Últimos temas
Invierno, 2471
Actualmente nos encontramos en INVIERNO, fechas comprendidas entre el 21 de Diciembre y el 20 de Marzo. Para conocer los últimos sucesos del foro dirigirse aquí.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Half remembered dream · Priv.  IRh8ZNT
skin diseñado por @madeinsevilla

Half remembered dream · Priv.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Lara Scott el Miér Nov 11, 2020 2:14 am

Mediados de enero

Hay noches en las que he vuelto a soñar con el día en que nos dieron la noticia de la muerte de mi padre, la manera en que Mohini me rodeaba la cintura con sus brazos al doblarme por el dolor, las patadas al suelo de rabia y frustración, los gritos desesperados en medio del llanto, en ese entonces tenía quince años y la mitad de mi mundo había desaparecido de pronto. Durante el día hago lo que aprendí que se debe hacer, trabajo. Trabajo, no hago más que trabajar. Por más que la noche me sueñe gritando del dolor, repitiendo esa escena, abriendo mis ojos a la noche y descubriéndome en la cama de la casa en el distrito cuatro, en el arrullo del mar tengo mi confirmación de realidad. Sigo trabajando durante el día, llevo a Tilly al jardín maternal bajo las miradas compasivas de las cuidadoras que deliberadamente ignora, la busco más tarde, vamos seguido a visitar a Mohini, casi todos los días. No volvemos a la casa hasta saber que Hans está ahí. Sigo trabajando, el mundo no se detiene, el mundo nunca se detendrá por tu dolor, tienes que seguir avanzando. Repito pruebas en el departamento de misterios, platico con Will sobre algunos detalles del Arquitecto para tener su aprobación, también tengo una conversación más larga con Jess sobre lo que pretendo hacer, hablar, hablar, hablar, mientras hablo el mundo sigue avanzando también. Trabajo, solicito autorizaciones, las consigo, me apunto nombres y hago más pruebas, consigo la dirección de uno de los nombres apuntados al principio de mi lista. No es una que pueda verificar mirando una placa en una columna, basta con echar un vistazo a la mansión en el distrito dos como para saber que se trata de la residencia temporal del ministro de salud.

Sigo al elfo a través de un pasillo que si no fuera por la luz que entra de los ventanales, se vería en penumbras por lo oscuro de sus padres, los retratos colgados como severos centinelas tampoco ayudan a que la casa se vea más acogedora cuando me hacen atravesar este salón, hacia una sala más acogedora con un piano que parece cerrado desde hace años y donde el elfo chasquea los dedos para que aparezca la vajilla de un té, y tengo que negarme rotundamente porque no voy a tomar té a las tres de la tarde, no voy a tomar té, no, nada de té. Insisto en que vengo a ver al ministro por una cuestión laboral, lo que me guardo para mí es que no era algo que deseara tratar en el ministerio, donde el ir y venir de los secretarios con agendas nos hubieran interrumpido, por eso esperé a un sábado con toda intención para una visita que me permitiera explayarme. Tilly está a buen cuidado con Mohini, seguro que comiéndole la harina para las galletas, antes de poder armar la masa para estas. No hemos tenido Navidad el año pasado, así que se lo hemos compensado con galletas navideñas hasta febrero o cuando la nieve se derrita. No, no lo hacemos solo por no haber tenido Navidad, si para alguien el mundo sí se detuvo fue Tilly o es lo que consigue cada vez que pregunta por «Meems».

Sentir la llegada de una presencia en la sala logra salvarme de estos pensamientos y salto del sillón en el que me había sentado sin darme cuenta, para esperar como un soldado rígido a que el dueño de la casa tomo asiento. —Ministro Helmuth, lamento molestarlo un sábado— ¿y a mí desde cuando me sale hablar tan seria? —Necesitaba hablar con usted y prefería hacerlo con la mayor reserva posible— explico, mi cuerpo vuelve a caer en el sillón, quedándose en el borde de este, expectante a cómo pueda reaccionar a mis palabras. —Como sabrá, soy inefable del ministerio— y no, no vine a hacer sociales con mi ex vecino, ni a traer tardías condolencias para recibir las mismas, —y hay un proyecto del que me gustaría hablarle— sigo, y aquí se viene, una vez que empiece a hablar no habrá quien me pare. —Un proyecto vinculado a salud mental, o para ser más clara, a los daños y trastornos que se dan dentro de nuestras mentes. Antes de seguir avanzando con ese proyecto, quería pedirle su colaboración porque no me parece responsable continuar sin tener en consideración que mucho de lo que podamos conseguir en investigaciones sobre la mente tiene que ver con salud mental y— tomo aire, —se harán pruebas humanas, con personas voluntarias. Y quizás, lo que se investigue, podría servir algún día para tratar los casos de pacientes con daños mentales que creemos irreparables. Es el trabajo de los inefables, ministro. Ver que hay más allá de los límites posibles, pero no seré tan irresponsable como seguir con esto sin pedir su acompañamiento, pese a que entre los inefables hay una mezcla de vocaciones y contamos con un psicomago. Pero esto... será complejo, muy complejo.
Lara Scott
Lara ScottInefable

Volver arriba Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Re: Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Nicholas E. Helmuth el Sáb Nov 14, 2020 6:38 pm

No es la visita usual a la que estoy acostumbrado, cuando uno de los elfos de la casa me informa de que está esperando por mí Lara Scott en la sala del piso inferior. No puedo decir, ni siquiera después de lo ocurrido, que seamos dos personas de vínculo estrechado, como para considerar que su llamado está asociado a sentimientos compartidos por las pérdidas que hemos sufrido. Y siendo que estos ya fueron verbalizados en el momento oportuno, me dirijo hacia la habitación en la que me han indicado que se encuentra con un aire diferente, el que arrastra la propia curiosidad de su aparición y no la pesadumbre con que nos hemos topado en otras situaciones como han podido serlo funerales y jornadas privadas para dar el pésame.

Nicholas está bien— es mi saludo a la mujer que se levanta como si el sillón quemara, atreviéndome a esbozar una sonrisa a pesar de que es evidente por su manera de presentarse que está aquí por razones externas, trabajo lo más seguro. Con un gesto de la mano indico que no es molestia, hace tiempo que los sábados, así como los domingos, dejaron de ser días de descanso como tal, cuando al más mínimo requerimiento, no importa la hora que sea, mi tarea como ministro es acudir a esa llamada. —Soy todo oídos— declaro, dispuesto a escuchar sobre el proyecto que resulta el motivo de su visita, y como tal, paso a tomar asiento en el sillón que queda frente al suyo.

Apoyo mis codos en los reposabrazos al prestar tiempo a escucharla, acariciando mi mentón con una de mis manos como costumbre que he ido adquiriendo con el paso de los años, a causa de todas las reuniones sociales y, también, meditaciones individuales. Ni siquiera me doy cuenta de que lo estoy haciendo hasta que ella termina y tengo que posar mi mirada sobre sus ojos oscuros. — Este proyecto... ¿qué fiabilidad tiene? Quiero decir... asumo que han llevado a cabo pruebas pertinentes para asegurar que no haya ningún daño, al menos previsto, en el individuo— pregunto —Si pretenden experimentar con esto, entonces ya debe de conocer de la complejidad de la mente humana. Es difícil tratar a una persona con problemas mentales, mucho más que a alguien que padezca de alguna patología física, porque en estos sabemos encontrar el problema y solucionarlo. Con las enfermedades de la mente, no obstante...— me silencio, meneando la cabeza de esa manera que dice todo lo demás, ni me hace falta terminar la frase —Es interesante tu proyecto, Lara, ¿cómo planean introducirse en la mente de estas personas? Hasta donde tengo entendido, ni siquiera los legeremantes tienen esa habilidad para penetrar barreras y entender el mecanismo del pensamiento humano— digamos que, la legeremancia tiene una finalidad muy distinta a la de llegar a entender la mente humana, más allá de ingresar a sus recuerdos por puro beneficio individual, aunque sí recuerdo que hubo ciertos en concreto que a lo largo de la historia trataron de utilizar esta a su favor.
Nicholas E. Helmuth
Nicholas E. HelmuthMinistro de Salud

Volver arriba Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Re: Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Lara Scott el Dom Nov 15, 2020 9:22 pm

Si otros fueran los tiempos, le pediría que a su nombre de pila me añada su número de teléfono, ¡para mi madre, joder! ¿Es que alguien puede pensar en Mohini, por todos los cielos? ¿Y en ese crucero para el que tiene dos pasajes y tendré que acompañarla yo para su desdicha? Si otros fueran los tiempos… pero por respeto a estos es la última cosa que diría a modo de chiste, por inoportuno que haya sido siempre mi humor. Me saca una sonrisa que alcanzo a disimular el que al menos sigan presentándose estos pensamientos, quiere decir que mi salud mental no está tan mal, pese a la pesadumbre que en estas semanas cae sobre nosotros como la manta que nos cobija todas las noches y al día siguiente debemos sacarnos de encima para poder salir al mundo a enfrentarlo. Porque no se enfrenta al mundo con los ojos velados, sino cada vez más abiertos, a lo que indigna le mostramos la cara y también a lo que nos asusta, muchas de esas cosas viven en nosotros, en la preciada mente que funciona como nuestro propio laberinto para perdernos y que en los sueños de nuestra inconsciencia, nos hace cobardes a lo que nos indigna y nos asusta, vuelve a ahogarnos en la pesadumbre.

Siempre he sido de las que tantean el paso siguiente al límite que nos han definido, si hay algo que dice «peligro» como un agujero al que puedo caer, me acerco al borde para medir su profundidad. En el pasado saltaba sin más, ¿qué mejor manera de saber que tan hondo se podía llegar? Ahora no, en estos momentos quiero hacer las cosas bien, por eso estoy acudiendo en primer lugar a este hombre, no daré ningún salto a ciegas, no llevaré a ninguna persona a saltos a ciegas. —He trabajado en un programa— le explico, —a partir del escáner que hace del cerebro de una persona, el programa combina magia con un algoritmo del sistema para que pueda hacerse una reconstrucción mágica en una habitación blanca y expansiva de la mente de esa persona— sigo, extraigo mi varita del bolsillo de mi chaqueta de cuero para sacudirla en el aire así van dibujando distintos croquis que muestran viviendas, rascacielos, —el programa se llama el Arquitecto, las reconstrucciones son edificaciones— la niebla se desvanece para que tome la forma de parques, cada vez se va expandiendo más para convertirse en una ciudad, —y conseguimos pulirlo lo suficiente para que sean recreaciones cada vez más ambiciosas, que incluyan más espacios…

Con un toque de mi varita toda la ciudad de niebla se desvanece, como si nunca hubiera existido, nunca existió. —El control emocional, la legeremancia, la manipulación de la memoria, son habilidades que actúan sobre la persona, pero no dan un vistazo tan preciso de todo lo que se esconde en nuestra mente y también tienen su límite…— yo misma reconozco el cambio en mi voz, ese tono apremiante que me hace sonar ansiosa por compartir una idea que he guardado para mí durante mucho tiempo, —traumas, trastornos mentales, daños por hechizos, quizás una manera de tratar con esto sea desde adentro. Trabajar sobre la mente requiere poder conocerla— ya no puedo disfrazarlo, mi emoción es real, estoy sentada al borde del sillón con la impaciencia de ponerme de pie para caminar a su alrededor mientras hablo: —Hay una historia que me contaba mi padre, se trataba de una mujer que tenía otoños en su memoria y de la mano llevaba a su hija pequeña, los recuerdos de esta mujer caían y se iban como hojas marchitas que la niña iba recogiendo— recuerdo haberle contado esta historia a Kendrick Black en el norte, —¿a qué se debía esto? ¿demencia? ¿un hechizo mal ejecutado? ¿quién pudiera entrar en la mente de esta mujer para saber qué realmente le sucedía y ver en qué lugar, de todos los rincones, se encontraba ella perdida?
Lara Scott
Lara ScottInefable

Volver arriba Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Re: Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Nicholas E. Helmuth el Mar Nov 17, 2020 3:13 pm

Frunzo el ceño al concentrarme en su explicación, tratando de recrear mentalmente este programa del que me habla, siendo que no soy científico, que mi experiencia en ordenadores y pruebas de laboratorio está reducida al trato que tuve con Silas hace lo que se siente ya como una eternidad, necesito prestar buena atención a su descripción para imaginármelo tal y como lo detalla. Ayuda el que ella misma utilice su varita para producir una niebla blanquecina que asemeje los escenarios que el arquitecto, así como lo ha llamado ella, genera a través de la alimentación que le otorgan las mentes de las personas. —Me gustaría verlo— declaro, apartando la mano de mi mentón para posarla sobre el reposabrazos en lo que el polvo se esfuma y puedo ver mejor su rostro. —En persona, evidentemente, un día que no tengas mucho trabajo o que mi visita no implique demasiadas molestias— propongo, que no veo cómo pueda decir que sí a esto sin antes ver el prototipo que han creado en el departamento. Creo que es lo mínimo que puedo exigir dadas las circunstancias, así que me animo a sonreír en lo que dejo que prosiga al remarcar mi postura con el silencio.

Sí, la mente es... por sobre todas las cosas, fascinante— admito, pese a no haberme especializado en este ámbito, puedo decir que tiene muchas ramas interesantes que me llaman la atención. —Pero he de advertirte, aunque imagino que ya sabrás que, la mente humana también tiene sus límites, aquellos que hemos marcado nosotros porque desconocemos lo que hay más allá. Si están tratando de investigar esto... espero que tengan en cuenta el peligro que puede conllevar caer en agujeros negros— lo explico así, como lo haría un físico al hablar del espacio exterior que no conoce —Una de las razones por las que es tan difícil tratar con personas con trastornos mentales es porque no conocemos el terreno sobre el que pisamos una vez nos adentramos en su cabeza, nos guiamos por hilos que son muy débiles, incluso para la misma persona, por eso es fácil perdernos— ni hablar de los pacientes que han sufrido de hechizos desmemorizantes, hay una planta entera en el hospital del capitolio dedicada a esta gente y los profesionales se desesperan al no llegar a ningún método resolutivo. Por la historia que cuenta después, sobre la mujer y su hija, entiendo que son factores que ya ha tenido en cuenta a la hora de valorar su investigación, pero la advertencia no es algo que sobre estos días. —Me gusta tu idea, Lara Scott, veamos qué tiene para ofrecer el arquitecto, podemos hablar de lo que necesitas de mí luego de esto. ¿Serían mis trabajadores, más allá de los voluntarios que puedas pedir? Hay pacientes en el ala de desmemorizantes que podrían estar dispuestos a ofrecerse como participantes en el proyecto— aunque algo me dice que van a necesitar de algún que otro convencimiento, después de todo, son personas que han perdido la mayor parte de sus recuerdos. Muchos no saben ni quiénes son y la desconfianza forma parte de su recién adquirida personalidad.
Nicholas E. Helmuth
Nicholas E. HelmuthMinistro de Salud

Volver arriba Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Re: Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Lara Scott el Miér Nov 18, 2020 1:35 am

¡Cuándo gustes!— suelto sin más, mis manos en alto, casi poniéndome de pie. —Si quieres podemos ir hoy mism… ah, no, cierto, es sábado. Puedes pasar el lunes a primera hora, estará ahí, siempre estoy ahí—, ¿se nota lo que me emociona hacer parte a alguien más de este proyecto que hasta lo tuteo? Y sí, puede que mi emoción tenga que ver con que necesito tener mi propia mente ocupada, diagramando cosas, experimentando con situaciones que podrían salir mal y volver a intentarlo, para que no sean otras las cosas que se arremolinen dentro, causando estragos que desconozco como frenar. De tanto estudiar la mente algo me ha quedado claro y es que hay que llenarla de cosas, para que sus vacíos se llenen de otras que traen problemas. Se me pudo haber acusado de temperamental más de una vez, pero he sabido ser muy mental también y hubo una vez, una chica, que vivía encerrada en su taller, en una oficina de dos metros por dos metros donde armaba cosas, que se encerró ahí luego de meterse en un lío que casi le costó la vida y cada tanto recibía la visita ocasional de un hombre que le pedía que le repare cachivaches, era entonces una chica muy racional, escondida en la seguridad de su mente, es solo un buen momento para volver allí.

Es fascinante, nuestra mente es la que construye el mundo que habitamos— murmuro, debate que espero poder tener con personas con un criterio más amplio de las cosas y se hace difícil cuando la mayoría de estas tienen en la boca a la política como discusión recurrente, marcando un constante ellos y nosotros, que me deja teniendo conversaciones conmigo misma o como mucho con Mohini que puede entender los tecnicismo de este proyecto. —Entiendo— murmuro, lo de los agujeros negros me hace sentarme más erguida en mi lugar, —es parte de lo fascinante de la mente estos espacios imprecisos, sin embargo, nadie que haya descubierto grandes lugares lo ha hecho convencido de que le esperaban sitios apacibles. Ni nadie que haya dejado sus pies quietos, terco en un punto, avanzó o llegó lejos. Toda exploración supone un riesgo, es aventurarse a lo desconocido y que el ímpetu vaya acompañado de una capacidad recursiva, más que buen juicio, de cómo actuar de acuerdo a las circunstancias con lo que se tiene al alcance. Todo aquel que ha llegado lejos, dio pasos hacia lo desconocido— ese es mi discurso, siempre he ofrecido mi mano para quien tiene el coraje de ver una realidad distinta a la que vivimos, al ofrecerle simplemente una mirada distinta de las cosas, y esta vez, darme la mano en serio podría llevarles a una experiencia que no es mejor, ni peor que ninguna, solo distinta. Pero es una puerta que solo pueden cruzar si me dan la mano y aceptan caer el vacío conmigo, pruebas de fe.

Podríamos intentarlo con ellos— asiento, la sonrisa se me escapa de la cara al sentir que acaba de colocar su propio aporte en esta prueba de fe que podría llevarnos a fronteras que nadie más que yo misma empecé a trazar en nuevos cuadernos de bosquejos que guardo en el taller de la casa que seguimos conservando en la playa del distrito cuatro, nunca los tuve en la mansión de la isla, ya que necesitaba de un lugar que sí pudiera considerar mío para dejar allí mi trabajo. —Prometo que tomaremos todos los recaudos necesarios, también habrá uno o dos sanadores si así lo considera necesario, y antes de intentarlo con ellos, ya que no me expondría a que sea con pacientes que se sufran pruebas fallidas, convocaré voluntarios con habilidades mágicas mentales o con su mente sana, más firme, para que hagamos las primeras pruebas— vuelvo sobre esto para dejarlo en claro, —como todos los exploradores necesitamos ir dibujando unos primeros mapas para conocer lo que podemos encontrar en estas reconstrucciones y a la larga, muchos mapas nos ayudarán a saber cómo movernos dentro de estas— sigo, estoy adelantándome a todo lo que se podría hacer y que podría ser posible si a la próxima, no es el ministerio lo que pretenden destruir. Trato de anular este pensamiento, concentrarme en lo que está en curso. —No soy partidaria de las terapias con psicomagos, Nicholas— digo de repente, como si no viniera a cuento, cuando lo está. —Pero sí creo que a todos nos hace bien conocer nuestra mente y, si es posible, dar algunos paseos. Y como todo proceso de introversión, encontrar dentro de ésta lo que buscamos o que buscamos sin saber qué es. Nunca de una manera tan material o tangible como esta experiencia.
Lara Scott
Lara ScottInefable

Volver arriba Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Re: Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Nicholas E. Helmuth el Vie Nov 20, 2020 10:42 am

Muy bien, lunes por la mañana entonces— asiento solemne con la cabeza y sonrío, que la excitación que muestra por este asunto es suficiente para que se me contagie un tanto. Supongo que no es la única estos días que ha preferido hundir su cabeza en trabajo, el único medio donde no tenemos que hablar sobre cuestiones personales y podemos concentrarnos exclusivamente en mantener la mente fría. No puedo ni siquiera empezar a describir cómo me sentiría yo de estar en su lugar, así que es una buena cosa que ninguno de los dos haya tomado la iniciativa de hacer mención al respecto más allá de las que se hicieron en su momento. —En eso tienes razón— me apresuro a decir —, para que haya avances es necesario que exista gente dispuesta a ir un paso por delante y sumergirse en lo desconocido, especialmente en la ciencia, sigue siendo un campo sobre el que conocemos muy poco— existen diferencias claras entre los distintos departamentos, ahí donde la justicia es algo que elabora de manera exclusiva el hombre y no necesita de mayores progresos que el que pueda exponer el ser humano, el mundo de la ciencia es tan amplio que necesitamos invertir en ella casi que por necesidad.

Ese mismo tema me enciende una bombilla en el cerebro a modo de duda que no tardo en formular, quizá frunciendo un poco los labios. —¿Y qué me dices del presupuesto que tenéis? ¿Es viable organizar tal proyecto con los escasos recursos que se le ofrece a la investigación? No me gustaría comenzar algo como esto y que quede inconcluso por falta de dinero, imagino que a ti tampoco te gustaría que eso ocurriera— expongo. Es sabido por todos que los departamentos que menos ingresos reciben son aquellos "prescindibles" para la guerra, lo cual hace que mantenga esta expresión torcida en el rostro. Los voluntarios son una cosa, pero lo que pueda suponer la elaboración de un proyecto así es más costoso de lo que puede parecer en un inicio. —Sí, empieza con personas sanas, con ellas podrán trabajar mejor las variables que tengan pensadas insertar en sus recuerdos y lo tendréis más fácil a la hora de obtener respuestas concisas— no que el cerebro humano sea lo más claro que existe, pero... es mejor opción que aquellos pacientes con problemas mentales —Llevará su tiempo, antes de que puedan utilizar personas con distintas patologías mentales, pero eso evitará que cometan errores y, si suena tan bien como lo estás proponiendo, puede llegar a salir algo bueno de esto— la animo, que no soy quién vaya a tirar abajo todo su trabajo y motivación. La medida justa entre realismo y optimismo evita que caigamos en el pesimismo, que eso sí que no funciona en el campo de investigación.

Meneo la cabeza, sonriendo de manera burlesca por ese comentario que se atreve a soltar con confianza. No conozco tan a fondo el trabajo de los psicomagos, jamás en mi vida he acudido a un consultorio de estos, así que no puedo juzgar más allá, ni siquiera por experiencias cercanas de gente conocida. —Solo espero que con esto que estás proponiendo no vayamos a quitarle el trabajo a los pobres de los psicomagos, o entonces sí me estarás metiendo en un problema— es una broma, claro está, lo que me permite tirar un poco más de mis mejillas en una risa silenciosa. —Me encargaré personalmente de buscar sanadores que quieran trabajar en el proyecto, investigadores imagino que tendrás suficientes en tu ámbito de trabajo, ¿verdad?— inefables, esos de los que nadie sabe realmente nada, y yo tengo la oportunidad de participar de ello, ¿qué razón tengo para decir que no?
Nicholas E. Helmuth
Nicholas E. HelmuthMinistro de Salud

Volver arriba Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Re: Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Lara Scott el Sáb Nov 21, 2020 1:46 am

Muevo mi cabeza en unos cuantos asentimientos a medida que va hablando, es mi manera de seguir incentivándolo a avanzar hacia esto, convencido como parece que está del proyecto que le presento y dándome la razón en esto de que hay que dar pasos hacia lo desconocido. —¡Esa es la actitud!— lo celebro, —Y este lunes, a primera hora, tienes una cita con lo desconocido— muevo mi dedo índice en el aire para apuntarlo con una sonrisa que me cabe en la cara. ¡Vamos, hombre! ¡Eso es! ¡Un poco de fe! ¿Qué sería del mundo si no se mueve con un poco de fe hacia… lo que sea? Me devuelve la jovialidad, es el punto alto en estos días de altibajos en que mi humor vuelve a dispararse hacia arriba, en el que me siento a punto de romper en carcajadas por conseguir lo que quería, aunque al siguiente momento vuelva a caer en un pozo hondo de todas las cosas que están mal y no van a cambiar. Mantenerme ocupada con el trabajo siempre ha conseguido esto para mí, pequeñas metas logradas que me hacen sentir bien, son cosas que están bajo mi control y puedo moverlas para que salga algo bueno, todo depende de mí.    

Echo mi cabeza hacia atrás al tener que hablar del dinero, el bendito dinero, mi nuca se recuesta sobre el respaldo del sillón cuando saco un quejido largo de mi garganta, como lo haría una niña a la que le dicen que no le podrán comprar su unicornio, porque sale muy caro en el mercado. —El presupuesto, el presupuesto— me quejo, —si tuviera que poner dinero de mi propia cuenta bancaria lo haría, me gastaría hasta el último knut para que esto funcione, comería arroz durante un año, no me importaría…— coloco mi codo sobre el respaldo para apoyar mi cabeza sobre mi palma así puedo volver a mirarlo y él mismo puede ver la sonrisa que surca mi cara. —Tengo un marido rico, haré que él se haga cargo de pagar el maternal de nuestra hija, yo puedo ser todo lo pobre que quiera en nombre de la ciencia— bromeo, aunque hacerlo me haga sentir ligeramente culpable, porque a veces ocurren cosas que terminan por lograr que uno se sienta culpable de sentirse bien, de las carcajadas que puede soltar, incluso de las ganas de poder reírse hasta que lo que duela sea por tanto reírse. —No es algo de lo que deba preocuparse, fuera de todo chiste. Soy una persona recursiva, deme una lata y le construiré un automóvil… un automóvil para un puffkein, no hace falta exagerar diciéndole que haré algo gigante de lo poco con lo que pueda contar… pero algo haré, eso seguro— se lo prometo a él, me lo prometo a mí. —Te podría presentar a mi madre, ella tiene anécdotas que me darán la razón— aquí iría un guiño, pero no llego a tanto descaro.

Tomo su consejo sobre las conveniencias de trabajar con personas sanas para controlar esas variables que dice, también lo había pensado como que para ellas mismas será más fácil resolver las situaciones imprevistas que puedan presentarse dentro de sus mentes o eso creemos, si no pueden, confiamos en que sí serán capaces de pedir ayuda. Los psicomagos entran en estos momentos de ayuda, así que le muestro otra sonrisa. —No pretendo quitarles el trabajo, sino colaborar con la psicomagia y darles aún más trabajo cuando puedan identificar ciertos problemas para poder abordarlos de maneras alternativas— propongo, —¿acaso no cree que es bueno, cuando se lleva mucho tiempo de encarar un problema de una misma manera, buscar otra? Vengo de una familia de matemáticos y ambos padres me enseñaron más de cálculos que en la escuela, ¿y sabe qué hacía mi padre? Me enseñaba siempre dos maneras de llegar a un resultado. Me daba mucha pereza cuando era niña, si con una bastaba para llegar al resultado, ¿por qué debía conocer la otra? ¿Sabe que me dijo?— está claro que me he acomodado a mis anchas en su sillón. —Si hay un río en medio de donde estás y el lugar al que quieres llegar, y tienes un puente y una balsa, ¿cuál tomarías? Digamos el puente, bien, ¿qué harás si el puente se desmorona? Entonces tomaría la balsa— listo, no hay más que eso, la moraleja está ahí. —¿Ves por qué es importante contar con saber más de una manera de resolver a un problema, aunque cualquiera te lleve al mismo resultado?— ensancho aún más mi sonrisa y esta se tuerce con cierta nostalgia. —Estoy hablando demasiado— reconozco, —lamento no haber sido una vecina más sociable en la isla ministerial, es un lugar que siempre me hizo sentir incómoda y al que no pertenezco, supongo que...— ruedo los ojos, —los veía a todos ustedes como si al caminar anduvieran pisando nubes y, oh, por favor, ¿cómo podemos osar los mortales a mirarlos siquiera?— digo en chiste, no tan chiste.
Lara Scott
Lara ScottInefable

Volver arriba Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Re: Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Nicholas E. Helmuth el Mar Nov 24, 2020 2:33 pm

Mi manera de alzar una ceja es el primer indicador de que estoy tratando de tomarme esta mujer en serio, cuando debajo de todo el profesionalismo con que se está dirigiendo a mí, puedo ver una entusiasta en toda regla. Más cuando trata el tema del presupuesto como algo por lo que ella misma puede pagar, cuando ambos sabemos que un proyecto de ciencias requiere de mucho más que una cuenta de ahorros, y tampoco me gustaría como persona a la que ha acudido por su opinión, decirle que es una idea sensata el gastarse todos los galeones que ha ido guardando durante los años en una investigación que, toco madera por que no, pero podría salir mal. —Hay pocos programas de investigación estos días, pero siempre existe algún alma caritativa, en este caso los dueños de altas empresas dedicadas a la invención de nuevos recursos, que podrían estar interesados en ofrecer un préstamo— siempre es una opción recurrir a estos, aunque sí es cierto que tienden a aprovecharse de los resultados, indistintamente de si son buenos o malos, siempre encuentran la forma de salir beneficiados. Aun así, alzo mis manos en señal de que no me meteré más en el tema, cuando ella misma afirma tenerlo todo bajo control y asiento con un gesto de mi cabeza. —Está bien, pero házmelo saber si en algún momento se te vacían los bolsillos— si me interesa lo suficiente lo que vea el lunes, puede que intente mover algunos hilos en el ex departamento de Silas a su favor.

Sí, sí creo que sea bueno— acepto enseguida, aunque lo que voy a decir a continuación me hace sentir muy viejo dentro de mi cabeza antes de ponerlo en palabras —También creo que hay que dejar espacio para que los avances se prueben, es progreso lo que nos lleva a movernos hacia delante, como tú misma dijiste antes, para avanzar se necesita que vayamos descubriendo cosas nuevas, de nada sirve que nos mantengamos siempre en la misma línea, eso no es progreso— quienes crean que esto es una amenaza, es porque no les interesa el beneficio del grupo, sino que el individual. —Me gustaría que con esto que estás proponiendo surgieran nuevas técnicas y nuevos tratamientos que podamos usar con pacientes mentales, los psicomagos y psiquiatras... Creo que es algo que puede beneficiarnos a todos— sentencio, por lo demás, me dedico a escucharla. Es lo último lo que me saca una sonrisa al bajar mi barbilla por dejar caer mi mano sobre el reposabrazos. —No somos dioses, si era eso lo que te preocupaba— continuo con lo que espero que sea una broma para ella, que estoy lejos de considerarme un inmortal por cómo lo pone en palabras. A su disculpa, no obstante, no hago otra cosa que un gesto desinteresado con mi cabeza y me abstengo de decir que tan intocables no debemos de ser si terminó casándose con un ministro, a ver si no me pilla la broma. —Fue un placer, Lara Scott.— lejos de haber sido sociables o no, cuando volvamos a la isla, se verá qué tanto nos permitimos serlo dado todo lo que ocurrió allí.
Nicholas E. Helmuth
Nicholas E. HelmuthMinistro de Salud

Volver arriba Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Re: Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Lara Scott el Miér Nov 25, 2020 4:18 pm

Tengo que admitir que si tuviera que pedirle un préstamo a alguien sería al Banco Khan, no me veo poniéndome de rodillas delante de nadie más que no sea mi madre, en las baldosas de su cocina, para ayudarme en este proyecto como también lo hacía con los de la escuela. El orgullo me pesa, es la piedra gruesa que cargo todo los días, triste mi condición de simple empleada del ministerio que no es tan triste cuando como inefable veo el acceso a ciertos experimentos con toda la estructura del departamento de misterios, que no tendría en caso de trabajar de manera independiente, en todo caso lo que puedo hacer es… —Mi mejor amigo tiene su propia empresa de tecnología, le preguntaré si está interesado y— por mucho orgullo que lleve en los bolsillos, esta charla me permitió conocer el lado más abierto a ayudar en un ministro, de lo que generalmente se ve en las oficinas o en la misma isla ministerial, —también será el primero al que avise si veo que esto parece a punto de naufragar— lo digo con una mueca, mi entusiasmo puesto en esto no podrá equilibrar la balanza si en algún momento, desde la misma cúpula del ministerio, mandan la orden de que las prioridades son y siguen siendo otras, como para que los inefables hagamos algo más que ordenar profecías en un estante y sentarnos en el ágora a platicar.

Me agrada que saliendo de ese círculo de personas que se animan a pensar distintos, también hay otros que lo alienten desde afuera, que apoyen la idea del progreso que solo se consigue al probar cosas nuevas y que ese mismo empuje, sea lo que ponga todo en marcha, funcionando, avanzando. Por mi propia salud mental -la que no quiero confiarle a psicomagos y psiquiatras, porque si no logro resolver los problemas que bien conozco en mí dentro de lo que es el seno más íntimo de mi familia, no iré a pedirle a nadie de afuera que lo haga-, necesito dejar de mirar tan fijo a las manijas detenidas de los relojes con los ojos rojos y que el segundero caiga para mostrar el comienzo de un nuevo instante, aunque avance lento, que avance. —No lo son— contesto con una sonrisa de mofa, —pero me perturbaba a veces que no tuvieran ni un perro— con ese simple detalle de los hogares mundanos trato de hacerle verle lo elevada que parecía la vida en la isla ministerial, y presto atención a la ausencia de ladridos también en esta casa, así que debe ser una cuestión de los ricos o de los que han dedicado toda su vida a ocupar un sillón en el ministerio, que ese terminó convirtiéndose en su domicilio real, lo fue para Hans antes de conocernos y hay días en los que parece que volverá a ser así. Luego me acuerdo de que la mansión del ministro Helmuth al menos recibía las visitas seguidas de sus hermanas y sobrinos, así que tal vez lo de carecer de un perro sea prejuicio mío, condición que necesito que se cumpla en la vida de otros para dar un veredicto favorable, debido a mi propio deseo de niña de creerlo algo imprescindible en la vida. Pero el ir y venir de la familia, es lo que claramente llena una casa. —Lo mismo digo— contesto lentamente, con la sonrisa que vuelve a acaparar mis labios. —Supongo que no hay nada más por decir, solo queda que pueda verlo el lunes, así que estaré esperándolo.
Lara Scott
Lara ScottInefable

Volver arriba Ir abajo

Half remembered dream · Priv.  Empty Re: Half remembered dream · Priv.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.