ÍndiceÍndice  
  • Últimas imágenesÚltimas imágenes  
  • Quién es quién  
  • RegistrarseRegistrarse  
  • ConectarseConectarse  
  • The Mighty Fall
    ¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
    OTOÑO de 247421 de Septiembre — 20 de Diciembre


    ÚLTIMOS
    TEMAS
    Muggles & Squibs
    5000 G
    Extranjeros
    4000 G
    Miembros de Defensa
    5000 G
    Estudiantes
    4000 G
    Tras años de represión y batallas libradas, hoy son los magos los que caminan en las calles más pulcras del Capitolio. Bajo un régimen que condena a los muggles y a los traidores a la persecución, una nueva era se agita a la vuelta de la esquina. La igualdad es un mito, los gritos de justicia se ven asfixiados.

    Existen aquellos que quieren dar vuelta el tablero, otros que buscan sembrar la paz entre razas y magos dispuestos a lo que sea para conservar el poder que por mucho tiempo se les ha negado. La guerra ha llegado a cada uno de los distritos.

    ¿Qué ficha moverás?
    VISÍTANOS EN TUMBLRREVISA NUESTRAS BÚSQUEDAS Y NUESTRAS PROMOCIONES
    13.11Estudiantes, ¡los estamos buscando! Pasen a revisar nuestra nueva búsqueda Aquí.
    07.11¿Quieren crearse un nuevo personaje? Aquí pueden encontrar las búsquedas de nuestros usuarios.
    03.11¡Concluyó la mini-trama! No olviden reclamar sus recompensas aquí.
    07.10¡Felices 11 años en línea! Gracias por todos estos años compartidos.
    01.10No olviden pasar por la cronología para enterarse de lo sucedido en el último año. También pasen por la actualización de la normativa.
    NOTICIAS
    IMPORTANTES

    Simon Lackberg
    En el sitio que funcionaba de orfanato en el distrito once no pude conseguir demasiada información, aunque a decir verdad solo conté con unos pocos minutos de investigación sin que nadie me viera. Así que decidí que lo mejor era abandonar el lugar y comenzar a hurgar en los rincones de otro sitio. Ya hace tiempo que escapé de casa así que creo que tengo un margen suficiente para creer que el distrito 5 ya ha sido investigado por Ivar y es seguro para mí moverme allí. Era lo más predecible, es el más cercano a los distritos ricos así que habría sido lógico para mí comenzar por allí, pero no lo hice... Los movimientos aleatorios son los que me mantienen a salvo así que puedo estar seguro que jamás habría imaginado que iría al once en primer lugar.

    Pero en el cinco no encuentro más que un orfanato abandonado. Hay un montón de camas repletas de ratas y papeles quemados en el suelo que no tienen información útil sin un equipo forense adecuado. Una nueva prueba de que la tecnología es necesaria y si de verdad quiero hacer algo más me vale conseguirla. Ahora ya no puedo hacer nada, así que solo me dejo caer en el centro del lugar con los codos apoyados en las rodillas y sintiéndome rendido por un segundo, solo un segundo, antes de volver a ponerme de pie y seguir peleando.

    Sin embargo la figura de una mujer aparece así que tengo que reaccionar más rápido de lo esperado. Tomo mi varita y la apunto hasta que identifico a una de las más buscadas de Neopanem, genial, ya voy conociendo a dos de ellos - Moira Dankworth - dejo salir con la voz más seria que tengo - Me iré de aquí sin decir nada y puedes confiar que no diré que te ví - prometo, aunque la verdad es que espero que ella no me delate.
    Simon Lackberg
    Icono :
    Sister - M.D. IqWaPzg
    Invitado
    Invitado
    Con los labios ligeramente abiertos en forma de "o", Moira se observó en el enorme y rectangular espejo negro colocado junto a la ventana y luego de un par de largos minutos, sonrió satisfecha. Estaba perfectamente maquillada, sobre todo el delineado gatuno le había quedado increíblemente parejo y combinaba con las sombras esfumadas grises.
    Tenía una misión importante y le había prometido a su padre que haría todo lo posible por encontrar al menor de los Lackberg, pero eso no quería decir que saldría de la fabrica y arriesgaría el culo siendo un desastre. No, ella tenía que mantener una reputación.
    Pasó la lengua para quitar el exceso de labial rojo y alborotó un poco sus cabellos castaños. —I hear you're feeling down. Well I can ease your pain, get you on your feet again...Relax— Cantó en voz baja, mientras terminaba de abrocharse los cordones de sus botas, a juego con el resto del look donde predominaba el color negro y la textura del látex. —I'll need some information first, just the basic facts...Can you show me where it hurts?— Elevó las comisuras de sus labios en una temerosa sonrisa y guardando la varita en uno de los bolsillos, salió del dormitorio acomodándose el top rojo que dejaba a la vista el comienzo de sus pechos y el plano vientre.

    Llevaba un par de horas dando vueltas, ya comenzaba a tener hambre y su buen humor se estaba opacando. Decidió ingresar al último edificio del distrito y si el maldito niño no aparecía, le diría a su padre que había hecho todo lo posible por encontrarlo. Si, eso estaba bien, ya había desperdiciado valiosos minutos de su vida.
    Con el rostro oculto bajo una enorme capucha, se desplazó entre las mugrosas camas haciendo globos con la goma de mascar sabor a sandía y tarareando una vieja canción en el interior de su volada mente.
    No pudo evitar dar un brinco al ver unas cuantas ratas feas correr hacia las siguientes habitaciones y tomando un palo de madera, lo alzó para continuar con el eterno recorrido.

    Al llegar a la última sala, un enano la miró y se atrevió a apuntarla con una varita. Oh no. Ni siquiera pensó en sacar la suya, se estiró y golpeó el brazo del niño con el bastón.
    Sin bajar la guardia, se quitó la capucha para observar mejor al hombrecito y solo entonces una enorme sonrisa se formó en su rostro. —Por fin nos conocemos, Simon Lackberg.— Respondió lanzando el palo hacia uno de los sucios colchones llenos de mierda de ratones y sacudió sus manos. Posteriormente se cruzó de brazos y arqueó las cejas. —Creo que tenía tú edad la primera vez que escapé de casa con mi primer...o segundo novio.
    Anonymous
    Simon Lackberg
    Esperaba muchas cosas, quizás un duelo épico o que aceptara mi propuesta de abandonar el lugar. Pero defintivamente no esperaba un golpe en el brazo con un bastón y mucho menos una sonrisa... ¡O que conociera mi nombre! ¿Qué demonios? Ella es una repudiada y yo no soy muy conocido en el círculo que me manejo ¡Ni siquiera tengo más de cincuenta amigos en Wizzardface! - ¿Cómo sabes mi nombre? - pregunto desconfiado sin bajar mi varita, mantengo un blanco fijo en su estómago para lanzar lo que sea de ser necesario.

    Se la ve relajada, como una psicópata a punto de cometer asesinato o como alguien que de verdad no busca sacar ningún propósito de ésto más que una charla trivial ¿Cómo puedo decirle amablemente que me importa un comino cuántos novios tuvo a mi edad? ¿Y CÓMO ES QUE SABE CUÁNTOS AÑOS TENGO? O quizás solo está especulando y le estoy dando demasiadas vueltas al asunto... Sí, debe ser eso.

    - ¿A los catorce tuviste tu segundo novio? - pregunto aparentando una calma que realmente no reina en mí - Las niñas son insoportables a ésta edad, no podría, todas quieren a esos chicos que ven en las series y... puaj, nadie normal es así de cursi - continúo siguiéndole la corriente mientras camino a su alrededor para ver si no me espera algo más - Así que... ¿Has venido aquí solo buscando charlar con un niño?
    Simon Lackberg
    Icono :
    Sister - M.D. IqWaPzg
    Contenido patrocinado
    No puedes responder a temas en este foro.