Invierno, 2471
Actualmente nos encontramos en INVIERNO, fechas comprendidas entre el 21 de Diciembre y el 20 de Marzo. Para conocer los últimos sucesos del foro dirigirse aquí.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

skin diseñado por @madeinsevilla

To distract our hearts from ever missing them · Phoebe

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

To distract our hearts from ever missing them · Phoebe Empty To distract our hearts from ever missing them · Phoebe

Mensaje por David Meyer el Sáb Ene 02, 2021 10:11 pm

Principios de marzo,

Pese a vivir en el distrito, son pocas las veces que puedo contar que fui a la casa de Phoebe. El pequeño Hayden es la regla con la que mido el tiempo que pasa entre visitas, cada vez que lo encuentro detrás de la puerta o al lado de las rodillas de su madre, le encuentro algo nuevo, un par de centímetros de más, el cabello un poco más largo o el balbuceo de algún monosílabo. Me lo cargo en brazos cuando sigo a Phoebe a través de la casa para hacernos un espacio en la cocina, que como en todas las casas, suele ser la habitación más cálida en invierno. Moriarty se echa bajo el marco de la puerta, tímido para avanzar más allá de lo que le enseñamos que es lo correcto, y pese a su propia emoción contenido de ir a por Hayden, tal como lo delata su cola que se mueve en un vaivén cuando el niño lo señala. —Lamento venir con estas luego de tanto tiempo…— comienzo, que si venimos a la cocina también es porque hay una mesa en la que podré desplegar las cartas que nuevamente le pido que saque para mí, como si todos estos años se hubieran esfumado en nada y vuelvo a necesitar de lo que me diga una adivina, sobre otra mujer que toma un rumbo que la aleja de su casa para ir hacia un destino a oscuras.

Tengo que decirme a mí mismo, más de una vez, que no se trata de un caso similar al de mi tía Samantha, antes de ella a mí tía abuela Claire, las cuales pasaron a ser enigmas para la familia cuando se marcharon y luego secretos de los que nadie hablaba. Mi consulta no surge de la ignorancia, sino de la preocupación. —Me basta con saber que estará bien— agrego, reacomodo a Hayden sobre mis rodillas cuando me inclino hacia adelante, rodeándolo con mis brazos así no choca contra el borde de la mesa. —Estará por lugares inseguros, entre gente que no es de fiar y otra que podría hacerle daño, si corre un peligro que no podrá superar sola me gustaría saberlo así puedo ayudarla… sino me mantendré al margen…— retomo mi explicación por la que en primer lugar le pedí que me hiciera este favor de usar su don, y si sueno ambiguo, es porque lo último que quiero decirle es que Alecto va tras Hermann, el padre de ambas. Es muy probable también que esta sea de las veces en que Phoebe, como buena amiga que es, simplemente se guarde las cartas y me dé palmadas por andar preocupándome excesivamente otra vez. —Soy un pesado, ¿verdad? Le dije a Alecto que en mi tiempo libre— entiéndase el tiempo que estaría solo en la casa y con el perro aún sin saber hablar, no me podría hacer charla, —estaría cuidando plantas y todo lo que hago es pensar en cómo me enteraría si algo malo le pasara, tengo sueños cada vez más raros, retorcidos, que no me dejan descansar nada.
David Meyer
David MeyerAbogado

Volver arriba Ir abajo

To distract our hearts from ever missing them · Phoebe Empty Re: To distract our hearts from ever missing them · Phoebe

Mensaje por Phoebe M. Powell el Miér Ene 06, 2021 6:05 am

No tienes que disculparte— aseguro, desentendiéndome con un gesto de mi mano que también nos acerca a la cocina de la casa. —Créeme que puedo entenderlo— la media sonrisa que se lleva de mi parte no es más que el sentimiento de amargura que me produce el ver como han sucedido las cosas. Me entristece por dentro tener que darle la bienvenida a Dave al club de los que se quedan, no hay nada bueno que pueda decirle de este grupo selecto de personas que vemos como los otros se alejan, haciéndose cada vez más pequeños hasta que llega ese punto en el que tienes que recordarte que estuvieron aquí, que prometieron volver. Tengo malas experiencias con las promesas que me han hecho, sé que la mayor parte de culpa también cae sobre mis hombros, por haber permitido que esos juramentos los tenga envueltos en cristal, supuestamente protegidos, hasta que el viento termina rompiéndolo en pedazos. Todos esos pedazos que luego terminan clavándose en el pecho, hiriendo, haciendo que te desangres poco a poco. También eres quien se queda a limpiar ese destrozo, si algo aprendí de la vida a la fuerza es que nadie lo barrerá por ti. Muchas veces ni siquiera eres consciente de que estás sangrando, hasta que es demasiado tarde.

Asiento con la cabeza al posar una bandeja con tazas de té para que pueda calentarse luego de haber pasado frío fuera, también como acompañamiento a la charla que tendremos y que requerirá de que ambos nos encontremos cómodos. —¿Quieres verla?— pregunto antes de sentarme, apenas he rozado la silla para moverla, pero su preocupación inicial puede que sea algo para lo que tengo un arreglo más certero. Alzo un dedo para pedir un momento así desparezco de la sala, lo bueno de que no haya pared por el medio es que atravieso la cocina para ir al salón y es capaz de verme tomar la esfera de cristal de uno de los estantes altos de la cómoda. —No puedes hablar con ella, tampoco sabrá que la estás viendo, pero... es una forma de comprobar que esté bien— en el presente, no en el futuro, pero para eso tenemos la tarde entera. —La usé algunas veces, al principio— confieso, me guardo para mí el que luego de veces de intentarlo y no conseguir una visión clara de nada, dejé de hacerlo. —Rodeas con tus manos la bola, permites que acepte tu calor y le transmite en quién estás pensando en ese momento. Te ofrece una imagen de ellos, por el tiempo que puedas mantener la conexión en tu cabeza, tiene mucho que ver con la fuerza del vínculo que te une a esa persona— explico, ignorando que puede conocer el funcionamiento perfectamente.

En caso de que quiera probarlo, siempre puedo tomar al niño en su regazo o dejar que vague por ahí, ser madre por mi cuenta hizo que desarrollara ojos detrás de la cabeza además de cuatro oídos en caso de necesitarlos. —No eres pesado— digo con calma, negando suavemente con mi cabeza en un gesto apenas perceptible que también me lleva a bajar un poco la barbilla. —Es lo más normal que te sientas así, al menos desde mi experiencia... Cuando uno no obtiene respuestas ni aclaraciones de ningún tipo, la mente suele recurrir a los peores escenarios posibles, es una tortura cuando no sabes lo que le puede estar pasando al otro lado— reconozco, no creo que se haga fácil en ningún momento, ni siquiera con una baraja de cartas a mano dispuestas a leerte el futuro. —Lo mismo ocurre con los sueños, también son un reflejo de lo que pensamos y sentimos, de nuestros terrores más profundos— murmuro —¿Son así tus sueños?
Phoebe M. Powell
Phoebe M. PowellDirector del Servicio Social

Volver arriba Ir abajo

To distract our hearts from ever missing them · Phoebe Empty Re: To distract our hearts from ever missing them · Phoebe

Mensaje por David Meyer el Miér Ene 06, 2021 3:52 pm

Siento como un pellizco en el brazo que me diga que ella puede entenderlo, me lo tengo merecido por traerle estas inquietudes de no saber qué es de Alecto cuando está por el norte, cuando es quien hace tiempo vive sola con su hijo porque su esposo tuvo que marcharse y, por el cariño que le tengo como amigo, por ser quien sacó las fotografías de su boda, también espero que regrese. Eso es lo que queda por hacer, también como amigo si tuviera un giratiempos creo que iría hacia Phoebe en el pasado a decirle que no se case y seguramente se casaría de todas formas, algo que cualquier persona que la conoce puede darse cuenta o quizás lo hago yo porque nos veo parecidos, es que tiene una capacidad de amar que está hecha para y necesita encontrar el «qué» o el «quiénes». Y tal vez por eso amamos ausencias, hay mucho espacio que necesita ser llenado con algo, el cuerpo entero de una persona en el que se coloca amor. Lo que supongo que es otra injusticia más del mundo, porque no deja de ser una injusticia, ¿no debería poder amarse lo que está presente? Pues, bien, eso también encuentra su camino luego del tiempo, aunque no me tomo la última partida como hice con las anteriores, al fin y al cabo se trata de una persona que supo estar presente. Entre tantas ausencias, de muertos y desaparecidos, puedo esperar por alguien que incluso sin estar, sigue conmigo por conseguir que su presencia en mi vida fuera algo firme en medio del caos.

Pero la bola de cristal que me ofrece Phoebe, en vez de una lectura de cartas que con una rápida declaración de que estará bien al final de camino conseguiría calmar mi ansiedad, hace que tema por lo mucho que se acrecentaría si puedo tener un objeto que me permita saber qué es de Alecto a cada hora, cada día. —No lo sé— contesto con la verdad, —si pudiera verla cada vez que lo necesito para saber que está bien, temo pasarme el día agarrado a la bola de cristal y comprobándola cada cinco minutos— explico, se percibe un asomo de esa ansiedad que no quiero me embargue en mi voz. —Es algo muy útil, agradezco que quieras prestármelo, lo que me preocupa es lo que pueda provocar en mí que todo el tiempo tengo que estar midiendo y regulando mis emociones. A veces siento que si cedo un poco, volveré a encontrarme con cosas de mi carácter que me desagradan, que no me hacen bien a mí y que dañan a los que me rodean— estoy hablando rápido, de sopetón, lo que me da el indicio de que efectivamente estoy rozando rasgos de mi carácter que no me gustan. —Me das esto, y ni siquiera tengo la confianza en mí como para decirte que la usaré solo de vez en cuando, ya veo siendo dependiente de esto, siguiendo y controlando a Alecto todo el tiempo, lo que no creo que le gustaría por como es y el que pueda decirle que lo hago porque estoy preocupado… imaginar sobre lo que no sabemos no hace bien, pero necesitar tener que estar viéndolo todo, todo el tiempo, tampoco… solo hace que te preocupes peor cuando algo pasa fuera de tu vista— el aire que saco de mi pecho se va en un suspiro corto y agotado. Ni siquiera toqué la bola de cristal que ya especulé con mi mente como para dos años.  

Sí soy un pesado— ni toda su amabilidad puede con este hecho, si uso la mesa de su cocina para mis catarsis y ahora a su hijo para tener algo que sostener así no estoy dando aspavientos con mis brazos en medio de la habitación. —Solo es saber que está bien…— susurro, —¿qué tan mal me ha ido como para que sepa que muchas cosas malas pueden pasarle y lo único que necesito saber es que al final estará bien, donde sea que esté, donde sea que esto la deje y… aunque no vuelva?— cierro mis ojos por un momento para llamar a la calma que necesita mi mente. —Y no hablo de que no vuelva del norte. Las personas cambian, de por sí lo hacemos con el tiempo, estas cosas lo hacen más evidente. No se trata de quien recorre más millas que quien… sino el tiempo que pasa y como lo vive cada uno desde donde está. Y al final todo se trata de quien se estancó y quién avanzó… quién se quedó dependiendo de algo que nunca ocurrió, quién aceptó que no ocurriría y avanzó…— en todo, en lo que se creía, por lo que se luchaba, en lo que se confiaba, en lo que se amaba. —Sueño que estoy en una plaza que no existe en ninguna parte de Neopanem, que estoy con mi hermana menor, llega una mujer que estábamos esperando y cuando la abrazamos, ella se desvanece. Es pelirroja y cuando ella desaparece, queda una chica pelirroja… y en su cuerpo habita su espíritu y el de una mujer que murió hace un siglo, que nos cuenta mitos de su ciudad, que no es ninguna ciudad de Neopanem. Con mi hermana vamos a un castillo en ruinas, en el que hay una fiesta llena de fantasmas y lo poco de ese castillo se derrumba— los sueños, por incoherentes que sean, cuando se los cuenta le damos un orden que lo hace parecer coherente y está exento de todos los detalles que lo hace grotesco.
David Meyer
David MeyerAbogado

Volver arriba Ir abajo

To distract our hearts from ever missing them · Phoebe Empty Re: To distract our hearts from ever missing them · Phoebe

Mensaje por Phoebe M. Powell el Dom Ene 10, 2021 6:09 pm

Soy yo misma quien pasea las yemas de mis dedos por el contorno de cristal, posando mis ojos en el interior espumoso, observando sin llegar a hacerlo de manera profunda el vapor que se arremolina dentro de la esfera, a la espera de que alguno le conceda lo que necesita para funcionar. —Sí, no muchos tienen el autocontrol para no tentar a mirar a cada rato, es parte de lo que nos hace humanos, ¿no? Si pudiéramos saber en qué momento y lugar moriremos, ¿cuántas personas realmente crees que lo rechazarían? Somos curiosos por naturaleza, y es la que nos lleva a querer saciar nuestras preocupaciones internas también— le doy la razón, quizá puesto de otra manera para que vea que entiendo de donde vienen su miedo —Si te ofrezco esta bola no es para que te la lleves a tu casa para que puedas consultarla cada vez que te asalte un nuevo temor, sino para que sepas que tienes la opción de buscarla aquí si lo deseas, cuando de verdad te urja esa necesidad— expongo, poso ambas de mis manos sobre la base de la bola de cristal, en una caricia involuntaria, al ofrecérsela —Y está bien que sepas diferenciar cuando ese sentimiento puede volverse contra ti, somos nuestros peores demonios cuando se trata de imaginar escenarios, tendemos al autosabotaje y a infringirnos daños casi que de manera inconsciente…— murmuro, esto como apreciación personal hacia mis propios errores, los que no deseo que se repitan en él ahora que se ha visto forzado a vivir una realidad parecida a la mía.

Dave— le pido un alto a los pensamientos que salen despedidos uno detrás de otro de su boca, cambiando el contacto frío del cristal por la calidez de su piel cuando poso la palma de mi mano sobre su muñeca, así consigo también que dirija su mirada hacia mí —No necesito de ninguna carta para decirte ahora mismo que volverá, de la manera que sea, si es una persona de palabra, y creo que lo es por como reaccionas a cada cosa que me cuentas sobre ella, no me hacen falta ni las cartas, ni las tazas de té para saber que cumplirá con esa palabra— puede que me esté tomando demasiada libertad al concederle una fe ciega a una persona de la cual desconozco en su mayor parte, pero tengo la buena suerte de que sí conozco al hombre que tengo delante, he sido muchas veces la persona sobre la que ha volcado sus inseguridades, secretos personales y, en cierto modo, también de estado. Puedo no tener la razón al darle a esta chica el voto de mi confianza sobre su regreso, pero sí al hacerlo con Dave. —Te dije una vez que los futuros son todavía más inciertos para las videntes que para un mago corriente. Tenemos la oportunidad de ver en la proximidad de este, pero jamás será una respuesta certera ni tampoco asegura que ocurra tal y como lo vemos. Muchas veces podemos malinterpretar mensajes o no siempre sacar un contexto claro, tienes que entender que lo que pueda decirte hoy sobre cómo acabará, el final que la espera, puede no coincidir con lo que vea mañana. ¿Lo comprendes?— busco alguna señal en sus ojos de que sea así —El universo está en constante movimiento, nada está sujeto a nada, ni siquiera el destino— va en contra de todo lo que cree saber la gente sobre la videncia, pero así como hay profecías más certeras que otras, los destinos también pueden cambiarse.

Retiro la mano de su brazo para poder recostarme en el respaldo de mi silla, con mi vista clavada en su figura a pesar de los intentos de Denny de que le preste atención al extender sus manos hacia mí. Puede que su razón de encontrarse ansioso sea diferente a la mía, que escuchar su relato me lleva a fruncir el ceño mientras trato de darles un significado a los mensajes de su propio sueño. Termino por estirarme para tomar al niño por debajo de sus brazos, sentarlo sobre mi regazo para dejar que mi amigo acabe como buenamente puede entre toda la angustia que lo consume. —Dave, ¿crees que...?— empiezo, pero hace mucho que no hace mención de esto en nuestras charlas, así que me lo tomo con calma —¿Crees que estos sueños puedan tener algo que ver con tus tías?— mi atención sigue centrada en él, sin llegar a cambiar la expresión fruncida de mi rostro, al contrario que mi hijo que no tiene preocupación alguna al tomarse la libertad de atrapar con sus manos una carta para su propio análisis, completamente ajeno a la conversación que estamos teniendo.
Phoebe M. Powell
Phoebe M. PowellDirector del Servicio Social

Volver arriba Ir abajo

To distract our hearts from ever missing them · Phoebe Empty Re: To distract our hearts from ever missing them · Phoebe

Mensaje por David Meyer el Vie Ene 15, 2021 7:44 pm

Saber qué nos depara el futuro es caminar sobre seguro, ¿no? Aun si ese camino termina en una barranca…— murmuro, me entretengo moviendo los dedos de Denny al decirlo con pesar meditabundo, —nos consuela saber lo que vendrá, tan común en todas las personas que sacamos nuestras inseguridades internas fuera, haciendo que la vida misma entre ese vórtice…— lo malo en mi carácter, entre esas cosas que le digo que no quiero dar un mínimo espacio, sino vuelven a hacerse parte de mí, es que no saber dónde estoy parado durante toda mi juventud hizo que vaya a la deriva, a los tumbos, al norte como lugar en el que decía sentirme a mis anchas y lo que hacía era esconderme, porque nadie va y busca por ahí, es prácticamente un territorio invisible a los ojos de la mayoría. Y es el que ahora también pisa Alecto, siendo un lugar totalmente distinto al norte al que yo iba, por el simple hecho de que fuimos por razones diferentes, buscando algo diferente. —Te lo agradezco, Phoebs— esbozo para ella una sonrisa, —si es así, estoy más tranquilo de poder usarlo…— porque será un rato, luego lo dejaré en su casa, me iré a la mía, es algo que se mantendrá controlado y si no lo hago en este momento, es porque quiero poder conversar con ella, eso mismo ayuda a que la ansiedad sea algo que deje de crecer hasta ser una sombra pesando sobre mí y me lo pueda guardar.

Todo lo que me dice bien podría decirlo porque es mi amiga, y sin embargo, nunca ha sido de las personas que digan algo vacío si de esa manera consigue hacer sentir bien a otra persona, debe ser responsabilidad de vidente que la traslada a otras cosas, supongo que sabe del daño que puede hacer creer en palabras vacías cuando estas a la larga, mientras se espera que se cumplan y no sucede así, se tornan en una dolorosa mentira. —¿Tú cómo te sientes con eso?— pregunto, si antes no lo pregunte de manera tan concreta fue por no querer entrometerme, puesto que he sacado todo sobre la mesa de su cocina, puedo plantearlo también y que sea ella quien decida qué tanto contarte. —¿Cómo vives tú el tener que esperar por alguien… y a qué te sostienes tú para esperarlo?— porque si lo hace, como cualquier persona que espera, es porque cree que lo hará, hay una seguridad latente allí que impide abandonar la custodia de un portal por si esa persona regresa, y un solo minuto de apartarnos, de ir a otro lugar por cansarnos de esperar, por lo largo de las horas, por la lluvia o el granizo que debemos soportar bajo ese portal, provoca el miedo de que esa persona haya vuelto, no nos haya encontrado y decidió seguir de largo. —Lo comprendo— contesto, —no creo en un destino ahora mismo, sí me veo fijo en ciertos lugares, sabiendo quién soy y lo que espero para mí, pero… es cierto que todo cambia, todo el tiempo, las personas que nos rodean y eso es tan determinante para tantas cosas, pero van y vienen…— sé que en punto me paro, lo que no tengo idea es que sigue a ese punto.

Asiento cuando pregunta si los sueños tienen relación con mis tías. —Son certezas que se tienen sin necesidad de que algo ocurra, sé que la mujer pelirroja tiene que ver con mi tía y por ir hacia ella, encuentro todo lo demás…— explico, ya que si bien encontrarla era importante, fue todo lo que sucedió después lo que me hizo volver sobre mí y hacia dónde voy. —¿No crees que eso es lo que la mayoría de las veces ocurre, Phoebe?— inquiero, Denny en su regazo así que puedo estirar mis brazos sobre la mesa, unir mis pulgares y que mis ojos se posen en ellos. —Hay algo, alguien, lo deseamos tanto, queremos tanto llegar a donde está porque es lo que llena el vacío que sentimos, y cuando lo encontramos, es como si lo atravesáramos, hacia algo más. Era un norte, algo que nos marcaba un rumbo, entonces lo conseguimos… y lo realmente importante es todo lo que viene después, que quizás se refiere a tantas otras cosas…— sé que sueno delirante otra vez, así que lo arreglo con otra sonrisa. —Creemos saber qué queremos y caminamos hacia eso, en realidad nunca se trató de que lo consigamos. Sino a todo lo que nos llevó, lo que vivimos y que nos acercara a lo que por nuestra cuenta nunca hubiéramos dicho que era lo que queríamos y lo es— en conclusión: —Cada vez que sueño con mis tías ya sé que no se trata de ellas, no volveré a verlas, mucho menos encontrarnos. Lo que hacen es decirme algo así como… ve un poco más allá, Dave.
David Meyer
David MeyerAbogado

Volver arriba Ir abajo

To distract our hearts from ever missing them · Phoebe Empty Re: To distract our hearts from ever missing them · Phoebe

Mensaje por Phoebe M. Powell el Dom Ene 17, 2021 5:20 pm

Es su manera de ponerlo en palabras lo que me fuerza a asentir con la cabeza, pese a no decir nada, creo que mis facciones son capaces de sumar por su cuenta la respuesta que quiere de mí y que aun así obtiene. —La gente teme lo incierto, lo que no puede controlar, todo lo que buscamos hoy en día es seguridad, ¿no?— le miro sin que haga falta explicar mi punto, pero termino haciéndolo de igual forma —Queremos un futuro seguro para nuestros hijos, para nuestros amigos, para nosotros mismos, al punto de que cualquiera daría lo que fuera por asegurarse ese lugar— murmuro como pequeña conclusión, que está lejos de marcar los puntos que llevan al inicio de una guerra, muchos menos de los que harían falta para terminarla. En una guerra están aquellos que se dedican a rifarse esa seguridad entre unos cuantos, como si fuera algo que les perteneciera en exclusividad, mientras los demás nos quedamos en el medio tratando de alcanzar siquiera un trozo de esta, intentando tomar la zanahoria que balancean sobre nuestras cabezas.

Resulta oportuno que haga esa pregunta luego de hablar sobre ello, cuando pocas superficies hoy en día son estables, mucho menos para aquellas personas que nos dedicamos a esperar a otra, aun sabiendo que el mundo cambia cada día, que no encontrará nada en el mismo lugar sobre el que lo dejó. —Si algo me ha enseñado la vida, como ninguna otra lección lo ha hecho jamás, es que las personas no están obligadas a regresar— por cruel que pueda sonar, por doloroso que pueda llegar a sentirse, es la verdad con que me he encontrado luego de tanto tiempo de tratar de entender ciertas situaciones que se dieron —Quien se siente obligado a tener que volver, encuentra la manera de no hacerlo y justifica esa decisión, pero quien decide regresar por querer estar... Creo que no existe nada en el mundo que pueda retener a esa persona de cumplir con su propósito— puede fallar en el proceso, puede no volver por circunstancias mayores, pero una vez más, son ajenas a cualquier voluntad que pueda tener. Paso la mano que no tengo rodeando el cuerpo de Denny por delante para encontrarme con su mejilla y acunarla en mi palma, dando una caricia suave con mi pulgar. —Pero hasta mi hijo cambia, David, todos los días, cada día aprende algo nuevo, crece unos centímetros al finalizar la semana, en el próximo mes estará metiéndose por más lugares de los que pueda llegar a controlar con dos ojos— expongo tratando de que no suene tan pesimista, pero es el ejemplo más claro de que no es solo el mundo el que cambia, también lo hacemos las personas —Yo puedo decidir esperar, pero hay quienes no van a hacerlo— es una conclusión más mustia de la que me ha pedido, pero la más honesta que puedo darle.

Dejo que el niño juegue con la carta que atrapa en sus manos, demasiado grande a pesar de su finura como para abarcarla entre sus dedos, termina cayendo al suelo. Me inclino sin perder detalle de lo que narra mi amigo, llevándome conmigo a Hayden que se escurre de mi agarre para poder ser libre en el suelo. Con el tiempo he desarrollado una nueva habilidad para mantener a mi hijo dentro de mi rango de visión, incluso cuando mi mirada sigue posada sobre Dave cuando vuelvo a reincorporarme en el asiento. —Hay teorías sobre eso, que no es el destino en sí, sino todo aquello con lo que nos encontramos en el camino, cómo le hacemos frente y a quién arrastramos con nosotros, lo que verdaderamente está en juego a la hora de valorar el recorrido que nos lleva a un punto— concuerdo con su idea, tiempo que Denny aprovecha para ponerse sobre sus pies ayudándose de mi pierna que es lo que le queda al alcance, pero lejos de querer sentarse sobre mi regazo, se queda observando el perro que sigue tumbado en medio de la línea imaginaria que separa la cocina del salón. Yo, por el contrario, poso de nuevo mi mano sobre su muñeca—Es importante ver más allá, Dave, la mayoría de personas no ven más allá de lo que se les presenta delante de sus ojos, no quieren hacer el esfuerzo de observar lo que pasa inadvertido a la mayoría, que dice mucho más de quienes somos que lo que podemos llegar a mostrar a los demás— por miedo, por temor a nosotros mismos incluso —Hay que saber ver en ese interior que guardamos, para poder comprendernos entre nosotros— y, de alguna forma, entender también los caminos que escogemos.
Phoebe M. Powell
Phoebe M. PowellDirector del Servicio Social

Volver arriba Ir abajo

To distract our hearts from ever missing them · Phoebe Empty Re: To distract our hearts from ever missing them · Phoebe

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.