Invierno, 2471
Actualmente nos encontramos en INVIERNO, fechas comprendidas entre el 21 de Diciembre y el 20 de Marzo. Para conocer los últimos sucesos del foro dirigirse aquí.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

skin diseñado por @madeinsevilla

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove  Empty Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Mensaje por Maeve P. Davies el Vie Ene 01, 2021 6:45 pm

Luego de regresar a la base y aparentar normalidad -lo cual de por sí fue todo un reto por el estado en que dejamos a Syv-, no pensaba quedarme de brazos cruzados a la espera de que Rebecca le enviara un patronus a Denisse, lo cual hubiera resultado en que tardarían en avisarme de los eventos hasta la mañana siguiente. En su lugar, avisé por teléfono de que no estaría en casa para la noche, teniendo el descaro de aprovecharme de que a estas alturas de la vida mi padre todavía no sabe cómo lidiar conmigo. No le voy a culpar, a fin de cuentas, soy más problemática de lo que es capaz de resolver, así que hacemos un buen equipo si él decide que nada de lo que me dirá tendrá un efecto en mi comportamiento y yo hago mi parte fingiendo que tiene idea de lo que está pasando en la vida de su hija. Es tan inconsciente que ni siquiera pregunta por qué pasaría la noche en el apartamento de Oliver un día de diario, sino que a mi mensaje recibo un «ok» que asumo ha tardado demasiado en escribir.

Me cambio a toda prisa, comprimiendo mi uniforme en la taquilla porque no tengo tiempo de llevarlo a lavarlo, resolución a la que he llegado con los últimos tres y que por eso cerrarla me cuesta su duro esfuerzo que culmino con un golpecito en la puerta para asegurarme de que quedó cerrada. Ni siquiera termino de avisar a Denisse de que regresaré al armario que ya me estoy apareciendo en una de las calles residenciales del distrito dos, a escasos minutos del toque de queda, por lo que me apresuro a tomar vía libre dentro de la casa de Rebecca, repitiendo el camino hacia al armario y, esta vez, no hay quién me sorprenda dentro para que me retrase en mi objetivo. Sigue siendo igual de angustioso que hace unas horas, aunque Syv parece más tranquila, continúa sumida en un sueño del que Becca me asegura que va a despertar. No sé si fiarme del todo de la cara que pone, más bien sus ojos que son los que gritan palabras más sinceras que las que pueden salir de su boca, pero aun así asiento con la cabeza.

Me siento en una silla a su lado, a la espera de que regrese al mundo de los vivos, pero a medida que pasan las horas termino perdiendo la paciencia. No sé cuantas veces llego a cambiar de postura, mis ojos no se han cerrado ni una sola vez en el transcurso de la noche, al contrario que mi estómago que resulta abrirse como si nunca hubiera sabido lo que es la comida. Como resultado, me he comido todas las chocolatinas que tenía en mi mochila, además de lo que me ofreció Rebecca antes de desaparecer de la sala. En algún punto creo que me quedo dormida, con mis brazos sobre la cama de Syv y mi cabeza sobre estos, solo cuando la luz entra por la pequeña ventana en una esquina de la pared es que levanto el rostro, arrugándolo por culpa de los rayos de sol que chocan contra mis ojos. —¿Syv?— pregunto estúpidamente, pero no obtengo respuesta. Necesito unos minutos para analizar el escenario: creo que dormí como dos horas, sigo con la ropa de ayer y definitivamente debería estar en clase.

Jenkins me advirtió de una expulsión la última vez que charlamos sobre mis ausencias, de modo que eso es lo único que me motiva a ponerme de pie, estirando mis brazos por encima de mi cabeza. —Volveré nada más terminen mis clases, ¿de acuer...?— aseguro como si me escuchara, pero no termino de exponer mi promesa que percibo cierto movimiento en sus párpados. —¿Syv?— repito una segunda vez —¡Oh, Syv! ¡Estás despierta!— creo, todavía no, no lo sé. Pongo mis manos sobre sus mejillas al inclinarme hacia delante, con la suavidad de no querer hacerla daño, a pesar de que la emoción puede con la presión que ejerzo sobre su piel. —¡Carajo! ¡Nos has dado un susto de muerte!— así, literal. —¿Cómo te encuentras? ¿Te sientes bien? Si tienes hambre creo que me queda una chocolatina en la mochila... Ok, demasiadas preguntas— demasiadas hasta para mí, ¿ya dije que hablo cuando estoy nerviosa? Y como, como mucho. —¡Oh, Syv! ¡No sabes cuánto me alegro de que estés bien!— me tomo la libertad de apechugarla en un abrazo, tratando de no hacerle daño —¡De que estéis bien, claro!— ¡qué tonta! —A no ser que hayas pensado nombres ya... tengo unos cuantos que seguro te encantarán, Fritz, por ejemplo, ¿sabías que ha perdido popularidad este último tiempo? A mí me resulta muy simpático, o Willow en caso de que sea...— fuerzo una sonrisa, la misma que declara lo ansiosa que estoy ahora mismo. —Perdón, hablo demasiado, seguro te duele la cabeza ahora mismo.
Maeve P. Davies
Maeve P. DaviesEscuadrón Licántropo

Volver arriba Ir abajo

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove  Empty Re: Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Mensaje por Synnove A. Lackberg el Miér Ene 06, 2021 1:33 pm

Parpadeo un par de veces, se desvanece el susurro del mar para escuchar un silencio entre paredes, sobre mi piel dejo de sentir el sol frío de un lugar a millas de la habitación en la que me encuentro, a medida que se va desvaneciendo de mis retinas los paisajes de picos nevados y bosques teñidos de blanco, la pared firme con la que choca mi mirada me recuerda la de la celda en la base de seguridad, escucho mi risa que queda como eco de mi sueño, la calma en mí de la que me voy despidiendo, para recordar los gritos agónicos dentro de esa cárcel con los que no pedía ayuda, pero sacaba fuera la impotencia, la rabia y la angustia de mis entrañas. «Este chico será un problema», la voz de mi madre sigue siendo nítida, como lo fue su rostro en mi sueño, cuando esas palabras vuelven al mí en el momento en que recuerdo a Ken dentro de una misma sala con Magnar Aminoff.

Cada detalle de la pesadilla que comenzó cuando Rebecca Hasselbach se cruzó en mi camino por el distrito once se torna real, todos esos días que pasaron como un gran manchón negro en los que despertaba para hallarme dentro de un espacio sin ventanas, sin puertas, de luz artificial, encerrada. No quiero pensar en nada de eso, no quiero recordar nada, ni lo que pude decirle a Magnar, ni el momento en que bebí el veneno, ni lo que pudo decirme Ken. Nada, nada de lo que dijimos, nada de lo que pasó… nada. Esos no fuimos nosotros, fue una pesadilla. Nosotros estamos de pie en el predio de la alcaldía del distrito nueve, con el ministerio abandonando esa pelea en la que estuvimos juntos, su mano sujeta a la mía cuando todo acabó. No es cierto que estuviera en una sala del ministerio con Magnar Aminoff, entregándose porque le hicieron saber que me tenían como si ese fuera el único final hecho para todo lo que vivimos, no quiero recordar nada de lo que pudimos decir como despedida, porque nosotros seguimos parados fuera de la alcaldía, nos quedamos ahí. Ojalá el corazón supiera cuándo decretar finales y no seguir latiendo a lo tonto, confiado, cuando nada nunca dio esperanzas de que pudiera acabar bien, hacia todo lo que se convierte en recuerdos que duelen al evocar y sobre todo aquellos en que se creyó que había algo bueno que podía perdurar.

Las manos que se posan sobre mis mejillas se mojan con las lágrimas que se desbordan de mis ojos, miro el rostro de Maeve sin que algo de lo que dice tenga sentido para mí, me fijo en sus labios que se mueven, en la evidente preocupación de su rostro, en lo contenta que también se siente de verme despertar y eso me hace llorar con más ímpetu, incorporándome de la cama para rodearla y dejar mi frente sobre su hombro para que su abrazo me devuelva la consciencia de que sigo viva como efímera esperanza de que nada haya pasado en verdad, sino estaría muerta. Pero lloro, en ese llanto que mi corazón busca desahogo sé que todo sucedió y solo no pude ver el momento en que quizás podría haber hecho algo para evitarlo. —No puedo creer que esté escuchándote, así que puedes hablar todo lo que quieras— contesto con mi garganta áspera, —no puedo creer… Mae…— cruzo mis brazos detrás de su espalda para estrecharla más fuerte, —Mae… no puedo creer que estés aquí, que estés conmigo, gracias— murmuro. —¿Cómo…?— me echo un poco hacia atrás para hacerle mi pregunta, —¿…me sacaron…?— meneo mi cabeza. —No quiero saberlo, no quiero pensar en nada de eso— ni siquiera donde estoy, me tiendo en la cama por el desgano que me arrebata las fuerzas. Ken está en el ministerio y van a matarlo. Y eso tampoco lo quiero saber, no quiero preguntar por él. Ni por el distrito nueve. No quiero oír lo que puedan decirme. —¿Por qué… sigo viva?— eso es lo que en verdad no comprendo. —Esta guerra es más grande que yo, siempre me quedó grande, ¿por qué sigo viva?—, recuerdo la chica que era en el Capitolio, no estaba hecha para ir más allá de ese distrito, estaba hecha para romperse al primer golpe.
Synnove A. Lackberg
Synnove A. LackbergFugitivo

Volver arriba Ir abajo

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove  Empty Re: Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Mensaje por Maeve P. Davies el Sáb Ene 09, 2021 5:43 pm

Mierda, no sé como reaccionar cuando las personas lloran. No por nada, sino porque cuando yo lo hago normalmente me encuentro en mi habitación, con ganas de golpear algo como la pared o terminar estampando la lámpara de la mesita contra el suelo. Va a ser verdad que tengo problemas para canalizar mis emociones, pero no creo que sea una muy buena idea ofrecerle a Syv que reviente alguna de esas pócimas que veo desde mi lugar, colocadas en la estantería y que Rebecca me ordenó, explícitamente, no tocar. Así que me limito a servir de peluche cuando me veo atrapada por sus brazos, su cuerpo no deja de temblar un solo segundo, de tal manera que parece que va a pegármelo en cualquier momento. Dejo que repose su cabeza sobre mi hombro, me facilita el estrecharla contra mi cuerpo, aprisionándola de manera que la presión que ejerzo con mis brazos, a pesar de suave, frena el temblor de sus músculos. —Estás aquí, estás bien— murmuro sobre su oído, pasando una mano por su pelo para que la caricia también sirva como consuelo, en un papel que nadie me ha otorgado y al que aun así me adapto en un intento de tranquilizarla. Después de todo lo que le ha pasado, es algo que necesita.

Te sacamos, y ahora estás bien, es todo lo que importa— sigo diciendo, su curiosidad por saber como ocurrió es algo que podemos atender luego de manera detallada, me limito a dar los puntos claves en el plan que armamos con Rebecca para sacarla de allí cuando se separa —Rebecca tenía un antídoto para el veneno que tomaste, el que te dejó en un estado de sueño por el que casi nos provocas un infarto, por cierto— bromas aparte, sufrimos todas cuando nos dimos cuenta de que no estaba despertado cuando ya debió haberlo hecho —Así fue como te sacamos, una compañera del escuadrón y yo nos encargamos de trasladarte desde la base hasta aquí, estamos en el doce, y Rebecca nos estaba esperando para atenderte— le cuento, como resumen breve que se salta la parte fatídica de no saber si iba a vivir, porque también me ahorro la parte de que se nos desangró sobre la camilla. —Oh, Syv, ¡casi me matas a mí del susto!— tengo la tentación de abrazarla de nuevo, pero lo único que hago por tocarla en su lugar es apartar un mechón rubio de su rostro. Pero no puedo contenerme, vuelvo a abrazarla al tirar de sus hombros para acercarla hacia mí —Casi... casi te perdemos, Syv, a ti y a tu bebé— gimoteo, realmente compungida por ella y la criatura que lleva dentro. —Estás viva, estáis vivos, no importa lo que ha pasado, no es momento de mirar atrás por nadie, solo importas tú y lo que te depara el futuro ahora— aseguro, porque si alguien se atreve a rozarle uno solo de sus cabellos, me encargaré personalmente de que reciba una mordedura de licántropo de la que se arrepentirá el resto de su existencia.
Maeve P. Davies
Maeve P. DaviesEscuadrón Licántropo

Volver arriba Ir abajo

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove  Empty Re: Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Mensaje por Synnove A. Lackberg el Miér Ene 13, 2021 10:17 pm

La calma que me transmiten sus palabras baja por mi espalda como un temblor que provoca otro sollozo, no tan desesperado como los otros, sino de alivio. Parte de toda la tensión que embarga mi cuerpo se va, me queda saber que estoy aquí, en este lugar que desconozco y que se hace familiar, confiable, por estar Maeve. Perdí totalmente el sentido de orientación, me sujeto a ella como mi nuevo eje y trato de reconstruir mi mundo a partir de lo que me cuenta, entender por qué abrí los ojos, qué es lo que tengo delante de mí ahora que lo hice. Me lleva más esfuerzo del que puedo en este momento, colocar a la ex ministra Hasselbach en medio de todo esto, capturándome y dándome un veneno, para ser quien luego me diera el antídoto y me atendiera al sacarme de la base de seguridad. —¿Por qué…? pregunto, tantos interrogantes a medio hacer, de respuestas que no sé si mi mente podrá acomodar así como tantas otras que le pido a Maeve que no me revele.

La única, la última que esperaba escuchar, consigue de mi parte que la mire en un silencio similar al que se escucha cuando todo cambia de pronto, todo se destruye para reconstruirse en un segundo, el suelo sobre el que caminamos ya no es el mismo aunque se vea similar y el cielo sobre nosotras ya no nos envuelve, sino que nos encierra. —¿Mi bebé?— esa voz que se escucha en la habitación no es mía, proviene de otros labios y resuena en mis oídos. No puedo evadir entonces el recuerdo de verme en esa misma sala con Ken, despidiéndonos. Él creyó que entregándose para morir era todo lo que quedaba por hacer, así como para mí también lo fue. Se humedecen otra vez mis ojos porque lo que dice Maeve cobra sentido: estoy viva, estamos vivos, no podemos mirar hacia atrás por nadie, porque ese alguien... se entregó para morir. Ese fue el final de nuestra historia, pero hay algo que continua para nosotros y no me otorga el tiempo que necesito para poder llorarlo. —Maeve— modulo su nombre con dificultad, mi mano busca su brazo para aferrarme. —Tienes que sacarme de aquí. Maeve, por favor, ¡tienes que sacarme!— mi ruego es desesperado.

Logro sacar mis piernas de la cama para apoyar los pies en el suelo, el mareo repentino me obliga a agarrarme de las sábanas. Bajo mis ojos a mi vientre que aún no revela nada. —Matarán a Ken, también lo harán con…— balbuceo, la cabeza sigue dándome vueltas por razones distintas a estar tanto tiempo acostada, bajo los efectos de una pócima que confundió mi mente intercambiando mi realidad y a pesar de que suene como una extensión de ese delirio, pongo en mi boca la única solución que se me ocurre. —Tengo que irme con mis padres, tengo que… salir de Neopanem, cruzar la frontera. Maeve, tengo que irme de aquí. ¿No lo ves? ¡Me tienen aquí por el bebé!— grito. —Están esperando a que lo tenga y entonces, entonces…— todo mi cuerpo se estremece, se retuerce al tirar mis manos de las sábanas y caer mi torso sobre mis rodillas al gritar sin que salga la voz de mi garganta, todo lo que emerge es un gemido. —No sé qué le harán…— murmuro. En la histeria mi espalda vuelve a erguirse, la enfrento para seguir rogando por su ayuda. —¡Me tiene aquí para darle mi bebé a Magnar cuando lo tenga! ¡Hasselbach está colaborando con Magnar, Maeve! Sin Ken, pueden agarrar a este bebé y…— me asquea imaginar que Magnar pueda sostener en sus manos a un hijo de ambos, tanto que me provoca una nausea que debo reprimir, —tengo que irme, tengo que irme de Neopanem, no volveré al nueve, no…— meneo mi cabeza con vehemencia, —no volveré con los rebeldes, tengo que irme, es la única manera…— en verdad, es la única. Donde sea, en el distrito sea, con quienes sea, un bebé de sangre Black lo hará parte de lo que el mismo Ken aceptó participar al ir al ministerio a enfrentar a Magnar, no por mí, sino por el juego político en el que estamos metidos y no quiero… mi bebé sea parte de esto. —Maeve— se lo estoy implorando, las lágrimas caen aún más gruesas por mi rostro, —solo ayúdame a cruzar la frontera y buscaré alguien, cualquiera, con quien dejarlo— me cuesta decirlo, me deja sin voz, —y no habrá nada nunca que permita encontrarlo y sepan que es un Black.
Synnove A. Lackberg
Synnove A. LackbergFugitivo

Volver arriba Ir abajo

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove  Empty Re: Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Mensaje por Maeve P. Davies el Sáb Ene 16, 2021 10:39 am

No sé por donde empezar a contestar su pregunta, cuando ni yo misma estoy segura de saber la respuesta correcta. Cuando me enteré de que Synnove había caído en manos del gobierno, no pensé que una persona como Rebecca fuera a participar, más que participar, ser la cabeza ingeniosa para sacarla de allí sana y salva. En el momento no lo hubiera esperado, pero luego entendí, como debí hacerlo el día en que el mundo se enteró de que la ministra de defensa había muerto, que hace tiempo que la guerra por la que lucha Rebecca no es la misma que la del ministerio. Eso me consuela, así como debería hacerlo con Synnove, pero lo que no espero es reconocer en su mirada algo parecido a la sorpresa al decirle que tanto ella como su bebé están bien. —No… ¿No lo sabías?— el hecho de que no lo hiciera me produce más angustia que de ser lo contrario, la idea de que podría haber muerto sin siquiera saber que lleva un hijo dentro, o quizá hubiera sido mejor, no saberlo y que el sufrimiento fuera menor. Pero nada de eso realmente importa ahora, porque están bien, los dos están bien.

Por eso me confunde la reacción que tiene a continuación, mis ojos siguen la dirección de su brazo al atrapar con sus dedos el mío, implorando una solución que no sé como darle. —¡Hey!— es lo único que sale de mí cuando veo que tiene intención de levantarse, mis manos sobre sus hombros para impedir que se ponga de pie —Tienes que tumbarte, Syv, aun estás muy débil, no puedes levantarte todavía, lo que tienes que hacer es descansar— aseguro, es lo que me dijo Rebecca que tenía que hacer en caso de que despertara mientras estaba fuera, de modo que es lo que hago. —No van a hacerte nada, a tu bebé tampoco, te lo prometo, Syv, pero tienes que quedarte aquí— niego sucesivamente con la cabeza para sacarle la idea de que Rebecca está esperando a que nazca el bebé para robárselo —No… No es así, Rebecca quiere ayudarte, no está colaborando con nadie, te lo aseguro, ¿no confías en mí?— mis manos acarician sus hombros y parte de sus brazos al pedirle que lo haga, tratando de que su mirada se encuentre con la mía.

Hey… Todo estará bien, ¿de acuerdo?— también me tomo la libertad de prometer esto —Pero no puedes irte, aquí estás segura, Syv, no puedes viajar por todo el país hasta las fronteras en tu estado, mucho menos atravesar un océano, estarás bien— la reconforto, brindándole la seguridad que ni yo misma siento con respecto a todo lo que puede suceder fuera de esta cabaña. Barro con mis dedos parte de las lágrimas que caen sobre su rostro, el mío completamente arrugado por estar compartiendo la aflicción que siente en este momento, sin saber como hacer que se deshaga de ella, y al final, tengo que recurrir a la única certeza que puedo darle. —Nadie va a encontraros, ¿sí? Nadie va a tocarte ni a poner un dedo encima sobre tu bebé, porque yo misma me encargaré de ello, ¿confías en mí?— bien, que sé que no soy la mejor guerrera, ni tampoco poseo las mejores condiciones físicas, pero todo el mundo sabe que hay pocas cosas que pueden entrometerse en mi camino y evitar que cumpla con mi cometido, como es el caso de protegerla a ella si me lo propongo.
Maeve P. Davies
Maeve P. DaviesEscuadrón Licántropo

Volver arriba Ir abajo

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove  Empty Re: Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Mensaje por Synnove A. Lackberg el Lun Ene 18, 2021 7:36 pm

Mi cabeza se mueve de un lado al otro, los mechones se sacuden en desorden y lo vuelvo un desorden mayor al pasar mis dedos por estos, reprimiendo un grito que deforma mi rostro por quedarse dentro de mi garganta cuando mi boca, mis párpados firmemente cerrados, la fuerza que yo mismo ejerzo en mis dedos y me lleva al dolor por tirar de mi cabello, todo está en predisposición a que grite como deseo hacerlo… y no lo hago. —Confío en ti, Mae…— es un susurro tan desesperado como todo lo demás, atrapo su mano para que mis dedos se cierren alrededor de los suyos, alguien en quien confiar es todo lo que necesito en este momento, en el que tengo que decidir por mí cómo continuar ahora que todo perdió su sentido. Y todo lo que quiero hacer es poner distancia con lo que conocíamos y se ha convertido en un peligro al que volver, no solo para mí, sino para alguien que no debería nacer en medio de todo lo que está pasando. No mientras Magnar siga teniendo control sobre cada sitio de Neopanem, y el distrito nueve ya de por sí requiere del esfuerzo de todos los que viven ahí para sostenerse, como para llevarles una nueva razón que lo atraiga si sigue empeñado en matar hasta el último de los Black, como parece querer más que nada. No podría ir al distrito por mis propios pies luego de lo que pasó con Ken, no podría ver las caras de ninguna de esas personas, no quiero… enfrentarme a nada de eso.

Mis lágrimas siguen cayendo allí por donde sus dedos pasan, lo hacen en el mismo silencio de todas las causas perdidas, no hay frontera que atravesar, este país tan grande sigue aprisionándonos dentro y nunca conoceremos lo que hay más allá de lo que alcanzamos a ver por la ventana. Pude haber atravesado desde el Capitolio al norte, conocer los campos del distrito nueve tanto en verano como en invierno, y puedo darle la vuelta cinco veces más a Neopanem, dejar que Maeve me convenza de meternos otra vez al mar, algún día me tocará aceptar que ninguno de los lugares en los que creía de niña existen. Todo lo que dijimos con Ken sobre lo que podríamos encontrar juntos por fuera de estos distritos, era una bella mentira que nos contábamos y tan irreal como la vida artificial que mis padres me dieron en el Capitolio, solo reemplace una cosa con otra, nunca acepté la realidad que en este momento está aplastándome y tengo que alzar mis manos para impedir que lo haga, si no quiero que también aplaste a una vida que es increíblemente diminuta en comparación a todo. —No quiero eso… si alguien viene por mí, tienes que irte— le pido, mis ojos claros puestos en ella, —no quiero que te hagan daño— es el mismo deseo. —¿Puedes entenderlo? No quiero seguir viva para seguir siendo una excusa por la que personas que traten de ayudarme salgan lastimadas…— por no decir que las matarían, ya que no siempre ese es el único final para los traidores. Hay muchas maneras, muchas, en las que ciertas mentes encuentran para herir a otros.

¿Dónde estamos? ¿Es un lugar seguro en verdad?— inquiero, porque no lo creo. Pero si ella me dice que me quede, lo haré, así como si aceptara acompañarme, trataría de hacer lo imposible de salir de Neopanem. Porque, ahora mismo, es en lo que confío para sujetarme y no la soltaría para andar a la deriva por ahí, mientras las fuerzas todavía me fallan. Recuesto mi cabeza sobre la almohada al dejarme caer sobre la cama, mi mano llega a posarse lentamente sobre mi vientre. —¿Cómo para quedarnos cinco? ¿Diez años?— al preguntarlo siento el picor en la nariz por el llanto. —¿Qué haremos, Mae?—, no lo digo por nosotras, ¿qué lugar es realmente seguro en Neopanem como para… soltar los dedos de un niño que apenas aprende a andar y dejar que se aleje unos pasos de mí sin el miedo a que alguien venga por él, que sea solo yo quien se acuclille delante para ver que tiene guardadas en sus palmas y lo liberemos? ¿En qué lugar serán posibles esos momentos? Porque no parece que haya alguno.
Synnove A. Lackberg
Synnove A. LackbergFugitivo

Volver arriba Ir abajo

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove  Empty Re: Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Mensaje por Maeve P. Davies Ayer a las 7:25 pm

Me gustaría poder decir algo, pero temo que no sea congruente y termine produciendo más daño que alivio. Es sabido que soy una persona demasiado impulsiva y explosiva, a la que ya le cuesta lidiar con sus propias emociones porque estas se intensifican por mi personalidad forjada desde años y la condición que me acompaña desde no tantos, como para saber qué hacer cuando es evidente que sus propios sentimientos la están desbordando. Lo único que siento que es razonable hacer es quedarme a su lado, permitir que sea su mano la que atrape mis dedos y actuar como la presencia que cualquiera en su estado necesitaría para acompañar. —Nadie vendrá a por ti— le vuelvo a asegurar, aprovechándome de que acaba de darme su voto de confianza para que mis palabras mantengan esa seguridad con la que hablo —, todos en el ministerio creen que estás muerta, tanto tú como el bebé, nadie sabrá que estás aquí, nadie te buscará— continuo diciendo, en el intento de que la repetición de lo mismo expresado de forma distinta vaya tomando certeza en su cabeza, en este momento en el que todo lo ve incierto —Puedo entenderlo, Syv, pero nadie me hará daño tampoco— esto no es algo que pueda asegurar, pero no por estar relacionándome con ella, si vamos al caso, sino por el simple hecho de que no hay nada seguro en un mundo empeñado en que salgas herido.

Paso una de mis manos por la línea en donde termina su cabello, apartando algunos mechones de su pelo para poder observar mejor su rostro, ver si los signos de ansiedad que la consumen van disminuyendo conforme pasan los segundos. No le conviene estar alterada en su estado, así que me aseguro de que mi tono, para nada acostumbrado a ello, sea suave. —En un refugio, en el distrito doce, está encantado y protegido por varios hechizos, nadie que no sepa donde está el lugar podrá encontrarlo, no tienes que preocuparte, estamos seguras— puesto que puede influir el hecho de incluirme o no en esa seguridad que pretendo venderle, lo hago una cosa de ambas, ahora que he prometido que estaré con ella y no me moveré de su lado. —No sé si tanto…— tampoco voy a darle una percepción errónea de la realidad, ella bien sabe que hasta se puede dudar de si la tierra aguantará tanto tiempo, tal y como funcionamos los seres humanos de querer iniciar una guerra por absolutamente todo. ¿Quién nos dice que seguirá existiendo planeta después de todas estas batallas? —¿Recuerdas cuando nos juntábamos en el cuatro?— aludo a un recuerdo que pienso es lindo para las dos, no sé si por la inocencia de no saber lo que se avecinaba en nuestras vidas, o por lo simple de poder disfrutar de la compañía de una amiga, probablemente ambas cosas. —Lo haremos un poco así, ¿de acuerdo? Tendrás que aprender a camuflarte por un tiempo… Hasta que te recuperes podrás estar aquí, luego pues… ya se verá— poso la palma de mi mano sobre la suya en su vientre, dando unas palmaditas suaves que acompañan mi sonrisa —Pero hey, cada cosa a su debido tiempo, ¿no? Lo tomaremos día por día, tenemos suficiente con concentrarnos en eso, ¿no te parece?
Maeve P. Davies
Maeve P. DaviesEscuadrón Licántropo

Volver arriba Ir abajo

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove  Empty Re: Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Mensaje por Synnove A. Lackberg Hoy a las 1:23 am

Nadie. Ni para bien, ni para mal, nadie vendrá. Todos creen que estoy muerta, ¿y por esa certeza me provoca más paz de la que debería cuando seguramente habrá personas que nunca entenderán qué hacía en el norte o por qué elegí morir con una pócima a que Magnar hiciera de mí un espectáculo de tortura para Ken? Por esas mismas razones, si me creen muerta, nunca tendré que enfrentarme a ninguna de esas explicaciones y puedo colocar mi supervivencia por delante, que representa también la supervivencia de alguien que logró atravesar todo eso en silencio, más prudente que todos nosotros en esconder su existencia hasta de mí misma. —No podría soportar que te lo hicieran…— murmuro, ahora mismo, todo lo que quiero es que si este lugar es seguro, se cierre alrededor de nosotros, que podamos quedarnos aquí todo el tiempo que se necesite hasta el día en que las guerras se acaben y cuando salgamos, no haya límites para definir cuál es terreno en el que estamos libres de peligro, que cualquier lugar sea posible de recorrer. Pero eso no va a pasar pronto, nada me indica que así sea.

Y por seguro que pueda ser este sitio, no evita que piense que es una condición muy similar a la que me tocó vivir de niña y en la que tuvo que crecer Ken, como para extenderlo hacia quien, de estar en mis posibilidades, le daría el escape que siempre anhelamos fuera de este país. —Mae…— la pregunta que se asoma a mis labios cuando ella misma dice no saber por cuánto tiempo será sostenible esta situación, no llego a pronunciarla por no querer ponerla en voz alta. ¿Está bien querer tenerlo? Permito que su evocación a mis idas al distrito cuatro, una locura similar a la de andar por el norte, confiando en una poción de multijugos que sirvió muchas veces, y la única vez que no logró ocultarme terminó de la peor manera, me deje ver que hay alternativas a cómo afrontar esta situación. —Puede funcionar, ¿verdad?— mi voz es débil cuando hablo. —Si todos creen que estoy muerta, podría disfrazarme con pociones… y nadie me buscaría, nadie…— mis dedos sobre mi vientre se encuentran con los suyos, —estará buscando a Synnove Lackberg y un bebé…— murmuro. Todo lo que comenzó como una travesura para ir hacia donde se encontraba Maeve, fue lo que me permitió andar por el norte y, esta vez, sin nadie tras mi rastro, puede ser lo que me asegure seguir moviéndome por aquí y llevado conmigo a un niño que nadie tiene por qué saber de quién es hijo, ojalá sea una hija. —Mae, voy a tener un bebé— necesito decirlo para escucharlo. —Perdí a toda mi familia, a mis padres, mis hermanos…— a Ken, a Mimi, a todos los del distrito nueve, —pero volveré a tener una, que será mía…— y aunque lo envuelva con miedo entre mis brazos, con él o ella si bastará con que lo proteja así, para que no se vaya.
Synnove A. Lackberg
Synnove A. LackbergFugitivo

Volver arriba Ir abajo

Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove  Empty Re: Feeling your way through and out of darkness ○ Synnove

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.