Últimos temas
» Los Juegos Mágicos
Fading echoes spin away — Phoebe EmptyHoy a las 6:08 pm por The Mighty Fall

» Registro General
Fading echoes spin away — Phoebe EmptyHoy a las 6:07 pm por Lara Scott

» What family actually means · Priv.
Fading echoes spin away — Phoebe EmptyHoy a las 5:53 pm por Ingrid C. Helmuth

» Petición de Rol
Fading echoes spin away — Phoebe EmptyHoy a las 5:12 pm por Sophia A. Niniadis

» Cierre de Temas
Fading echoes spin away — Phoebe EmptyHoy a las 5:03 pm por Murphy Thornfield

» Winter came ○ Murph
Fading echoes spin away — Phoebe EmptyHoy a las 11:51 am por Phoebe M. Powell

» Watch out ○ Marco
Fading echoes spin away — Phoebe EmptyHoy a las 11:51 am por Maeve P. Davies

» Maybe another time · Priv.
Fading echoes spin away — Phoebe EmptyHoy a las 11:50 am por Nicholas E. Helmuth

» You were the hero of my dreams x Kendrick
Fading echoes spin away — Phoebe EmptyHoy a las 9:43 am por Beverly S. Redford

Invierno, 2471
Actualmente nos encontramos en INVIERNO, fechas comprendidas entre el 21 de Diciembre y el 20 de Marzo. Para conocer los últimos sucesos del foro dirigirse aquí.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Fading echoes spin away — Phoebe IRh8ZNT
skin diseñado por @madeinsevilla

Fading echoes spin away — Phoebe

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Hans M. Powell el Dom Nov 22, 2020 7:37 am


No hubiera sabido que es mi cumpleaños si no fuese porque me lo recordaron en el trabajo, con una porción de pastel algo tímida que llegó a mi escritorio y el cual terminé devolviendo, seguro de que Josephine y su compañera le sacarían un mejor provecho que mi estómago cerrado. No, no creo que en casa tengamos ganas de festejar y si Lara me ha dicho algo al respecto, de seguro lo he ignorado por completo. No es como que se me dé mal el hacerlo en las últimas semanas, si vamos al caso. Me han dicho en más de una ocasión que ni siquiera me veo como mí mismo, que incluso he bajado unos kilos, que el cabello me está creciendo una vez más, que la barba es algo que debería recortar con algo más de continuidad. Tampoco me importa, tengo otras cosas en las cuales gastar el tiempo. Leo hasta que me arden los ojos, escribo como si el mundo dependiera de ello. Paso horas y horas en la biblioteca de mi casa, escribo un poco más. Prometí que lo solucionaría, que haría algo al respecto, que si sigo vivo será porque encontraré el modo de ordenar el mundo para devolverle un poco de sentido de justicia. Tan solo un gramo.

Por extraño que parezca, es a media tarde cuando Magnar Aminoff se aparece por mi comunicador y me manda a casa; sí, he llegado al punto en el cual el mismo presidente dice que parezco un lunático que necesita diez tazas de café para funcionar, lo cual tiene sentido cuando me doy cuenta de que le he enviado tantos documentos esta mañana que de seguro estará entretenido toda la semana. Ni siquiera me gusta estar en casa, no cuando hace pocos días nos dieron el permiso de regresar a la Isla Ministerial y ese lugar se siente… No, no quiero pisarlo. Sé que debería revisar las cosas que recuperaron del fuego, pero no tengo ánimos para hacerlo. Tengo bien en claro que alguna vez tendré que volver, que estoy obligado por los niveles de seguridad que han implementado, pero me niego. No puedo vivir mi vida en el sitio en el cual la perdí, todavía no me siento capaz de hacer algo así.

Es por eso que regreso a la casa del cuatro donde nos estuvimos quedando desde diciembre y me quedo tendido en el sofá, con la corbata suelta y los ánimos por el suelo. Poppy va y viene, Scott continúa con su turno en el Ministerio y, en vista de que Mathilda continúa en la guardería, lo único que se lleva mi atención es la manera densa que tienen los perros de roncar sobre la alfombra de la sala. ¿Qué hago descansando…? Ah, sí, Poppy ha insistido en traerme café. Sigue humeando sobre la mesa ratona, sin que le haya dado ni un sorbo. Quizá debería subir, buscar algunos libros y… timbre. ¿Quién demonios viene a esta hora? La manera en la cual miro a la elfina le deja bien en claro que sé que ha sido ella quien llamó a la caballería, incluso no tengo idea de quién se trata. ¡Que no estoy muriendo!

Mi primera sospecha recae en Mohini, que como buena suegra nos ha salvado en más de una ocasión en el último mes, pero cuando abro la puerta me encuentro con el rostro de mi hermana. Se me arquea una ceja, aunque me hago a un lado para dejarla pasar — Por favor, dime que tú no trajiste un pastel o un bonete. Hoy todo el mundo ha estado bastante insistente con eso — le ruego, arrastrándome una vez más al sofá. Me dejo caer y, para que no se ponga a analizar mi rostro poco cuidado, me pongo una almohada sobre la cara en lo que me recargo contra el respaldar — Prometo que estoy vivo, de verdad, no tienes que preocuparte por nada — al fin de cuentas, nadie puede decir que la obsesión por el trabajo sea nueva.
Hans M. Powell
Hans M. PowellMinistro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Phoebe M. Powell el Dom Nov 22, 2020 4:30 pm

No es de extrañar que quién coja el teléfono a primera hora de la mañana sea Poppy, si tengo entendido que mi hermano sale tarde de su despacho y entra muy temprano a trabajar, como para no ser él quien me conteste cuando llamo con toda mi buena intención para felicitarle por su cumpleaños. Sí, bueno, sé que no debe tener ningún ánimo para celebraciones, siguiendo la tradición de estas últimas semanas de no reunirnos por absolutamente nada, ni siquiera para Navidad, porque anda con la cabeza pegada a sus carpetas y enlazando una junta ministerial con otra para no tener que enfrentar a la realidad. Lo entiendo, así que tampoco insisto en intentar llamar directamente al ministerio y, en su lugar, le digo a la elfina que me avise cuando llegue del trabajo, si es que llega, para presentarme en su casa.

Vamos caminando, así le dejamos un poco de tiempo a mi hermano a relajarse y cambiarse de ropa si así lo quiere, una vez me llega el aviso de que Hans ya ha terminado con su jornada laboral. Es cómodo, el que mi hermano junto con Lara y Mathilda vuelvan a habitar la casa del cuatro, me hace sentir que los tengo más cerca incluso cuando tampoco cuesta mucho trasladarse a la isla ministerial en estos tiempos donde la magia está permitida. No he querido preguntar, por razones obvias, cuando es que van a mudarse a la mansión ahora que tengo entendido que ya han reconstruido lo que quedó destruido, así que me enteraré en el momento en que ocurra y al sonido de mis nudillos sobre la puerta dejen de responder, marcando así su ausencia. —No...— es mi respuesta culpable a esa acusación que suelta como recibimiento, tal y como cuando me acusaba de haber robado uno de sus juguetes siendo niños.

Le sigo por la entrada hacia el salón, donde dejo a Hayden en el suelo para que se entretenga y claro que lo primero que le llama la atención es el perro durmiendo sobre la alfombra. —Solo veníamos a felicitarte por tu cumpleaños, ya sabes, asegurarnos de que no te pasas el día entre papeles y comes algo— digo en lo que me fijo en la taza de café sobre la mesita —No trajimos pastel, aunque sí un bizcocho, ¿no quieres probarlo? Te prometo que es totalmente comestible, Denny apenas y metió el dedo después de habérselos chupado— trato de bromear, por no decir abiertamente que necesito verlo comer algo. Sé por experiencia cómo se ve una persona que no se alimenta bien, y aunque está lejos de considerarse alguien desnutrido, me haría bien saber que está metiendo algo de grasa a su organismo.

Sin mucho más que añadir, aprovecho que Poppy aparece para entregarle el paquete donde envolví el bizcocho para que lo lleve a la cocina y así lo prepare en un plato si quiere. Me quito el abrigo y lo dejo con cuidado sobre uno de los extremos del sofá, sentándome después en este a un lado de mi hermano en lo que me aparto un mechón de cabello corto detrás de mi oreja. Por incoherente que pueda parecer, su reacción me saca una sonrisa, débil y más lastimera que otra cosa, pero al menos consigo estirar mi mano —Ese no es un muy buen escondite— tiro del cojín bajo el que refugia su rostro y lo aparto hasta dejarlo a un lado. —Creía que ya habíamos pasado de la época en donde te escondías de tu hermana porque era una pesada— trato de bromear, que preguntarle qué tal está o como se encuentra me resulta una estupidez rotunda. Prefiero que sea él mismo quien decida si tiene ánimos para hablar sobre cómo se siente y no imponérselo a la fuerza.
Phoebe M. Powell
Phoebe M. PowellDirector del Servicio Social

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Hans M. Powell el Lun Nov 23, 2020 5:03 am

Conozco las buenas intenciones de Phoebe, creo que nunca en mi vida he tenido a tantas personas tratando de demostrarme su preocupación sin querer ponerlo en palabras. Veamos, es como que nadie se atreve a preguntarme cómo me encuentro, tal y como si me estuvieran insultando al momento de mencionar a mi hija. Han sido semanas de oír murmullos, recibir miradas de pena, de soportar a todo el mundo siendo demasiado amable conmigo cuando, en verdad, me he preguntado cientos de veces cómo regresar el tiempo atrás, a cuando ellos incluso fingían que no me conocían. Con mi hermana, al fin y al cabo, no me puedo enojar. Mucho menos cuando intenta hacer bromas que me arrebatan una mueca que se parece a una sonrisa, apenas echándole una ojeada a su hijo. Ninguno de los perros parece molestarse con su presencia, quizá porque están demasiado acostumbrados a que Tilly se les tire encima y les jale las orejas. Los pobres bichos tienen más paciencia de la que yo jamás voy a tener.

La manera en la cual me quejo cuando me arrebata el cojín suena mucho más al Hans de diez años que al adulto que se supone que está cumpliendo treinta y seis — Solo estoy tratando de que mi hermana no se preocupe por mí. ¿Eso me hace mala persona? — intento tomarlo con un humor que no siento, incluso ladeo la cabeza para que pueda ver la sonrisa que va curvando mis labios. Levanto una mano y la uso para darle una palmada cariñosa en la rodilla — Puedo prometerte que estoy comiendo, aunque no lo parezca. Solo es que a veces me olvido de que pasan las horas y tampoco tengo mucho apetito — jamás me he considerado alguien de estómago voraz, pero sé muy bien que eso se ha ido incrementando en este último tiempo.

Solo para demostrar que no estoy tan enfermo como todo el mundo lo hace parecer, me enderezo y tomo la taza, que ya no se siente tan caliente como debería. Doy un sorbo, apenas mirando la silueta de la elfina que regresa con el bizcocho y una taza extra para mi hermana — Creo que soy la única persona en todo el ministerio que consiguió el permiso… No, no permiso, petición para retirarme antes por parte del presidente — se me escapa la risa desganada, fijándome como Ophelia mueve su cola peluda de un lado al otro sin inmutarse por los intentos de Denny de atraparla — He estado trabajando de más, lo sé, pero no me parece algo malo. Necesito ocupar mi tiempo y mi cerebro en cosas productivas, porque quedarme sin hacer nada, solo con mi cabeza… Es de lo peor — es muy fácil el reprocharme cosas cuando estoy a solas conmigo mismo. Un nuevo sorbo. Señalo con el mentón al bebé — Tilly tiene un rato más en la guardería, pero pueden quedarse a cenar y podrán jugar, si quieres — no hay menú para esta noche, pero puedo tratar de solucionarlo.
Hans M. Powell
Hans M. PowellMinistro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Phoebe M. Powell el Lun Nov 23, 2020 5:53 pm

Niego con la cabeza, que no creo que nada en su actitud ahora mismo pueda dejarlo como una mala persona, cuando tampoco pienso que nadie podría culparlo de comportarse de esa manera. —Como tu hermana tengo derecho a preocuparme, pero confiaré en tu palabra de que te encuentras bien— digo, devolviéndole la palmadita en sus nudillos cuando posa su mano sobre mi rodilla. —Lo entiendo— me atrevo a decir. No es que pueda ponerme en su piel y comprender cómo se siente por haber perdido una hija, pero creo que sí llego a conocer el sentimiento de ver pasar las horas sin que se abra un agujero en mi estómago. —, pero si vas a pasar tantas horas trabajando, deberías poner un poco de esfuerzo en comer bien, aunque no lo creas te hará sentir mejor— y no, no lo digo porque hay personas que tienden a buscar comfort en la comida, sino porque está demostrado que llevar una alimentación saludable ayuda a que nuestra mente funcione con pensamientos más positivos.

Mi atención se la lleva la elfina, a pesar de mantener los oídos abiertos para mi hermano, a quien le agradezco por la taza de café que tomo con mis manos para enseguida darle un sorbo. La mueca que aparece a continuación en mi rostro, no obstante, no es precisamente por el saber amargo del contenido. —¿No es un poco triste cuando el propio presidente tiene que decirte que dejes de trabajar?— intento bromear, así la sonrisa que delimitan mis labios no se ve tan poco natural en el ambiente. —Mmm... según tengo entendido, hay cosas que puedes hacer que no sean trabajo y considerarlas productivas al mismo tiempo— propongo, lo que sea por sacarlo de ese despacho que debe de verse como una mazmorra de todo el rato que pasa ahí metido —No digo que dejes de trabajar, te conozco y eso no es una opción para ti, pero... qué sé yo, ¿hace cuánto que no juegas al golf? Podría venirte bien dedicar un tiempo a eso lo fines de semana— porque sí, también tengo entendido que tampoco se mueve del ministerio estos días.

Dejo la taza sobre el platillo en la mesa para tomar otro que contenga bizcocho, pero en lugar de posarlo entre mis piernas, se lo tiendo. —Ten— ¿lo medio obligo a comérselo? Pues claro, pero soy su hermana, no puede hacerme el feo. Para mí cojo otro trozo, que ni tengo que llamar a mi hijo para saber que ya está interesado en él por su manera de dejar la cola del perro para ponerse de pie torpemente y venir hacia el sofá. —¿Qué dices tú? ¿Quieres quedarte a cenar con tu prima?— parto un trocito pequeño del bizcocho con mis dedos y se lo ofrezco, está más preocupado por llevarse las migas a la boca que por responder a mi pregunta, como es lógico. —Lo tomaremos como un sí, ¿quieres que la hagamos nosotros? Así cuando Lara y Mathilda lleguen a casa tendrán cena preparada y le damos un respiro muy necesitado a Poppy— miro a mi hermano. ¿Por qué no? Si no quiere pensar, no tendrá ni por qué hacerlo, si con lo mal que se me da seguir instrucciones, no tendrá tiempo para pensar en otra cosa.
Phoebe M. Powell
Phoebe M. PowellDirector del Servicio Social

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Hans M. Powell el Mar Nov 24, 2020 1:45 am

Creo que es porque ya no sabe qué hacer con la cantidad de documentos que le envío todos los días y no por verdadera preocupación — a pesar de que una parte de mí le quiere dar la razón sobre lo deprimente de mi vida, no puedo evitar sonar un poco burlesco en dirección al hombre que se encuentra ocupando el sillón más codiciado en este país. Casi que me atraganto con el café cuando intento darle otro sorbo y, quizá siendo un poco caprichoso, sacudo la cabeza con seguridad — Las personas con las cuales suelo jugar al golf no dejan de mirarme como si estuvieran esperando que me largue a llorar de un momento para el otro — es obvio que es algo que me fastidia, no puedo evitar arrugar el ceño ante ello — Y jugar solo hace que mi cabeza se vaya a los lugares donde sí quiero llorar, así que es un poco patético. Creo que… No lo sé, trabajar es la zona segura donde puedo moverme hasta que aprenda a vivir así. Aún no puedo… Mi rutina entera ha cambiado y no tengo idea de cómo se supone que tengo que acomodarme — Incluso creo que me he vuelto un desconocido para Scott en todo este tiempo. Apenas hablamos, ni hablar de que me he olvidado de lo que es tener algo de intimidad. Es como si todo se hubiera congelado.

No me queda otra opción que tomar el platito que me tiende, lo apoyo en una de mis piernas y juro que no quiero hacerle el feo, pero la manera en la cual pellizco el bizcocho y me lo llevo a los labios deja en evidencia que estoy comiendo por compromiso y no por hambre. Me demoro en responder porque estoy muy ocupado en masticar, prensando mis labios en un mohín — No quiero cargarte de trabajo. ¿No prefieres que ordenemos algo? — me parece una propuesta de lo más sensata — Sé que lo haces de buena fe, Phoebs, pero tampoco voy a abusar de ello. ¿Tú cómo te encuentras? — no he sido la persona más social en este último tiempo, lo sé, pero incluso después del funeral apenas y he tenido contacto con ella. Yo perdí una hija, pero ella perdió a una sobrina.
Hans M. Powell
Hans M. PowellMinistro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Phoebe M. Powell el Mar Nov 24, 2020 6:34 pm

Preocupación o no, que Magnar Aminoff te envíe a casa no debe ser una muy buena señal— pongo en palabras lo que él mismo no quiere aceptar, o sí que lo hace, para ser concretos Hans mismo reconocer pasar más tiempo del que es sano en la oficina, pero no tiene pinta de que sea algo que quiera cambiar y es ahí donde está el problema. —Son tus amigos, ¿tanto importa que te vean llorar si llega el punto en el que quieres hacerlo?— puede que lo plantee como si fuera una pregunta muy inocente por mi parte, pero no puedo evitar fruncir un poco el ceño segundos después. —No hay nada de malo en que quieras llorar... quiero decir, ¿no te parece que estás evitando hacer cualquier cosa con tal de reprimir tus sentimientos? Hans, yo...— bajo la barbilla al igual que la mirada, quizá no sea la mejor persona para hablarle de esto cuando está demostrado que soy alguien extremadamente emocional. —No insistiré si no quieres que lo haga— anuncio, porque solo me estoy ganando que me lance un gruñido, y con razón —, pero no creo que ocupar tu mente exclusivamente con el trabajo sea lo más sano para ti, sea tu lugar seguro o no, en algún momento vas a tener que salir de esa burbuja— señalo con cautela, pero por la manera en que aprieto mis labios, guardándome una respiración, es evidente que tengo dudas con respecto a cómo va a reaccionar ante esto —Y sea cual sea ese momento, está bien, te esperaremos— aclaro, tampoco es cuestión de meter prisa, solo de que lo intente.

Dejo mi plato a un lado de mi cuerpo para intercambiar el peso por el del bebé al pasar mis manos por debajo de sus brazos y sentarlo en mi regazo, así puedo controlar que no ande tirando las migas por todo el salón en su juego con el perro y le tiendo otro trozo pequeño. —¿Cargarme de trabajo? Estaría haciendo lo mismo que en mi casa— le contradigo con una ceja alzada, que no es como si no hiciera la cena todos los días por mi cuenta. —No, ¿qué tendría eso de divertido? Siempre ordenas algo, el punto es que hagas algo diferente que te saque de la comodidad a la que te has acostumbrado— puedo ver a Poppy agradeciéndome desde la esquina, quizás no. —No es abuso cuando yo me estoy ofreciendo— insisto, dejándolo para él que termine por aceptar o me dé largas como viene haciendo desde que tengo cinco años e insistía en que me acompañara en mis fiestas de té. Bien, puede que no tanto. No espero que me pase la pelota y ante una pregunta que puede tomar veredas tan diferentes, prefiero escoger aquella en la que no debo profundizar tanto, centrándome en un corto franjo de tiempo para no extender el sentimiento hacia las pasadas semanas. —Estoy bien— sonrío en su dirección, tratando de que la curvatura no salga tan lastimera como la siento. Tengo que agradecerle a Hayden que me estampe su mano llena de migas del bizcocho en la boca, desprevenida como me pilla, me río por lo bajo para atrapar los restos de sus dedos. —Oh, sí, ñam, mamá también quiere, gracias, gracias— me aseguro de llevarme una esquina del pan dulce a la boca tras limpiarme de sus migas, que todavía se me larga a llorar por no aceptar su ofrecimiento, pero es evidente por la manera que tengo de mirar a mi hermano que mi atención se encuentra en él. —¿Ya puedo preguntarte cómo te encuentras tú o seguimos fingiendo que el trabajo es tu nuevo centro de terapia?— ladeo la cabeza, medio en broma, medio en serio.
Phoebe M. Powell
Phoebe M. PowellDirector del Servicio Social

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Hans M. Powell el Miér Nov 25, 2020 2:08 am

No son mis verdaderos amigos, de esos ya no me quedan — quizá sueno un poco brusco, pero me es inevitable. No me molestaba quebrarme frente a personas como Jack o Annie pero, vaya sorpresa, fueron asesinados tal y como lo fue mi hija mayor. No quiero empezar a escupir sobre ello, no cuando sé que me llevará a sitios oscuros de los cuales no puedo salir con facilidad. La manera en la cual giro el rostro en su dirección creo que es más que suficiente para dejar en claro que no voy a discutir, pero mi burbuja parece ser el mejor sitio para mí en días como estos — Gracias — es lo único que puedo decir a su ofrecimiento, que discutir no es algo que se me antoje y tampoco que ella fuese a aceptar así porque sí.

Estaba claro que se iba a poner a discutir, me lleno la boca de bizcocho para ahorrarme decir algo al respecto y mi única respuesta es el rodar los ojos, tal y como si fuese una conversación de los Hans y Phoebe de hace muchos años, sin un Hayden de por medio. Me doy por resignado con un encogimiento de hombros, de esos que gritan a los cuatro vientos que haga lo que quiera, que tengo bien en claro que tratar de convencerla de lo contrario no tiene ningún sentido. La merienda es algo que consumo como excusa para no hablar, tan lento como un crío al cual le están obligando a terminarse la cena — ¿Un bien real o un bien de compromiso? — no tengo la menor idea de si la muerte de Meerah le ha afectado en algo siquiera, no tuvimos la oportunidad de hablar de ello como corresponde y, en los primeros días, estuve demasiado abstraído en mí mismo como para saber algo sobre los demás. Tal vez fui un egoísta, pero tampoco me sentía capaz de hacer otra cosa al respecto.

Se me van algunas migas hacia atrás y tengo que aclararme la garganta con un carraspeo y un golpe en el pecho para no empezar a toser. Me tomo un momento en responder, ese que me sirve para tomarme casi todo el café. Mi primera contestación es un encogimiento de hombros — Hay días en los cuales lo llevo mejor que otros — confieso — Es una vida nueva y no estoy muy seguro de cómo adaptarme a ella. No es como que pueda cambiarlo, pero aceptarlo es complicado y… no lo sé — rasqueteo la tela que cubre mi rodilla, tal y como si de esa manera pudiese quitar la tensión que voy acumulando — No creo poder sanar nunca, no enteramente. Puedo continuar, pero eso es todo. Ya sé que es trillado, pero es verdad que ningún padre debería enterrar a sus hijos. Los cuidas, le das absolutamente todo, armas un muro para que nadie los toque… Y en un segundo, un desgraciado te lo quita, le hace daño porque se sintió con la libertad de hacerlo. Y todo cambia, así como así.
Hans M. Powell
Hans M. PowellMinistro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Phoebe M. Powell el Miér Nov 25, 2020 11:52 pm

No me es difícil distinguir por su cambio de actitud que algo en lo que dije le ha molestado, incluso cuando nunca fue mi intención que sonara como discusión, sino más bien como intento de ayuda, me tomo sus murmullos cortantes como la señal que necesito para no hacer ningún comentario al respecto. Tiendo a creer que las personas no deberían tomar con el resto sus sentimientos internos, pero dado que es mi hermano y se trata de una situación extremadamente delicada, no me cuesta hacer una excepción. Me limito a pasar una servilleta por los dedos minúsculos de mi hijo, con la vista clavada en los mismos, para retirar con la calma los restos de migas. —Eres tú por quién estoy preocupada— formulo como respuesta, evadiendo la real que pide y evito sus ojos al volver a dejar al niño en el suelo, así libera un poco la última carga de energía para que cuando lleguemos a casa pueda caer como un tronco en su cama.

Los días que siguieron a la muerte de Meerah no fueron fáciles, eso está claro, a lo cual no ayudó que Hans se encerrara en sí mismo, cosa que no voy a echarle en cara porque yo hubiera hecho lo mismo y dudo que alguien se lo reproche. Pero no diré que regresar a casa y no tener a nadie con quien hablarlo fue la mejor resolución a este problema, cuando es evidente que como seremos humanos la única manera que tenemos de superar ciertos duelos es con el apoyo de otros. Aun así, estamos aquí, lo que me está diciendo es lo poco que he conseguido sacar de él en las últimas semanas, así que aprovecho que lo está haciendo para posar una mano sobre su hombro en una caricia que, si bien no va a traerle consuelo, pretende aportar calma. —No, ningún padre debería enterrar a sus hijos— coincido, tengo que hacerlo a pesar de que ya dolió escucharlo una vez y termino apoyando mi cabeza en el mismo lugar en donde antes estaba ofreciendo una caricia. —Lo lamento mucho, Hans, todo— lo que pasó, cómo pasó, lo que ocurrió después, no hay nada que no sienta y mucho que sigue doliendo, pero tenemos que seguir respirando. —Pero tu trabajo todavía no ha terminado, Hans, no hablo en el ministerio, ni de lo que puedas hacer como ministro, sino de... tu tarea como padre, sigues teniendo una hija, tienes una esposa, no puedes descuidarlas ahora volcándote en el despacho, no es ahí donde vas a encontrar una solución— a sabiendas de que puedo estar ganándome un grito diciendo esto, que su definición de justicia le impide aceptar otra cosa, creo que mi tono suave indica que no estoy atacándole de ninguna forma —No... no te pases el tiempo encerrado cuando todavía tienes una familia que te necesita y necesitas que estés, no en la oficina, sino aquí, en casa— despego la cabeza de su hombro y busco su mano para apretar sus dedos, mirándole con la consternación marcada en mis facciones a la vez que trato de que entienda lo que quiero decirle.
Phoebe M. Powell
Phoebe M. PowellDirector del Servicio Social

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Hans M. Powell el Jue Nov 26, 2020 10:35 pm

No recuerdo la última vez que ella se acomodó en mi hombro y me tomo el gusto de recargar mi mejilla contra su cabeza. Mi pecho se infla con un suspiro cansado, puedo adivinar cada una de las palabras que salen de su boca antes de que lo hagan, seguro de que es la manera lógica de actuar de las personas cuando no están atravesando una crisis existencial y emocional. Estoy convencido de que yo estaría en su lugar si el caso hubiera sido al revés y creo que el golpe ha sido demasiado fuerte como para terminar de hundirme, incluso cuando he pasado por otras muertes que me apretaron el pecho y ahora me enfrento con una que directamente me ha arrancado lo poco que quedaba. Me relamo, no muy seguro de si quiero encontrarme con sus ojos cuando se despega y temo sonar como un niño caprichoso al continuar hablando. Es por eso, quizá, que como un poco más de bizcocho.

Cuando vuelvo a hablar, hablo tan bajo que no estoy seguro de que pueda escucharme con claridad, incluso cuando me centro en modular mis palabras — Es por ellas que sigo trabajando — me explico, froto las manos entre sí con lentitud, tal y como si así pudiese amasar lo que voy a decir — Necesito hacer de este mundo un sitio mejor para ellas, necesito saber que Tilly va a crecer en un lugar donde nadie le va a poner un dedo encima. Y necesito un cierre, un modo de sentirme en paz conmigo mismo, sentir que he hecho algo contra esas personas que nos lastimaron tanto que no puedo volver el tiempo atrás — para cuando vuelvo a girar la cabeza, mis ojos se centran primero en el bebé que tiene con ella y le tiendo un dedo, ese que sé que va a apretar entre sus manitos — ¿No harías lo que sea por tener a Denny a salvo? Aunque sea dormir pocas horas y vivir trabajando. Lara tampoco… — me relamo un poco, que no sé si hablar de mis problemas maritales sea algo que deba hacer con mi hermana — No hablamos mucho últimamente, la verdad. Comemos en silencio, vamos a la cama en silencio. No me siento con los ánimos de tener una vida normal. Sé que sucederá, eventualmente, pero creo que cada uno tiene su tiempo. Este es mi modo de procesarlo y sé que no todos van a compartirlo, pero es lo mejor que puedo hacer. Lo único que me sale hacer — quizá no es lo ideal, pero no puedo cambiarme a mí mismo en esta altura del partido.
Hans M. Powell
Hans M. PowellMinistro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Phoebe M. Powell el Vie Nov 27, 2020 10:12 pm

No voy a ser quién le diga que tenga cuidado con lo que le cuesta conseguir ese cierre, porque no creo que sea la persona de quién deba o quiera escucharlo y tampoco siento que sea la mejor ocasión para decirlo, cuando es evidente que en su cabeza ahora mismo solo hay lugar para la justicia. —Puedes tratar de hacer justicia, pero no lo vuelvas nunca una venganza, Hans— es el único consejo que tengo para darle, uno que espero no se tome mal, no es esa la intención. Fueron muchos golpes, no solo la muerte de Meerah, también el saber que se colocó del lado de los rebeldes y que, en el proceso, se mantuvo callada acerca del asalto que planeaban contra su familia. Ni siquiera yo misma sé como reaccionar ante tales descubrimientos, como para esperar que mi hermano lo haga desde una posición razonable.

Aparto con mi mano el flequillo de Hayden hacia un lado, en una caricia suave al mismo tiempo que se aferra del dedo de Hans con los suyos en un juego que lo entretiene lo suficiente como para reír. Yo, por otro lado, me veo forzada a una mueca en lo que meneo la cabeza hacia un lado. —Creo que tenemos posturas diferentes al respecto— admito, ya tuvimos una charla sobre la seguridad de nuestros hijos hace tiempo, hubiera preferido no tener otra tan temprano —Tenemos una visión distinta del trabajo, el tuyo es tu vida, Hans, siempre lo ha sido, no has hecho otra cosa que trabajar desde que eres muy joven, tienes... no lo sé, entiendo que pueda ser tu lugar de refugio, pero jamás lo será el mío. Por mucho que pueda gustarme mi trabajo— continuo, consciente de cómo ha cambiado esto para mí en los últimos meses —, si tuviera que escoger entre estar allí o en casa con mi hijo, escogería lo último sin dudarlo— lo cual no significa que lo suyo no esté bien, porque lo está, es solo poner en contexto que somos personas distintas, que no podemos compararnos tan fácilmente —No somos todopoderosos, Hans— repito lo que él mismo me dijo una vez, tan mal como pudo sentarme, porque quizá son palabras que necesita escuchar de mi boca aun siendo suyas —No desaproveches el tiempo que puedes dedicarle a tu familia, frustrándote en una oficina con cosas que quizá no puedas arreglar hoy, ni mañana, puede que sí pasado, pero nunca solo— está muy bien lo que quiere para Mathilda, pero está lejos de ser algo real y lo hemos descubierto a través de varios malos tragos.

Me resulta de lo más extraño escuchar de mi hermano que Lara se encuentra callada estos días, cuando no es de las personas que asumirías se mantiene silente en situaciones así. Aun así, me quedo con lo último, que parece ser lo único con cierto ánimo de esperanza que ha dicho en toda la conversación, incluso cuando ni aun así se acerca a definir esta palabra. —Está bien, tienes motivos suficientes para querer ir despacio con esto, todos lo entendemos y nadie va a presionarte a que te comportes de cierta manera, ni exigir nada de ti. Es una larga carrera cuesta arriba, tienes derecho a sentir todo lo que estás sintiendo, solo nos vale con que recuerdes que estamos para ti y que, poco a poco, puedas sentirte un poco más como tú mismo— aunque mi expresión corporal no derrocha emoción ni felicidad alguna, mis labios forman una sonrisa, muy tímida, casi pidiéndole permiso para realizar este gesto. El resto de mis facciones, no obstante, siguen teniendo aire preocupado al mirarle.
Phoebe M. Powell
Phoebe M. PowellDirector del Servicio Social

Volver arriba Ir abajo

Fading echoes spin away — Phoebe Empty Re: Fading echoes spin away — Phoebe

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.