The Mighty Fall
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
Últimos temas
» Cierre de Temas
Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 EmptyHoy a las 6:31 pm por Raven Y. Maksimov

» Sorry, I'm late again · Sigrid
Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 EmptyHoy a las 6:16 pm por Sigrid M. Helmuth

» Little fires everywhere - Raven
Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 EmptyHoy a las 6:11 pm por Raven Y. Maksimov

» The chase has just begun · MT
Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 EmptyHoy a las 4:02 pm por The Mighty Fall

» Trama Global de Aniversario: Inscripciones
Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 EmptyHoy a las 3:57 pm por Maeve P. Davies

» Inventario de Luka
Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 EmptyHoy a las 1:50 am por The Mighty Fall

» Registro General
Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 EmptyHoy a las 1:48 am por The Mighty Fall

» Coffee shots | Alice
Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 EmptyAyer a las 11:29 pm por Denisse Adragón

» Enter one ▸ Rebecca
Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 EmptyAyer a las 10:37 pm por Phoebe M. Powell


Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 Empty Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Mensaje por Hans M. Powell el Sáb Jul 13, 2019 8:06 am

Recuerdo del primer mensaje :

Me quedo mirando la pantalla del teléfono como si de esa manera pudiese obtener alguna respuesta que sé que no voy a encontrar en forma de mensaje de texto. Quizá hoy es la clase de domingo en la cual no he tocado absolutamente nada de trabajo, pero eso no significa que tendré una jornada de tranquilidad mental, al menos no mientras Lara siga mandando la clase de mensajes que pondrían a cualquiera de mal humor. ¿Que tenemos que hablar, es en serio? ¿Acaso nadie le enseñó a esta mujer que esas cosas no se dicen a las personas que pecamos de ansiosas? Cómo no va a soltar palabra alguna por teléfono, demando que sea al menos en mi casa, donde puedo sentirme cómodo ante cualquier estupidez que pueda surgir entre ambos. Quiero decir, las cosas han sido extrañas en las últimas semanas y apenas con suerte nos cruzamos en el ministerio. La muerte de Annie y la declaración de guerra fueron motivos suficientes como para sentir que la búsqueda de compañía sería desubicada, demasiado simple para los tiempos que corren. De todos modos, estoy seguro de que nada de lo que tengamos que hablar tiene que ver con nuestra falta de comunicación, jamás vi a Scott como una de esas mujeres. ¿Entonces… qué?

Deshacerme de Meerah y su presencia de celestina no es tan complicado, basta con convencerla de que se marche a pasar la noche con su tía para dejarme el camino libre de poder tener cualquier tipo de conversación sin su oreja pizpireta dando vueltas por la casa. Tirado en el sofá de la sala, vuelvo a chequear el reloj que me indica que ya debería estar aquí, no muy seguro de si tengo que preocuparme por la cena o no. Quizá es culpa de la impaciencia, pero cuando suena el comunicador para avisarme desde el muelle que tengo visitas, doy un sobresalto tan repentino que caigo del sillón y me golpeo la frente contra la mesa ratona. Perfecto, ahora creo que los aurores piensan que casi me muero porque escuchan mis quejas en el mientras tanto, hasta que creo que la dejan pasar.

Ni siquiera espero a que alguno de los sirvientes se haga cargo de esto y aprovecho el tiempo en el cual ella llega hasta la puerta para encaminarme al hall, frotándome el chichón que se anda formando justo encima de mi ceja izquierda. Apenas suena el timbre doy el tirón, encontrándome con su rostro al cual veo a medias por tener una mano cubriéndome la zona del impacto, como si eso fuese de verdadera ayuda contra el calor del dolor — De verdad espero que sea importante, porque detesto que me dejen con la intriga — es mi mero saludo y espero a que entre para empujar la puerta con cierto aire de mal humor. Ni siquiera caigo en las viejas formalidades, arrastro mis pies de regreso a la sala con intenciones de que me siga y presiono un poco los dedos en el golpe. Auch Si quieres beber algo, ya sabes dónde encontrarlo. ¿Qué es tan grave que por fin accediste a venir a mi casa? — me dejo caer en el sillón con toda la pereza que poseo y estiro un brazo sobre el respaldar al hundirme entre los cojines. Como sé que no podré disimularlo mucho, me señalo la ceja — Tanta impaciencia hace que me ande golpeando contra los muebles — el intento de broma queda ahí, por la mirada que le lanzo dejo en claro que tiene la palabra y espero, de verdad, que no me venga con ninguna idiotez. No creo tener la paciencia para esas cosas, no hoy.
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo


Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 Empty Re: Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Mensaje por Hans M. Powell el Lun Jul 15, 2019 5:18 am

Las risas que pueden haber salido de mí, ahogadas en una voz que no sabe si demostrar una alegría genuina o no, son demasiado breves como para sentirlas genuinas en algo tan simple como bromas sobre una nariz. A decir verdad, soy incapaz de imaginar a un bebé que mezcle rasgos míos con los suyos, porque dentro de mi lógica no había manera posible de hacer que nosotros funcionemos en unión bajo ningún aspecto, mucho menos en la creación de un nuevo ser humano. ¿Cómo es que está conteniendo una combinación de nuestra genética dentro suyo y no está convulsionando? Al menos, parece que no será un secreto y le doy la razón con un movimiento de la cabeza que permite ser afirmativo, pero que se queda rebotando unos momentos de dudosos pensamientos — Me parece bien — es lo único que digo, aunque aún quedan algunos interrogantes bailando en el fondo de mi cabeza.

¿Tostadas? ¿De verdad? — yo estaba pensando en una cena hecha y derecha, así que la miro dudando de su palabra hasta que sale con su explicación hormonal que me hace reír, aunque es un sonido quedo y estoy seguro de que delata cierto tono de espanto. ¿Hambre y náuseas? ¿Cómo es que ahora voy a tener que preocuparme por esas cosas, cuando hasta esta mañana lo único que tenía que hacer era ayudar a que no se desmadre el país entero? — Suena espantoso. Solo pido que no me vomites encima o en la alfombra — es el chiste más básico que me sale y tengo la sensación de que es una prueba irrefutable de que no sé cómo hablar de esto. Hay algo en mí que todavía es incapaz de procesarlo y una vocecita irritante que me dice que todo será una falsa alarma. Que mañana saldremos del consultorio del sanador y nos encontraremos con que los síntomas fueron creados por causas psicológicas de estrés y las pruebas dieron positivo gracias a un problema hormonal. Pero hay otra, un poquito más baja y burlona, que me dice que la próxima tengo que chequear mejor mis cuidados pero que, al menos por nueve meses, no tendré que preocuparme.

Es su duda la que me saca de mi pelea interna y, a pesar de que me tardo un segundo en responder, acabo decidiendo ser sincero — Claro que sí — no tiene nada de malo tener esa duda, espero. Aún así, me acomodo en mi sitio para colocarme un poco más cerca de ella y froto mis palmas con suma lentitud — Ya sabes, no quiero… Ya negué a Meerah por doce años. No podría hacer esto a escondidas —  negar un nuevo bebé sería demasiado bajo, incluso para mí. No podría esconder mis cuidados o negarlo al resto del mundo, no me parece correcto pero, al mismo tiempo, necesito de su permiso. Doy un suave aplauso para descartar el pesimismo y fuerzo una sonrisa en su dirección — ¿Sabes? No hablemos de eso. Sería adelantarnos a los hechos y creo que ahora hay que preocuparnos por otras cosas. ¿Ya tienes turno o quieres que busque algún sanador de confianza? — no es algo que podamos confiarle a cualquiera, no solo por su cuidado sino también porque no quiero médicos amateurs boqueando nuestra intimidad por ahí. Son tiempos de guerra, los ojos curiosos estarán puestos en cualquier figura política y los medios de como entretener a los ciudadanos sin preocuparlos por posibles muertes. Me pongo de pie y tomo una de sus manos para ayudarla a levantarse, decidido a ir en dirección a la cocina — ¿Quieres tostadas con huevo o solas? Creo que tengo algo de jugo en la heladera — nos saco de la sala con un paso algo urgente, quizá ansioso por mantener la cabeza ocupada en preparar algo, principal razón por la cual no llamo a ningún elfo o a Jordan, quienes deben estar en su cuarto. Las luces del pasillo se encuentran apagadas, pero enciendo las de la cocina con un manotazo en la pared que me hace parpadear por el repentino cambio de iluminación — Si te sientes mal o no quieres estar sola… bueno, siempre puedes quedarte aquí el tiempo que necesites. No es como si… — Como si… ¿Qué? Desvío la mirada con algo de violencia en cuanto me aparto en busca del pan, abriendo alacena tras alacena hasta dar con el paquete — Ya sabes, no molestas y puedo ayudarte en lo que necesites — Meerah haría preguntas, pero creo que eso es lo de menos si consideramos que tendré que decirle la verdad tarde o temprano. Para cuando meto el pan en la tostadora, por un segundo hasta deseo que explote.
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 Empty Re: Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Mensaje por Lara Scott el Mar Jul 16, 2019 4:23 am

No puedo prometer eso…— meneo la cabeza, resignada. Su petición es simple, la entiendo, a nadie le gusta que le vomiten encima y la alfombra se ve cara, como casi todo en esta sala. —Tu casa es muy grande y el baño queda muy lejos, no sé si llegará a tiempo si sucede— le muestro mis palmas al encogerme de hombros. Es todavía muy reciente, pero siento cómo estoy perdiendo el control en todo esto demasiado rápido, y no es sólo sobre mi organismo, si he sido un verdadero desastre cuando trataba de contener mis emociones tras un escudo de falsa racionalidad, nada de lo que ha sucedido en las últimas semanas me ayuda a tener mi cabeza en su lugar. Puedo echarle la culpa a las hormonas, sí, eso no me hace del todo inocente. Sé que quiero quedarme porque no me gusta tanto como antes estar sola en mi casa y echo de menos la compañía de alguien en mi cocina, y cambiando un poco las palabras que dijimos alguna vez, no se trata de un alguien en particular, tiene un nombre. No importa que su mayor talento culinario sean las tostadas.

Creo que cuando dijo que no quería volver a cometer el mismo error dos veces, asumí que quería estar desde un primer momento y eso quiere decir mañana mismo, en el consultorio de un sanador, que no esconderíamos su vínculo con este bebé si es real, porque sería su hijo y eso es más que un título, será su padre en tanto esté presente y por eso tenía que decírselo, porque tiene derecho a una segunda oportunidad de hacer las cosas bien, como sé que lo hará. Tomo una de sus manos en el aire para detenerlo, ignoro su intento de poner un fin a este tema, aunque no pretendo darle largas tampoco. —Me conoces, Hans. No pregonaré por ahí o pondré un cartel en el ministerio diciendo que eres el padre de mi hijo. Pero tampoco lo negaré, si estás de acuerdo con esto. También creo tener pantalones para hacer frente a eso, ante cualquiera— digo, soltando su mano lentamente así puede ponerse de pie. —No tengo ningún turno, así que si conoces a alguien de confianza…— respondo al final.

Lo sigo fuera de la sala confiando en su mano para atravesar el pasillo oscuro hasta dar con una cocina a oscuras. —Perdón por este desayuno nocturno— digo, dándome cuenta de lo triste que es imponerle una cena de tostadas y jugo, al menos podría agregar los huevos para que el plato tenga un poco más de color. —Con huevos, los necesitaremos— contesto, tan seria que la broma queda muy por debajo. Y bien, esta cocina no será la mía, aun así la siento familiar. Busco una banqueta en la cual sentarme mientras espero, me limpio con las manos la humedad que queda en mis pestañas mientras está de espaldas, pero quedan inmóviles cuando lo escucho. —¿Cómo cuando te ofrecí que pasaras tus vacaciones en mi casa?— pregunto, viéndolo moverse por el lugar como si no lo conociera, porque abre varias puertas hasta dar con los panes, y no sé si lo hace así por en serio no conoce su cocina o está tan desorientado en la vida con todo lo nuevo como me temo. —No quiero estar sola— digo, tan pausado que espero que me escuche. —Podría venir, algunos días. Ahora que Meerah está aquí, no podría pedirte que vayas tú… pero tu casa no es tan discreta como la mía, lo sabes— apunto innecesariamente, una cosa es que sus secretarias conozcan mi cara y puedan decir que hay una mujer del departamento de tecnología que visita demasiado la oficina del ministro en reuniones de más de cinco minutos como fue en el verano, lo que tampoco era raro, no voy a hablarlo con él pero tiene su fama en el ministerio; y otra cosa es que los del muelle de la isla me tengan en sus registros. —A todo esto, ¿dónde está Meerah?—. Espero un momento antes de hacer la pregunta más inmediata a mi duda, —No está aquí porque… ¿creíste que íbamos a discutir o que acabaríamos acostándonos?— le doy una de sus preguntas de dos opciones.
Lara Scott
Lara Scott
Inefable

Volver arriba Ir abajo

Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 Empty Re: Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Mensaje por Hans M. Powell el Mar Jul 16, 2019 5:12 am

No esperaba un anuncio oficial — me aclaro de inmediato; no es mi estilo y sospecho que tampoco es el suyo. Hay familias que adoran celebrar estas cosas con bombos y platillos, colocarlo en las noticias y mostrar postales de una vida perfecta que, los dos sabemos, no tenemos — No, simplemente quiero que las cosas sean lo más normales posibles, dentro de lo que cabe en nuestro propio desastre — me parece lo más sano, incluso cuando siento que solo estamos complicando las cosas que ya de por sí no sabíamos cómo manejar. Intento no pensar en ello porque sé que si entro en ese loop, no podré calmar mi cerebro en toda la noche y entraré en una nueva crisis. Con respecto a lo del sanador… — Haré unos llamados en la mañana — digo simplemente. No quiero decirle que abusaré de mi derecho a hablar con Nicholas para conseguir a alguien no solo de excelencia, sino también de boca cerrada.

Le resto importancia a unas disculpas que no esperaba porque me conformo con comer cualquier cosa ahora que mi estómago se encuentra un poco cerrado por el cambio drástico de ánimo, demostrándolo con un movimiento de hombros. La varita me ayuda a poner a calentar la sartén sin alejarme de la heladera en la cual busco los huevos y le echo un vistazo en mi andar, empezando a olfatear el aroma a pan tostado — Algo así, pero aquí no estaremos solos, así que la ropa deberá aparecer de vez en cuando — intento bromear, aunque el tono me sale mucho más suave de lo que hubiese esperado. Aprovecho a darle la espalda para romper algunas cáscaras, las cuales acaban en la basura y, tras un poquito de sal y orégano, empiezo a batir. Lo que sí, no puedo no sonreírme porque ya me parecía raro que estuviera aceptando tan libremente la idea de quedarse sin poner ninguna observación en juego — No dirán nada. La seguridad de esta isla se debe también a sus políticas de privacidad. No podemos tener a cualquiera vigilando, sería cualquier desmadre — si comentan entre ellos, es otro problema; me contento con que no se vuelva de público conocimiento.

Le echo un vistazo sobre el hombro ante su pregunta sobre Meerah y la atención que le doy a ella hace que el batido se torne más lento — ¿Ninguna? — ni siquiera sé qué estaba pensando y la mueca que hago al tratar de recordarlo me provoca una molestia en la ceja que no soy muy capaz de disimular — No la quería metiéndose en el medio y haciendo preguntas si necesitabas hablar conmigo, así que está con Phoebe. Creo que les gustó la idea de hacer una pijamada para llenarse de porquerías y cosas así — las tostadas saltan antes de que pueda terminar de cocinar los huevos como corresponde, así que aprovecho esos instantes para servir los vasos, pasar ambos y la jarra por el desayunador donde ella ya se ha acomodado y, en cuanto todo está listo, le alcanzo un plato. Me siento frente a ella solo después de chequear que el olor no la haga vomitar, aunque mis movimientos son algo cautelosos. Aún así, soy yo el que revuelve un poco la comida con el tenedor, no muy seguro de poder pasarla por la garganta — Si deseas estar cómoda, puedo pedir que te preparen una de las habitaciones. Puedes dejar lo que quieras y todo eso — doy algunos golpecitos con el cubierto sobre el borde del plato hasta que me atrevo a alzar los ojos, buscando su expresión — Al menos que quieras dormir conmigo. No quiero condicionarte ni nada, ya sabes… como te sientas mejor... — aunque, a decir verdad, siento que esta noche necesito de su compañía. Al menos, el dormir sujeto a una persona que me haga sentir que todo esto no es una ilusión demasiado atemorizante con la que voy a despertarme mañana.

Al final, me atrevo a poner el huevo sobre la tostada y darle un mordisco — ¿Lo preguntas porque venías con la idea de discutir o de acostarnos? — acabo preguntando al pasar, tragando con algo de fuerza y regalándole una rápida sonrisa que apenas curva mis labios por un lado — Han sido semanas… de mierda. Lamento no haber estado ahí, incluso cuando no sabías de… esto — no puedo decirle “el bebé” tan rápido y espero que pueda entenderlo, aunque sea un poco — ¿Crees que…? ¿Has estado bien? — la muerte de Annie, un anuncio de guerra, un hijo en camino. No puedo comprender cómo es que el techo simplemente no cae sobre nosotros y, por mera inercia, estiro mi mano libre con la palma hacia arriba hasta dejarla cerca de la suya, invitándole a tomarla. Es lo mínimo que puedo hacer ahora.
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 Empty Re: Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Mensaje por Lara Scott el Mar Jul 16, 2019 7:17 am

Sé que muchas personas elegirían pasar por esto como algo normal, dentro de un plan armado, y que los dos estamos en una edad en la que podríamos hacerlo así, como una decisión inteligente después de considerar todo lo bueno o lo malo que podría traer, la cuestión es que no creo que fuera en algún momento una conversación que podríamos haber tenido entre los dos, quizás sí con alguien más. Y en ese caso, tal vez él, no yo. Sé que esto sucedió y le digo que sí, porque se dio en el desastre de todo, en ese caos que nos arrastra con fuerza y nos hace sentir vivos. No, no hay manera de que nada de esto sea normal, lamentablemente no estoy hecha para cosas así. Y no es pena por mí que asumí que lo convencional no va conmigo hace mucho tiempo, sino por él que tiene que ponerse a hacer tostadas y huevos en una sartén a la noche porque me lloré la vida en su sala, con la amenaza explícita de vomitar, ¿esto es real? Hasta me río cuando recuerda lo de la ropa cuando hago alusión a las vacaciones que no se dieron, la comparación no iba con esa intención, pero no me negaría tampoco. Porque no me encuentro capaz de poner reparos a casi nada y me veo caminando con mis propios pies a esta casa si puedo salvar la distancia de estas semanas, así que tener la confirmación de la discreción de la seguridad de la isla, es el punto final. —Supongo que está decidido, entonces.

Asiento con mi barbilla y dejo pasar su respuesta con un —Ajá…—, que no es por dudar de sus pensamientos, sino porque hacerle pulla me entretiene y se puede notar por la sonrisa que se está escapando de mis labios. Su explicación la acepto porque suena bien de principio a fin, en especial la parte de hacer una pijamada. No sé si le dijo a Meerah que venía o si ella podría suponerlo de alguna manera, pero creo que se alegrará de saber que pude hablar con su padre y cuando recibo las tostadas en un plato, tomo una con los dedos mientras pienso si tengo que confesarle que Meerah lo sabe. Me distrae de mi noble propósito lo que dice después, porque… —Un momento— pido la palabra cuando termina de hablar, y no me cabe la sonrisa en la cara así que sabrá que voy de broma: —¿En serio crees que me voy a cruzar seis distritos para venir a tu casa y dormir en el cuarto de invitados?—. Corto un pedazo de la tostada para llevarlo a mi boca, tanteando mi paladar y como mi estómago ruge, uso el tenedor para cargarlo de un pedazo de huevo. No contesto de inmediato por estar masticando un bocado, cuando lo hago se desliza entre nosotros con un movimiento desentendido de mis hombros. —Sólo quería contártelo, pero si había una discusión esperaba que acabara con nosotros acostándonos.

Coloco el tenedor con un eco metálico sobre la mesa y no hago el amago de tomar otra tostada, se me cierra el pecho por una angustia que se profundiza, mis labios se entreabren sin que pueda hablar y mi mirada cae sobre la mesa, al plato de comida, a su mano que se acerca a la mía y busco para entrelazar nuestros dedos. —No, no estuve bien— reconozco, mi pulgar acariciando sus nudillos. —Soy yo quien lo lamenta... lamento haberte empujado cuando buscabas a alguien a quien sostenerte cuando pasó lo de Annie…— lo digo con una inspiración de aire tan honda que las hormonas se quedan bajo control, todas y cada una de ellas a la espera de que continúe sin avergonzarme con un nuevo torrente de lágrimas interminables. Por eso puedo seguir, con mi voz más o menos estable, todavía con la mirada vuelta hacia abajo. — Te dije que encontraría la manera de quedarme, estoy trabajando en ello, en poder ser esa persona—. Es complicado de explicar así que suspiro, pero lo intento con algo aún más complicado. —Pero fueron semanas en las que… lo pensé, lo pensé mucho. Había estado sola demasiado tiempo, me gustaba mi soledad, era mi espacio seguro, podía volver a ella siempre que hiciera falta. Y se me hizo profunda, como un insoportable silencio, cuando los días pasaban y estaba sola en casa. Lo que te quiero decir es que… todo cambió otra vez, estamos en guerra, el mundo afuera está loco… y te echaba de menos— digo simplemente, las tostadas se han quedado ahí en el plato, olvidadas.
Lara Scott
Lara Scott
Inefable

Volver arriba Ir abajo

Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 Empty Re: Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Mensaje por Hans M. Powell el Mar Jul 16, 2019 8:11 am

De verdad lo agradezco, el poder devolver una sonrisa y sentir que ambas son similares a las de hace algunas semanas atrás, cuando nada de esto estaba siquiera previsto. Hasta me permito el mover mis cejas hacia arriba y volver a bajarlas con la velocidad de la divertida y falsa sorpresa, tratando de parecer más interesado en rellenar una tostada con huevo que el mirarla — Solo quería darte tu espacio si lo necesitabas, pero mejor para mí. Podemos fingir una discusión si quieres — lo hago sonar como si le estuviera haciendo un favor que para mí no significa ningún sacrificio, lo que es de ayuda para tratar de olvidar que si hace uso de mi dormitorio por algunos días, tendré que poner algunas normas con la niña de la casa. Y, por una fracción de segundo, me pregunto si será posible que pueda conservar ese título por mucho más tiempo. Recuerdo su pregunta en nuestro primer almuerzo, preocupada por la idea de los hermanos y se me apaga un poco la sonrisa, porque sé que esa charla no será sencilla y no me siento preparado para enfrentarla, no sin ninguna especie de filtro. Que nadie me diga que la paternidad es sencilla, porque le lanzaré un maleficio.

Sé que es una conversación que iba a salir tarde o temprano, pero aún así siento la inseguridad de lo expuesto picoteando el interior de mi pecho. Mis dedos se cierran junto a los suyos con una tranquilidad que no siento, permitiendo sus caricias como si estuviera siendo gentil con la necesidad de contacto que, por lo visto, los dos buscamos saciar — Ya no importa… — creo que hablo por encima de ella pero mi voz no sale lo suficientemente alta como para imponerse. No quiero revolver lo de Annie, me niego a traerlo a colación cuando aún me cuesta procesarlo y verlo como algo real. No comprendo cómo es que si levanto el teléfono y envío un mensaje, ella no va a contestar; lo sé, me pasó la semana pasada cuando quise pedir ayuda sobre uno de mis casos y me di cuenta de que no podía marcar ese número. ¿Qué diría si le contase todo esto? ¿Se burlaría de mí y mi mala suerte para concebir hijos sin desearlo? No me espero que Scott se ponga a pedir disculpas por temas en los cuales apenas he pensado, demasiado ocupado en cosas más urgentes. Tampoco me espero su declaración, la cual hace que abandone la idea de la cena por cinco minutos porque no puedo usar mis manos para comer y buscar las suyas al mismo tiempo — Hey… — le llamo, inclinándome un poco hacia delante en busca de imponer mi confianza — Estoy de aquí y… ¿Sabes? No planeo irme a ninguna parte — no como lo hice hace años. No seré ese sujeto otra vez y sé muy bien que hay cosas que cambiaron, no solo en referencia al bebé en camino, sino a nosotros mismos.

Tengo que encontrar el hilo de la conversación porque mi voz se siente demasiado distante, pero creo que puedo empujar la nebulosa de mi cabeza cinco minutos más — Sé que todo es una locura. No quería que nada de esto pasara, no debería ser todo tan complicado, pero... — no tendríamos que estar en guerra, para empezar — yo también te eché de menos. Pensé en llamarte un par de veces pero tú sabes, mi agenda se volvió un desastre. Para que tengas una idea, ahora tengo dos asistentes y la oficina es el doble de grande — con el revoleo de ojos dejo bien en claro que los lujos significan “más trabajo” y el doble de empleados tiene como sinónimo el “no te van a alcanzar los ojos para leer todo esto”. Busco la distracción en cómo mis dedos abren y cierran los suyos, seguro en no tener que verla a los ojos para poder seguir hablando — Sé que será muy hipócrita de mi parte porque hace unos días le dije a mi hermana que básicamente se estaba apresurando a estar con un tipo solo porque la guerra nos da la sensación de que todo va a acabarse de pronto, pero no quiero… — ¿Cómo decir esto sin sonar demasiado fatalista? — Los políticos no somos muy queridos en épocas de guerra y eres una de las pocas cosas que me importan lo suficiente como para darles un lugar primordial. Y con el bebé… — la mueca que me hace prensar los labios y apretar los ojos evidencia lo extraño que saben esas palabras — Quiero estar contigo… con ustedes, no me interesa mucho el cómo. Solo deseo que estén a salvo, conmigo — me gustaría poder prometerlo, asegurar que todo estará bien, pero estoy seguro de que puede ver en mi cara que eso es algo que no puedo decir sin sentir que estaré mintiendo descaradamente.
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 Empty Re: Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Mensaje por Lara Scott el Mar Jul 16, 2019 9:16 pm

¿Cómo que «ya no importa»? Si golpeo la mesa con mis manos haré saltar las tostadas del plato, me contengo porque sé que son las emociones a flor de piel las que me hacen pensar «Te estoy abriendo mis sentimientos, idiota, y me dices que ya no importa», solo por una susceptibilidad estúpida a tres palabras desacertadas. La muerte de Annie es tan reciente que se siente como si hubiera sucedido ayer, no me agrada ver la rapidez con que han cambiado la placa con su nombre en la oficina para poner la de otra mujer, lo que deja ver lo prescindibles que somos todos. No es tan así, no lo somos. No insisto porque respeto que él no quiera aún ahondar en ese tema, llevará tiempo poder poner en voz alta lo mucho que duele perder a alguien, en realidad lo entiendo, demasiado. Puede que parezca una niña que nunca superó la muerte de papá, del modo más infantil en que se pueda pensar esto, pero fue más que eso. Fue perder todo lo que dabas por seguro, estable, a la persona más importante, a todo lo que era bueno en la mejor etapa de tu vida, sentir que lo tenías todo, esa maldita sensación que queda como un recuerdo de que tenías algo que lo valía todo… y perderlo. Cuesta mucho recuperar la confianza en las cosas, no en las promesas de las personas, sino en lo caprichoso que puede ser el destino. Y volver a escuchar a alguien decir que está aquí, que no se irá, hace que me agarre de su mano porque decido creerle. Busco con los dedos de mi otra mano el contacto con los mechones de su cabello que van detrás de la curva de su oreja, peinándolos lentamente. —Lo sé— susurro.

En todo lo que dice después, en las vueltas que da que me marean al punto que agradezco no haber comido más huevos porque se estarían revolviendo dentro, procuro no perder los puntos importantes de lo que me explica y como una idiota me escucho detenerme en lo más nimio: —¿La sala de archivos también la agrandaron? Porque puede que necesitemos más espacio, en los próximos meses podría volverse incómodo —. Ay, por favor. ¿Qué hago que no me meto una tostada en la boca para callarme a mí misma? Soy yo otra vez escudándome detrás de un chiste, para que no se me note lo que conmueve saber que también me echo de menos y que más o menos sé a dónde va cuando habla de su hermana y su romance en tiempos de guerra, a quien por cierto debería visitar mañana mismo… y pensaré en eso después, porque hay algo en el panorama que me pinta luego que no me gusta nada y también algo que me lleva a aferrarme de su mano para reafirmar mis palabras. —Nos quedaremos contigo— contesto, bajo mi otra mano hasta su mejilla para acercarlo y acercarme a través del obstáculo que es la mesada entre nosotros, hasta que nuestras frentes se chocan por encima del intento de desayuno nocturno. —Contigo, con Meerah. Me quedaré contigo… no sé si a salvo, no importa que el mundo salte por los aires, tienes que saber que estaré contigo…— musito contra el borde incómodo de la mesa al inclinarme para atrapar sus labios, lo necesito tanto como al romper la superficie para salir de un mar furioso que me ahogaba y me vale que haya una tormenta desatándose sobre nuestras cabezas, los relámpagos lo hacen todo más claro.


Última edición por Lara Scott el Mar Jul 16, 2019 11:25 pm, editado 1 vez
Lara Scott
Lara Scott
Inefable

Volver arriba Ir abajo

Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 Empty Re: Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Mensaje por Hans M. Powell el Mar Jul 16, 2019 9:51 pm

La pregunta sobre la sala de archivos me descoloca, me hace mirarla con una media sonrisa que no sabe muy bien qué contestar hasta que, de mala gana, sacudo la cabeza con un movimiento vago — No que yo sepa. Muchos de los archivos no han sido recuperados — no creo que haga falta que me ponga en detallista porque puedo apostar a que ambos recordamos muy bien la visión del ministerio siendo explotado por los aires. Parece haber sido hace una eternidad y apenas va un mes, cuando estoy seguro de que han pasado cientos de cosas desde entonces, algunas tan drásticas que puedo apostar que nada volverá a ser como antes. Ni para mí, ni para ella ni para nadie. No voy a decirlo en voz alta, pero peco de tener miedo todos los días y tener una razón más para estar preocupado no era algo que hubiera deseado; sin embargo, aquí estamos, me encuentro sosteniendo su mano como si la vida se me fuese en ello y creo que en todo este tiempo no había estado más agradecido por un mimo de su parte.

Su promesa y su acercamiento me provocan el corresponder, mi torso se acerca de manera que la mesada no sea un obstáculo y tomo su promesa con cierta ceguera, tal vez porque es lo que necesito hoy en día. Que nadie más se marche, el poder tener a todos cerca para saber que podré cuidarlos frente a toda la mierda que está por venir. Quizá Phoebe se irá del Capitolio, pero es mejor saber dónde se encuentra que el pensarla perdida como creí durante todos estos años. Me recargo en su frente y me olvido de mi cena casi intacta, cálido ante el panorama un poco más esperanzador del que tenía hasta hace una hora. La mano que no sostiene la suya es la que se levanta para rozar mis nudillos por su mentón, deslizándose a lo largo de su mandíbula — Te tomaré la palabra — soy incapaz de soltar otra palabra, su boca me toma por asalto y no pienso poner resistencia. Si el mundo va a acabarse tal y como lo conocemos, siempre es mejor tener a alguien sosteniendo tu mano. Y yo puedo decir que he elegido la suya, con la bomba de tiempo que se forma entre partículas en su vientre, lejos de cualquier seguridad que podamos llegar a conocer. No suena tan mal ahora que mi cerebro se ha calmado, el caos siempre acaba en estrellas.
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara - Página 2 Empty Re: Why can't we just get over ourselves? ✘ Lara

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.