The Mighty Fall
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
OTOÑO de 247221 de Septiembre — 20 de Diciembre


ÚLTIMOS
TEMAS
Pro-Magos Radicales 2000 G
Pro-Muggles Radicales 1500 G
Profesores y alumnos 1500 G
Escuadrón Licántropo 1500 G
Tras años de represión y batallas libradas, hoy son los magos los que caminan en las calles más pulcras del Capitolio. Bajo un régimen que condena a los muggles y a los traidores a la persecución, una nueva era se agita a la vuelta de la esquina. La igualdad es un mito, los gritos de justicia se ven asfixiados. Existen aquellos que quieren dar vuelta el tablero, otros que buscan sembrar la paz entre razas y magos dispuestos a lo que sea para conservar el poder que por mucho tiempo se les ha negado. La guerra ha llegado a cada uno de los distritos. ¿Qué ficha moverás?
NUESTRA
HISTORIA
VISÍTANOS EN TUMBLRREVISA NUESTRAS BÚSQUEDAS Y NUESTRAS PROMOCIONES
08.10¡Pronto se anunciará una nueva trama para el resto de los usuarios! El foro entró en su mes de aniversario y queremos festejarlo con ustedes. ¡Estén atentos!
08.10El viernes 14 se abrirá la mini-trama de coronación de Lachlan Dunbar. La misma tendrá una duración de dos semanas off-rol tras las cuales se producirá el cambio de estación.
08.10¡Los juegos han concluido! Los tributos podrán reclamar sus puntos por participación aquí.
08.08¡Nuevo diseño del foro! Esperamos que disfruten del nuevo look tanto como nosotros. No duden en avisarnos si tienen alguna duda.
NOTICIAS
IMPORTANTES

Invitado
Invitado
Había cerrado la tienda un par de horas, para poder volver a su casa y simplemente recostarse en la cama sin hacer nada.
Antes de hacer realidad sus planes, pasó por uno de los mercados más concurridos y abarrotados y le vendió a un viejo amigo, un bellisimo y muy costoso anillo de plata con diamantes, se lo había obsequiado otro de sus conocidos.
Aunque usualmente el dinero obtenido lo gastaba en caprichos que quería cumplir, esta vez no lo hizo, por primera vez en sus 27 años, lo invirtió por completo en una gran compra de comida, vestimentas y sábanas nuevas. No para ella, para la Red de NeoPanem, ya los consideraba familia.

Cargando varias bolsas dentro de su mochila encantada, ingresó a la fabrica cuya fachada aún parecía abandonada e inhabitada.
No se detuvo a saludar, pasó directamente hacia lo que suponía ser la cocina y guardó cada cosa en su lugar.
Las distintas prendas, sábanas, mantas e instrumentos de higiene personal, las acomodó encima de una de las mesas en la sala principal. Quien lo necesitaba, lo tomaría.
Ya había hecho demasiado, como para perder el orgullo yendo dormitorio por dormitorio, preguntando si querían preservativos o una mantita. No, eso no lo haría ni lo hará.

Cuando su mochila quedó vacía, subió las escaleras y trotó hasta la puerta trabada con uno de sus hechizos, sacó la varita de su bota y deshizo el conjuro para poder ingresar.
Arrojó el bolso encima de una de las sillas y luego se tiró sobre la enorme cama, estirando los brazos para acomodarlos debajo de la almohada de plumas. —Mmm sí, una pequeña siesta.— Susurró cerrando los ojos y entonces sintió el golpeteo en la madera. —¡No estooooooooy!
Anonymous
Kennedy Wang
Tener una varita era el primer paso, ahora tengo que aprender a usarla y para eso solo me queda charlar con conocidos en busca de ayuda. Ya he logrado un par de cosas básicas y creo que mi sangre de veela me ayuda en mi tarea, sobre todo en los hechizos de transformación pues estoy más que familiarizada con el asunto, también con los de curación y fueron más que de ayuda con algunos intentos fallidos de trabajar con fuego y explosiones. Sé que Moira puede ayudarme con esto pero no la encontré en todo el día, no quería molestarla en la tienda así que simplemente esperé a que llegara.

Escucho la puerta de entrada y me asomo desde mi habitación para ver cómo acomoda algunas cosas en la cocina. Sonrío de lado orgullosa y me vuelvo a meter, es una buena chica pero tiene una reputación que mantener y no quiero arruinarla con agradecimientos y abrazos por la ayuda. Esto me hace sentir un poco vieja pues hasta no hace mucho era yo quien cuidaba a todos y ahora... es un trabajo en equipo. Me agrada.

La puerta de su habitación se cierra y recién entonces salgo de la mía para ir en su búsqueda. Golpeo tres veces la puerta y su respuesta me hace sonreír, siempre tan amable - Ese truco funcionaba cuando eras pequeña, ya no puedo pasarlo por alto - respondo cruzada de brazos. Ya aprendí a abrir puertas, pero no quiero invadir su privacidad de esa forma... Es una de las principales reglas dentro de la Red pues tantas personas en un mismo hogar es difícil a veces, sobre todo con la variedad - Vamos, ábrele la puerta a tu madrina - pido luego de unos segundos - Tenemos que hablar de negocios.
Kennedy Wang
Icono :
I'll always come back to you|| Kenny  IqWaPzg
Invitado
Invitado
La morena cerró los ojos y trató de no reír ante la respuesta de su madrina, mientras volvía a estirarse sobre el acolchado de plumas. Había sido una larga e interminable tarde, mas no estaba tan agotada como esperaría. De hecho, comparado con los demás días, su humor era bastante bueno. —¿Me acabas de decir vieja?— Preguntó y sin utilizar la varita, murmuró el conjuro adecuado y quitó el hechizo para que Kennedy pudiera ingresar.
Ella era una de las pocas personas que dejaba pasar.

Rodó sobre la cama hasta quedar boca arriba y colocando los brazos detrás de la nuca, la observó con las cejas arqueadas. —¿Aumentarás mi mesada, tía Neny?— Bromeó. Sabía que su madrina odiaba el apodo "Kenny" y cuando era niña no le salía la pronunciación, así que era perfecto para sus venganzas.

Dejando de lado el ataque de risas y cerrando la abertura con un nuevo conjuro, la invitó a tomar asiento, al mismo tiempo que Moira se ponía de pie y comenzaba a preparar una tetera de té. —¿Qué clase de negocios? Si vas a enviarme de nuevo de niñera, desde ya te digo, muchas gracias...pero no.— Comentó apuntándola con su dedo indice, un gesto algo infantil, pero que con algunas personas resultaba amenazador. Claro que con su madrina era el caso.

Sirvió el liquido caliente en dos tazas, agregó dos cucharaditas de azúcar y mezcló la infusión para darle una Kenny y mantener la segunda entre sus manos. No le agradaba mucho el té, pero ya era un ritual entre las dos que no cambiaría.
Tomó asiento en el borde de la cama, dejando el pequeño sofá para la bruja y esperó con algo de impaciencia. No le gustaban las insinuaciones, prefería ir directo al grano. —¿Y bien, Neny?
Anonymous
Kennedy Wang
-Y me doy cuenta que has crecido cuando comienzas a enojarte por decir que eres grande - respondo aún del otro lado de la puerta. Por supuesto que no es una vieja, eso me dejaría a mi en la tercera edad y con un pie sobre la tumba. Pero sí se ha convertido en toda una mujer, muy distinta a la bebé que conocí en el Capitolio hace más de 20 años y que luego volví a encontrar después de pocos años, en el momento justo y cuándo más me necesitaba.

Ingreso a la habitación y tomo asiento en el sofá. No sé como se las ha ingeniado para tomar el cuarto más grande en la batalla de egos del primer día, pero lo ha logrado pues yo ni de chiste tengo lugar para sillas y teteras mágicas en la mía, gracias que cabe la cama de dos plazas y algunos libros - Retiro lo dicho, sigues teniendo dos años - no hay forma de sacarle ese terrible apodo de sus labios ¿Cómo se supone que voy a imponer respeto si ella me llama Neny? Sé muy bien que ya no es un problema de modulación pues es de las mejores conductoras que he escuchado.

- Es algo parecido a trabajar de niñera, sí - comienzo a explicar con media sonrisa. Tomo la taza de té en mis manos y recibo el primer sorbo como una caricia al alma... Puede que no tengamos el mejor pescado del distrito 4 o carne todas las semanas, pero siempre tendremos el delicioso y económico té - Se trata de ésto - explico acomodándome para sacar mi nueva varita del bolsillo de mi chaqueta - Es la primera vez que tengo una en mi vida y bueno... Digamos que ya no tengo 6 años como para aprender con hechizos de levitación y transformaciones sencillas.
Kennedy Wang
Icono :
I'll always come back to you|| Kenny  IqWaPzg
Invitado
Invitado
No me molestes o mi nuevo mensaje de despedida será: "Neny les desea muy buenas noches, NeoPanem. Hasta mañana."— Sonrió sin separar los labios, cuando hacia eso, parecía un gesto de pura travesura y atrevimiento.
Claro que antes de entregar la taza de té, se acercó y le dio un fuerte abrazo, apoyando el mentó sobre la cabeza de su madrina.
Siempre había estado para ella y pese a las peleas, discusiones y más, Kenny era la única persona en la vida de Moira que recibía gestos de amor verdadero. No sus amantes, no sus amigos, únicamente su "Neny".

Sentada sobre la cama con las piernas cruzadas y las manos envueltas en la cálida taza, observó con intriga a la mujer.
El invierno había acabado, los brotes de las plantas ya estaban floreciendo y las copas de los árboles nuevamente se preparaban para alojar a las aves que volaban en busca del calor, mas nada de eso impedía beber una deliciosa taza de té con excelente compañía.

Entonces no...— Respondió haciendo ojitos y con voz cantarina, sin embargo al comprender de qué se trataba todo el tema de negocios, abrió la boca en sorpresa y luego sonrió enseñando todos los dientes. —¡No puede ser! ¿Dónde la conseguiste?— Preguntó dejando de lado su bebida, para tomar la varita entre sus dedos. —Ligera, no es muy sensible ni volátil, es perfecta para ti...Y definitivamente no tiene ninguna maldición.— Comentó observando el nuevo juguete demasiado cerca. Vista de vendedora.

Ohhhh...— Exclamó arqueando una ceja, mientras miraba a su madrina y le devolvía la varita. Movió las caderas y hombros en una especie de baile de celebración, para finalmente asentir. —Tenemos que comenzar con un bombarda, luego un bombarda máxima...Y cuando estés lista, debemos hacer un duelo.— Le arrebató el té de las manos y la obligó a ponerse de pie. —Vamos, vamos, es un buen día para practicar hechicería.
Anonymous
Kennedy Wang
Ruedo los ojos e intento seguir fingiendo enojo pero el abrazo hace que me desplome por completo y también la rodeo con mis brazos. Quizás ya sea toda una mujer independiente, pero cuando se comporta de ésta forma es difícil no imaginarla como la revoltosa pequeña que alguna vez fue - ¿Intentas ablandarme para que te deje hacerlo? Porque está funcionando - comento con una sonrisa antes de separarnos. Debo admitir que sería lindo ver a la gente buscando a la tal Neny para ponerle finalmente un rostro a la Red Neopanem.

La emoción de la joven al ver la varita me hace sonreír una vez más. Me siento tal y como ella por dentro, pero no está en mí saltar de felicidad desde hace muchos años ya - Hicimos un atraco a la fábrica de varitas con Mimi, ya era hora de armarnos como corresponde - cuento recordando las dificultades que tuvimos para conseguir nuestro objetivo, ninguna realmente seria pero que sin duda pusieron en riesgo la misión - Y me alegra saber que está libre de maldiciones... De hecho por eso preferí ir directo a la fábrica, para no llevarme sorpresas y tener su lealtad.

Las ideas de lecciones llegan pronto y me gustaría decir que podemos ir más lento, pero no. Hay una gran gama de hechizos que debo practicar y cuando antes me encuentre en condiciones de practicar un duelo, mejor. Claro que nada me preparará para una batalla en la vida real, pero es mejor haber jugado el nivel fácil antes de lanzarme a experto - Lo que tu digas, maestra - respondo dejando la taza pues al parecer ya no tiene lugar en ésta tarde - ¿Practicamos dentro? Jeff nos asesinará si quemamos su sillón favorito.
Kennedy Wang
Icono :
I'll always come back to you|| Kenny  IqWaPzg
Invitado
Invitado
La risa escapó de sus labios y presionó un poco más el abrazo alrededor del flacucho cuerpo de su madrina. —Con tú permiso o sin el, sabes que lo haría de todos modos.— Comentó con voz cantarina y luego la dejó ir, para disfrutar de la cálida y humeante taza de té recién servida.

La explicación de cómo obtuvo la varita le resultó interesante, a Moira le encantaban las misiones y en varias ocasiones quería participar en ellas, pero luego el miedo se apoderaba de su cuerpo, agachaba la cabeza y prefería pasar desapercibida para el gobierno.
Eso no quería decir que la castaña no ayudaba para la causa, lo hacía desde un lugar relativamente seguro y de bajo perfil. —Fue una buena decisión...— Murmuró al ponerse de pie y jalar de Kenny.

Vamos, Neny.— Le dijo y la sacó del dormitorio para entrenar en el vacío galpón. Era poco el tiempo que tenían y muchos los hechizos que debía practicas y aprender. —Que Jeff se joda, esto es más importante que un mugroso sillón...que por cierto, ya va necesitando un cambio de goma espuma.
Anonymous
Contenido patrocinado
No puedes responder a temas en este foro.