Invierno, 2471
Actualmente nos encontramos en INVIERNO, fechas comprendidas entre el 21 de Diciembre y el 20 de Marzo. Para conocer los últimos sucesos del foro dirigirse aquí.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

skin diseñado por @madeinsevilla

Sorry, I'm late again · Sigrid

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Sorry, I'm late again · Sigrid - Página 2 Empty Sorry, I'm late again · Sigrid

Mensaje por Anne Ruehl el Dom Sep 27, 2020 3:46 pm

Recuerdo del primer mensaje :

Principios de octubre

El pasaje estrecho que atravesamos se ve distinto en la noche, a como se veía en el recuerdo de Nicholas. Los muros son más cercanos, una enredadera ha cubierto enteramente los ladrillos y no hay un foco de luz sobre la calle que lo limpie de las sombras negras que nos cubren por momentos, entonces llegamos a su final, la calle de casas residenciales que ambas conocemos bien. Parpadeo un par de veces para decirme a mí misma que esto es real, no la niebla de algún recuerdo, y le muestro una sonrisa a Sigrid por haberme acompañado, aunque no le haya dado muchas opciones a negarse desde el momento en que me presenté en su casa para auto invitarme a la cena con su familia y cuando esta acabó, decirle que necesitaba que fuera conmigo a un lugar sin especificar que era el barrio donde crecimos. Doblo hacia la derecha para caminar la acera que recorrí tantas veces siendo adolescente al ir a la escuela y siento que me atraviesa la figura de aquella muchacha al avanzar, la veo también parada en el pórtico sucio de la casa que increíblemente todavía se sostiene en sus columnas, como muestra de la decadencia es un estado que nunca llega al punto de derrumbe.

Fuiste la única que se animó a entrar cuando eras niña— susurro hacia Sigrid y la conduzco por el sendero de entrada, pisando el pasto que creció entre los adoquines, para desviarme hacia uno de los costados de la construcción, al portón de madera cuyo candado está roto para empujarlo. —Fue mi casa, así que esto no es ilegal— bromeo haciendo una indicación con mi barbilla para que vaya por delante así echo un último vistazo a la calle. Pruebo la manija de la primera puerta que encontramos, por la que entraban mis tíos y primos porque llevaba tanto a la sala que se usaban para las reuniones como al despacho de mi padre. Todas estancias que reconozco luego de romper también la cerradura de esa puerta y quedar parada al final de ese corredor, con mis ojos puestos sobre la mesa que se cubrió de polvo, la cocina también desmantelada y la puerta del despacho aun cerrada. De la cocina paso a lo que fue la sala, quizás la habitación menos ocupada de la casa y con sus sillones a medio tapar con sábanas.

Me acerco a la chimenea donde en la repisa están las fotografías gastadas dentro de sus marcos, tomo la que tiene a dos niños de sonrisas contenidas, forzados a mostrárselas a la cámara y lo único auténtico es el gesto de niño al cruzar su brazo sobre el de la niña como si la protegiera. —Esa era la habitación de mi madre— le hablo a Sigrid sin apartar los ojos de la fotografía, —esa puerta— me refiero a la que se ve saliendo de la sala y al otro lado del recibidor con la escalera al segundo piso, una puerta silenciosa y también cerrada. Llevo el retrato de los niños conmigo cuando cruzo la habitación hasta ese picaporte y esta vez, no hace falta romper nada, cede bajo la presión de mi mano. Cada una de las paredes de la habitación está revestida de libros en estantes, una biblioteca convertida en dormitorio de una enferma. —Era el lugar más accesible de la casa, los últimos años ni siquiera tuvo fuerzas para levantarse de la cama. Si vivió todo lo que vivió fue por las pócimas que la familia elaboraba y algunas exclusivamente para ella— le cuento, —le prometí que sería sanadora— no me espero las lágrimas que aparecen de pronto en mis ojos, recuesto mi cabeza contra el marco de la puerta y miro la cama que aún lleva las mismas sábanas en las que me recostaba para acomodar mi cuerpo contra el suyo, contando sus latidos de moribunda, desde que la conocí estaba muriéndose. —Gracias por venir conmigo, Sigrid. Buscaré algunas cosas y luego podremos quemar la casa.
Anne Ruehl
Anne RuehlCiudadano

Volver arriba Ir abajo


Sorry, I'm late again · Sigrid - Página 2 Empty Re: Sorry, I'm late again · Sigrid

Mensaje por Anne Ruehl el Dom Oct 18, 2020 10:53 pm

¿Qué clase de persona es Sigrid Helmuth para decirme que nunca le he dado razones para desconfiar cuando recelo es lo que provoco en cada rostro que me mira a los ojos? Es una criatura extraña, no creo haber tropezado en la vida con otra persona como ella, salvo quizás alguien igual de atípico como lo fue Viktor Carstairs, personas cuya curiosidad hacia mí iba desprovista de una exigencia que notaba en las acciones de otros. Es como si hubieran encontrado ellos un perfil mío que aún no descubro yo en ningún espejo, no me miran de frente como hacen otros, no hablan a mi espalda, se colocan en un lugar desde el que me observan y todo lo que puedo hacer queda fuera de esa vista en la que tienen sus ojos puestos. La miro, tratando de dilucidar qué está mirando en mí, sonrío con una curva casi imperceptible y más auténtica que cualquiera de las otras muecas que suelo enseñar, al escuchar su propuesta de un nombre en común. —Puedo verlo, será un cartel imponente— murmuro.

Y también puedo ver que hará de mi prohibición una incitación a cometer la falta, así que deberé tener cuidado por donde conduce sus pasos esta mujer y no sea cosa que tenga que perseguirla por el norte, lo único que me falta es que se entienda ella mejor que yo con esos contacto de dos galeones. Sus hermanos no me perdonarán que la lleve a esos distritos y no tiene caso hablar en plural, Nicholas no me perdonaría que le muestre los caminos turbulentos del norte a su hermana menor. Estoy en paz con ellos como para hacerles tal daño, al fin y al cabo, eso sería. Estar en paz con Ingrid costará un poco más, espero conseguirlo con mi desaparición a su favor, aunque sea luego para ver detrás de un mostrador en un mismo negocio con Sigrid. —No tienes que darme las gracias— meneo mi cabeza, —sería la peor de las hipócritas si castigara a una hija por los errores de su madre, cuando los que me causó Ingrid no llegan siquiera a tener la trascendencia como para merecer mi odio. ¿Qué resentimiento puedo guardar hacia quien no era más que una adolescente snob?— ruedo los ojos, hace unos meses quizás no me hubiera sido tan fácil barrer con mi mano los insultos de una muchacha inmadura. —Lo mismo podría decir de tu hermano— apunto, hay que ser justa. —No los juzgaré más por ser quienes eran, por el lugar en el que nacieron, no es algo que hayan elegido ustedes— musito. —Se lo dije a tu hermano, en el fondo respeto la familia que han sabido sostener— lo suficiente como para pedirle que le presten el apellido a mi propia hija, cuestión que por tratarse de Sigrid no me molestaría compartir, pero lo dejo para otra oportunidad, cuando mis emociones descansen de la charla de esta última hora.

No lo creo— murmuro, mi voz apagada. —No creo que se llegue nunca a revelarse todos los secretos, no creo que todos deban saberse, los secretos son necesarios en ocasiones— le comparto mi opinión. Me incorporo de mi silla para ir hacia el aparador que está contra una de las paredes, está vacío a simple vista, me acuclillo para tirar de la manija de una de las puertas y arrastrar una de las cajas que sabía que nadie se habría tomado la molestia en retirar cuando se dio la orden de que abandonaran la casa. Envuelvo con mis dedos la garganta de una de las botellas de whisky escoces y vuelvo a pararme para alcanzar los vasos que están en la repisa, así coloco ambas cosas sobre la mesa donde tantas otras veces los Ruehl sellaron sus tratos. Sirvo uno de los vasos para Sigrid, otro para mí y recupero mi lugar en la cabecera. —A la salud de nuestro negocio, que nunca nos falte salud, que salud podamos dar— hago de este brindis un chiste y una ironía de lo que es mi trabajo actual, —y que esta empresa entre Helmuth y Ruehl sea un éxito— este sí es un deseo verdadero, el último que pido y el único en años.
Anne Ruehl
Anne RuehlCiudadano

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.