertarme, pero a su vez me anuncia que la señorita Hero Niniadis me está esperando en la sala y también me asegura que me ha preparado comida. Aún estoy cubriendo mi cuerpo cuando ella desaparece, como si temiera lo que una elfina pueda decir de verme desnudo.

Ya estoy vestido cuando bajo los escalones de madera y me encuentro con Hero bebiendo muy tranquilamente de una taza, cruzada de piernas en el sofá que se ve más cómodo, frente a la chimenea apagada. Al verme, sonríe.
Tendrás que dejar esos harapos — asegura, invitándome a tomar un bocadillo. No me demoro en sentarme a su lado y hacerme con uno.
¿Qué tienen de malo?
La imagen es importante en la política, Ken. No quieres que tus opositores te vean como un adolescente andrajoso, ¿o sí? — arquea una de sus cejas — Si te interesa, puedo ayudarte con eso. Ya sabes, se me da bien la política, he crecido entre ella.
Aunque vuelva a beber con tranquilidad, veo que su pierna rebota con cierto nerviosismo. Para tragar el muffin que me estoy devorando, tengo que hacer un enorme esfuerzo.
¿Dices que quieres ayudarme? ¿A ? — creo que no hace falta señalar el motivo por el cual me sorprendo.
Lo que ha pasado no es una acción cualquiera. La gente esperará que actúes, reacciones y cumplas y ya hemos visto como se ponen los del Ministerio cuando abres la boca. No te toman en serio. Por eso mismo… — su dedo revolotea el aire hasta señalarse — Me necesitas a mí. Seré más que tu consejera, también seré tu socia y tu compañera. El país prestará más atención si existe una causa que haya unido a los Black y a los Niniadis por primera vez en la historia. Trabajemos juntos, es la mejor opción para ambos.
No puedo evitarlo, me sonrío con gracia. Alianza, eso es lo que pide. ¡Y yo pensé que ya podíamos considerarlo, si bebimos juntos! Me demoro en dar una respuesta, excusándome con el empujar un trozo de muffin para quitarlo de mis dientes.
¿Y tú qué ganas con eso? — no puedo no preguntar — No es como si fueses a recuperar el lugar de tu madre con lo que intentamos hacer.
Hero también sonríe, pero con esa clase de gesto que te hace pensar que llegaste al lugar donde exactamente ella deseaba llegar. Apoya la taza vacía y se acomoda para poder verme de frente, mordiéndose los labios.
Conseguiré un juicio justo y demandaré que se sepa la verdad sobre lo que sucedió cuando murió mi madre. Limpiaré mi nombre y me llevaré a Magnar conmigo en eso, pero para lograrlo necesito que se me escuche y Ken… a ti te están escuchando — aunque la sacude un poco, acaba alzando la mano — Entonces… ¿Aliados?
Mis ojos bajan de los suyos a su mano pecosa. No es la manera en la cual pensaba comenzar esto, pero me doy cuenta de que tiene razón. No sé nada de política y ella ha nacido en cuna de oro. Lo más importante, no la quiero de enemiga y sí, puede que esto sea histórico. Un distrito no es ganar la guerra y, mucho menos, conseguir NeoPanem. Acabo devolviéndole una vaga sonrisa y estrecho su mano.
Aliados.
Kendrick O. Black
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Fugitivo

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