The Mighty Fall
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
Últimos temas

It's only chaos | Hans

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty It's only chaos | Hans

Mensaje por Lara Scott el Sáb Mayo 18, 2019 7:08 am

Estoy tan distraída que retraso mi partida del taller para poder acabar con un detalle que ha consumido dos horas de mi tiempo, cuando en días regulares no me lleva más de treinta minutos. Me deshago de la expresión abatida de mi rostro al pasar una mano sobre mis párpados cerrados, cuento hasta diez para que la frustración no se convierta en rabia inadecuada hacia otro de los mecánicos que me pregunta si me siento bien. Pierdo el sentido del orden de los números, no acabo la cuenta. Mascullo una respuesta que lo mantiene en la distancia que corresponde. Me reconozco taciturna, con mi mente atravesada por pensamientos de otros lugares y otras personas, pero nadie podría decir que me comporto diferente a otros días. Mi ensimismamiento me caracteriza, ignoro a la mayoría que se despide cuando llega la hora y simulo seguir trabajando en lo mío. Cuando abandono los guantes todavía quedan dos o tres mecánicos en el lugar, y me demoro unos minutos hasta salir al pasillo donde llamo al ascensor. Mi mirada está puesta en la puerta, así que cuando se abre choca de lleno con el rostro de Hans, pese a que hay otra cara en el reducido espacio. Que no me pregunten dentro de diez minutos, porque ni siquiera podré decir de qué color era el traje de la mujer. Entro al ascensor y me recargo en el fondo, con mis manos entrelazadas a mi espalda, ubicándome detrás de los otros dos ocupantes.

Los segundos que tarda en descender a los siguientes pisos se prolongan demasiado. La mujer baja en uno de los últimos, así que supongo que es de esas secretarias que solo vuelven a su casa a dormir y se levantan al cabo de cuatro horas para ordenar la agenda de su jefe. A su favor, diré que mi semblante se ve más cansado que el suyo. Recobro un poco de ánimo al dar un paso para quedar de pie al lado de Hans y mirarlo con una media sonrisa de lado al tiempo que la puerta se abre al vestíbulo. Tengo una sensación de deja vú que me hace preguntar: —¿Tu casa o la mía?—. Pero no tengo la menor intención de volver a poner un pie en el muelle de la Isla Ministerial esta noche, y de poder evitarlo, tampoco en otras. —Tendrá que ser la mía— tomo la decisión por los dos, no me puede discutir de que es la mejor de todas las opciones. Mis vecinos no tienen tanta fama como los suyos, así que los rumores en mi edificio no prosperarán más allá del corredor compartido y una vez que crucemos la puerta, todo el espacio se reduce a nosotros. Eso es lo que me gusta de mi casa, ese espacio es absolutamente mío, como lo son pocos sitios en NeoPanem.
Lara Scott
Lara Scott
Inefable

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Hans M. Powell el Sáb Mayo 18, 2019 7:33 am

Bostezo y me froto los párpados, consciente de que he llegado a ese punto de la jornada en el cual es mejor para mí el dejar el trabajo de lado y retirarme a casa antes de cometer un error garrafal por culpa del sueño. Hay cosas que no podré solucionar, no ahora, como el caso de la anciana que ha denunciado al estado por no recibir emancipación por la muerte de su hijo en el campo de batalla. Triste, pero no es el único caso en las últimas semanas y siento que vamos a fundirnos antes de que termine el año. Otra de las cuestiones legales que tendré que conversar con nuestra ministra, cuando se digne a tener cinco minutos para mí. Ni siquiera me demoro en acomodar mi oficina, estoy lo suficientemente ido como para sacudir mi nueva varita un par de veces y dejar todo medianamente decente, pero no con el detalle de todas las noches. Una copa de vino es tentadora, dormir temprano para evitar pensamientos pesimistas también se alza como prioridad. Tengo una lista de pendientes que crece cada día y que pesa sobre mis hombros de forma tortuosa, lo que posiblemente hace que camine por el pasillo sin siquiera saludar a Josephine al arrastrar mis pies hasta el ascensor. El saludo a quien lo ocupa es un movimiento quedo de la cabeza y pronto estoy escondido detrás de la pequeña tablet que he estado usando en lugar del comunicador, ese que no pasé a recuperar. No hizo falta la intromisión de la persona que entra al ascensor y se lleva una rápida mirada de mi parte, antes de que finja centrarme en las pequeñas letras de la pantalla táctil. Solo es silencio.

Apenas me percato de que nos quedamos solos. No lo hago hasta que oigo su voz proveniente de una distancia menor de la que creía y ni siquiera la miro cuando me sonrío con suavidad, evitando el alzar el rostro aunque moviendo una de mis cejas — Hoy no es lunes — le recuerdo con un calmo murmullo, pasando un dedo por la pantalla, lo que elimina un mensaje que ya no tiene sentido seguir conservando. Hoy no me debe su tiempo ni sus informes. Y, aún así, camino a su lado cuando el vestíbulo se presenta frente a nosotros. No discuto ni cuando tengo el tiempo para hacerlo en el silencioso camino hasta la calle, cuando me tomo el atrevimiento de mover una mano disimulada que presiona su espalda y me basta para hacernos desaparecer. En una sacudida nos encontramos sobre el hierro que nos eleva en las escaleras que dan a su casa, justo frente a la puerta que nos resguardó en otras ocasiones, escondiendo conversaciones que nadie más debería escuchar. Puedo oír un perro ladrar en algún punto de la distancia, pero lo ignoro mientras meto el comunicador en mi bolsillo, junto con las manos — La última vez que estuve aquí, fue un día bastante complicado — le recuerdo tras barrer el espacio con la mirada hasta volver los ojos hacia ella. No hace falta que aclare de qué estoy hablando. Nuestro desayuno técnicamente feliz fue lo único bueno de una jornada que acabó con la noticia de la destrucción del catorce y la muerte de cientos de nuestros colegas. Pasaron semanas, pero sospecho que los detalles van a quedar guardados en mi memoria hasta el día de mi muerte — Espero que no tengas malas noticias o algo así, como para no hacerlo costumbre.

Ni le pido permiso cuando saco la varita para abrir la puerta y me meto en su casa con la resignación de la mente cansada. El estar en el centro de su living me permite girarme hacia ella y cruzarme de brazos, seguro de que podremos hablar sin que nadie interrumpa u opine — ¿Algún motivo de urgencia o estoy aquí por capricho personal? — con un parpadeo y una veloz sonrisa, le cedo la palabra. Ruego, de verdad, que esto no me dé otro dolor de cabeza. Tal vez debería decirle que necesito de una copa de vino.


Última edición por Hans M. Powell el Miér Mayo 22, 2019 11:53 pm, editado 1 vez
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Lara Scott el Dom Mayo 19, 2019 7:03 am

Ha pasado un tiempo desde entonces— musito, la escalera metálica chirría suavemente por el peso de nuestros pasos. Ese día se me hace lejano, pese a que persisten ecos de la noticia que cubrió la tapa de los diarios esa mañana. Podría decir que la quema del catorce sucedió ayer, ¿pero cuándo fue la última vez que Hans estuvo aquí? Bien podría haber sido hace meses, no logro hacer encajar ese recuerdo doméstico en mi memoria reciente, donde cobran más fuerza los descubrimientos de mis últimos viajes. Están ocupando toda mi mente, en todo momento, también ahora. ¿Malas noticias? No sé si llamarlas así. —Por cierto... perdón por trastornar tu agenda entre semana— comento en cambio, para no contestar a lo otro. No, en realidad no lo lamento. Sé que la evasión hará que ciertas cuestiones se alarguen hasta un punto insostenible, tomo el encontrarlo como una buena oportunidad para ciertos replanteos. El interior del departamento se llena de luz cuando entramos, lo sigo con mis ojos por haber tomado la iniciativa de ser quien abra la puerta, y lo interrogo con mi expresión por esa confianza. No voy a detenerme en ese punto porque sería un desperdicio de energía. Encaro su pregunta cruzándome de brazos así como lo hace él, mantengo mi postura mientras lo miro fijamente en silencio lo que podrían ser dos, tres segundos. Es el breve lapso que me tomo para evaluar la situación.

Esta vez no respondo porque últimamente se me está haciendo difícil encontrar lo que quiero decir, paso de largo a su lado hacia los estantes donde he puesto en fila a los animales metálicos y agarro la tortuga para hacerla girar, presiono el botón que abre su caparazón y del interior saco el anillo que vuelco en mi palma. Cruzo la distancia de dos pasos para colocarlo bajo su mirada y que pueda sujetarlo. Espero a que lo haga, entonces me aparto para ir al espacio de la cocina. —¿Quieres tomar algo?— pregunto al abrir la nevera y sacar una botella de agua para mí. Me siento en una de las banquetas de la mesada esperando que se una, por si no lo entendió le señalo la que está enfrente. Bebo un primer sorbo en tanto se acomoda, así cuando tengo que comenzar las explicaciones mi garganta está un poco más clara de lo que no estarán mis pensamientos en un largo tiempo. Tengo que buscar sus ojos para hablar y saber qué tanto puedo decir. No seré oclumante, pero mi mente hasta el momento ha sido de mi exclusiva pertenencia, no creo que eso vaya a cambiar y puedo estar tranquila de que no se traslucirá nada que decida callar. Es una confianza peligrosa. —Ese anillo estaba sobre una tumba con el nombre de «Coco»— digo. —Es el mismo que tenía Cordelia. Puede que haya muerto…— sugiero. Acerco la botella a mis labios para otro trago, así paso el nudo que se forma en mi garganta, es una sensación asfixiante como si hubiera algo que se cierra lentamente alrededor de mi garganta quitándome el aire.
Lara Scott
Lara Scott
Inefable

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Hans M. Powell el Dom Mayo 19, 2019 7:23 am

Le quito importancia a su interrupción con un encogimiento de hombros y un chasquido de mi lengua, denotando que no tenía planes para esta noche además de dormir todas las horas que pudiese recuperar para ese propósito. Me consuela un poco ver que ella parece tan cansada como yo, incluso más. La sigo con una mirada curiosa y puedo divisar con claridad un anillo entre sus dedos, incluso antes de que lo acerque demasiado a mi cara — ¿Vas a pedirme matrimonio? Creí que no querías ataduras — es un chiste sin malicia, detonado por el horario. Ni chisto y tomo la baratija, la cual acerco un poco a mi rostro en un intento de verla mejor. Parece vieja, ni siquiera tiene el diamante dónde debe estar, así que no entiendo a qué viene todo esto — Lo que quieras está bien. Aunque me estaba muriendo por un trago — contesto en tono distraído, obviamente más enfocado en el anillo que acaba de darme. Es eso lo que hace que me demore en reparar en que me ha indicado que tome asiento, así que muevo los pies hasta dejarme caer en la banqueta que me ha indicado. La verdad, no me espero lo que sale de su boca, por lo que casi dejo caer la joya al suelo y tengo que apretarla en un puño para evitar ese pequeño incidente — ¿Cómo…? — olvido cualquier esperanza de alcohol para volver a inspeccionar el anillo y lo levanto entre los dedos en un intento de que la luz lo alcance mejor. He visto el informe y las fotografías cientos de veces y tiene razón. Esta chuchería es idéntica a la que la rubia llevaba en su dedo en aquellos tiempos, salvo que los años no le fueron favorables.

El interior se encuentra oxidado, así que no le doy tantas vueltas y busco mi varita para darle un golpe. Los rastros de porquería poco a poco abandonan la plata y el oro, dejando al descubierto la simple inscripción que acaba con sus sospechas. “C.C & O.B”. Cuando meto la varita en el interior del fino saco de verano y levanto la vista hacia Scott, tengo una sonrisa de orgulloso triunfo por un acto tan simple de magia. Se lo entrego para que lo vea por su propia cuenta y me doy cuenta de que mi mueca se tambalea — ¿De dónde lo sacaste? ¿Dónde está la tumba? — es muy sencillo. Si podemos recuperar el cuerpo, quizá algunos estudios genéticos acaben con nuestras dudas. Froto mis rodillas con manos ansiosas y me mordisqueo los labios, tratando de acomodar la nueva información dentro de mi cerebro. Bueno, si la ha encontrado, significa que he hecho algo bien — Así que Collingwood murió… — es un pensamiento más para mí que para ella, expresado en voz alta. Me paso una mano por la cabeza como si eso me ayudase a pensar y regreso los ojos hacia los suyos — ¿Qué hay del bebé? ¿Esto es todo lo que tienes? — porque si es así, deberé enviar a alguien a recorrer la zona. Cuanto más rápido actuemos, más rápido lo tendremos solucionado y será un problema menos por el cual preocuparse.
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Lara Scott el Lun Mayo 20, 2019 6:24 am

No tengo ánimos de bromas cuando entrego el anillo que todos estos días sentí como un objeto maldito escondido en mi casa, pero mis labios actúan por su cuenta y esbozan una sonrisa. ¿Una petición de matrimonio? Sería la más triste de la historia, con la indiferencia de no decir nada y el deseo de deshacerme de una sortija que me quema los dedos. —Ese día no ha llegado aún, así que despreocúpate. No huyas— me burlo de él. —Este anillo tiene otra historia— es toda la aclaración que doy. Mi tarea imposible es saber por dónde comenzar. Miro por encima de mi hombro a la alacena y hago memoria de qué me queda para tomar que tenga más atractivo que un poco de agua. Se sienta enfrente, regreso mi vista a él y la sostengo con firmeza. Espero a que sea más preciso con su interrogante de «cómo», esta noche no saltaré a abismos imprecisos. Hago aparecer una botella de vodka sobre la mesada con su respectivo vaso cuando se enfrasca en la tarea de limpiar la suciedad del anillo, y su sonrisa al tener la confirmación que lo satisface, remueve algo en mi interior. No puede ser culpa, debe ser el saber que hice todo mal. No puedo reflejar en mi rostro la emoción que él siente. Es posible que yo también necesite de un sorbo cuando acabe mi relato, pero no confío en el alcohol si tengo que empezar a unir ideas y ponerlas en voz alta.

Me devuelve el anillo y reviso lo que acaba de descubrir, las iniciales de dos muertos. —Me la dio un chico que la encontró sobre esa tumba— contesto. Lo apoyo sobre la mesada, uso mis dedos para hacerlo girar y cae en el mismo lugar al cabo de dos vueltas. El tintineo queda resonando en mi cabeza, al agregar: —No tengo idea de dónde está tumba, será en algún sitio del norte—. Sería muy rebuscado pensar que es una lápida falsa, que está puesta ahí y que se dejó el anillo para que todas las búsquedas que hubiera de alguien llamado Cordelia Collingwood acabaran allí. Que ella es ahora otra persona, en otro lugar. Me extraña tener pensamientos de este tipo, dudar de lo que parece una certeza, de ser capaz de considerar algo así como una posibilidad. —Así parece…— digo sin revelar estas ideas que lo complicarían todo aún más, como si esto no estuviera lo suficientemente enrevesado por su cuenta e hiciera falta agregar especulaciones vacías. Me hago cargo de que su vaso esté cargado del vodka y se lo doy en mano, porque lo va a necesitar para escuchar lo que se viene, si logra salir mi voz atrapada en la garganta. Deslizo una mano por un lado de mi cuello para aliviar esa sensación y requiero de una inhalación profunda de aire para poder hablar. —El chico que me dio este anillo es huérfano y no sabe quiénes son sus padres, por la edad que tiene podría ser el hijo de Cordelia. Por algo coincidió con la tumba de ella y acabó con el anillo— concluyo. Para mi asombro, me encuentro más aliviada al decirlo de lo que creí. Cruzo mis brazos sobre la mesa y no vacilo en mi mirada al inclinarme hacia él. —Hasta ahí llegué, Hans. Y no seguiré.
Lara Scott
Lara Scott
Inefable

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Hans M. Powell el Lun Mayo 20, 2019 6:25 am

La aparición del vodka se siente como un mimo, en especial porque estoy seguro de que lo necesitaré en los momentos que sigan. Un chico, alguien sin rostro ni nombre, con procedencia dudosa podría ser todo lo que necesito saber. Asiento lentamente para darle a entender que la oigo, pero una parte de mi cerebro busca acomodar unas cuantas ideas. Hay un peso extraño en la boca de mi estómago, no sé si identificarlo como alivio o presión, quizá ansiedad. Mi mano se mueve veloz cuando el vodka se encuentra disponible para ser bebido y apenas oigo el repliqueo del anillo sobre el mueble mientras doy unos tragos que me queman la garganta. Mi silencio acompaña su voz, con una mirada perdida en algún punto de la habitación — Un chico... — es una repetición que no dice mucho por sí misma. Solo regreso a ella cuando afirma que este es su punto final y prenso mis labios. En cierto modo, la tarea que le he encomendado fue realizada. El tema es... — ¿Y qué sucede si nos estamos equivocando? — pregunto en tono de situación hipotética — ¿Que sucede si este niño no es más que una casualidad que pasó en el momento y lugar equivocado? — no podemos tener más errores, no tan garrafales.

Acaricio mis labios con el contorno del vaso y lo termino de un tirón. Lo dejo sobre la mesada y me relamo, acariciando con lentitud mi mentón en gesto dubitativo — Los Black tenían la ley de que el varón siempre sería considerado primero como gobernante antes que una mujer. Si Orion hubiese tenido una hija, Stephanie Black tendría más derecho a reclamar su lugar. Pero si es un varón... el derecho sería propiamente de él — parece que solo estoy recitando una lección de historia, hasta que le sonrío con desganada ironía — ¿Por qué no me sorprende que, de ser este muchacho, Orion haya tenido un varón? — como si quisiera jodernos desde la tumba.

Sé que hiciste lo que te pedí — mi voz se torna un murmullo cauteloso, casi que dulce. Me estiro hacia delante para tantear hasta dar con su mano y me tomo el atrevimiento de presionar gentilmente sus dedos. Necesito encontrar sus ojos con los míos, así que ladeo la cabeza en un vago intento — Pero necesito que me digas dónde encontrarlo. Necesitamos saber con certeza si es él, si debemos... — me interrumpo porque sé que es incómodo plasmar en voz alta la obvia idea de que tenemos que eliminarlo del mapa. Dejo caer mi mano y la muevo un poco nerviosa hasta que la presiono sobre mi rodilla — Solo una marca en el mapa y yo haré el resto. Si es él, tú trabajo estará hecho y no necesitas saber absolutamente nada más sobre él. ¿Tiene siquiera un nombre? — sé que estoy prometiendo una salida fácil, pero es todo lo que puedo ofrecer. Es lo justo.
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Lara Scott el Lun Mayo 20, 2019 6:27 am

Mis labios se fruncen tercamente en silencio. Dije que no iba a seguir, su error no es mi error, no me incluyo en el plural que usa. No seré parte de más especulaciones sobre ese chico, porque colaborar sería mentirle, en hechos más que en palabras. Sería hacerle creer que puede contar conmigo para esclarecer esta búsqueda, y no es así, mi intención es retirarme de esto. Lo dejo sin una respuesta, el resto lo escucho con la atención que se dedica a un cuento de ficción. Se trata de algo que ocurre en otro tiempo, a otras personas, nada tiene que ver conmigo. —Tan arcaico…— mi comentario tiene una marcada nota despectiva—¿Te escuchas? Esto parece el maldito cuento de reyes que celan y matan por su corona—, resoplo y me enderezo en mi banqueta, mi espalda más recta. Respiro hondo, la calma de la que estoy haciendo acopio pese al esfuerzo que me lleva, tiene su momento de quiebre cuando me siento rabiosa de tener que pensar que en este juego participamos todos en el campo, pero hay uno que es privado, de unos pocos, y es donde define lo importante. Ese chico ni siquiera sabe quién, pero está dentro de esa pelea de poder y por su nacimiento su vida vale más que la de otros chicos de su edad, que las nuestras también. Hay miles de personas y de vidas cuya suerte se mueve a capricho de unas pocas personas, y miro con detenimiento a Hans cuando recuerdo que también tiene presente que su vida es prescindible.

Por eso, al decidir que no diré nada más sobre Ken sé que estoy protegiéndolo a costa de mi propia seguridad, la que depende también de la seguridad que pueda tener Hans en su estatus dentro del ministerio. Estuve resignada toda mi vida a que algún día esa ilusión se acabaría, si no la acepté antes fue por cobarde. Hans no claudicará, no lo puedo imaginar apartado de todo lo que tiene, que le costó conseguir. Percibo la sujeción de sus dedos sin apartar la vista de sus ojos, el contacto no perdura y puedo modular suavemente con mis labios en el mismo tono que usó él. —No hay punto en el mapa. Ese chico se está moviendo—. No sé a dónde, no quiero saberlo. Solo espero que sus caminos lo lleven lejos del sur. —Hans, no te entregaré a este chico ni a ningún otro. Simplemente no voy a hacerlo. Se acabó— renuncio. Cargo un poco de vodka para mí y quemo mi garganta al beberlo, cierro mis ojos por la sensación y por el cansancio de tener que convivir por días con una verdad que no tendría que estar afectando mi vida. Niego con mi barbilla, entreabro los ojos para observar el anillo que quedó cerca de mi mano y estiro las puntas de mis dedos para sujetarlo. Creo en la memoria de las cosas y si hubiera alguna manera de extraer los últimos recuerdos de Cordelia de este anillo, quizás Hans obtendría las respuestas que yo no voy a darle. Quizás entonces dejaría de ser un objeto cargado de un mal destino. — Mi deuda contigo se acabó —  digo de pronto.
Lara Scott
Lara Scott
Inefable

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Hans M. Powell el Lun Mayo 20, 2019 6:57 am

¿No se ha tratado siempre de eso? — respondo con un sarcasmo desganado, resignado a que estamos envueltos en un baile de poder mucho más grandes que nuestras cabezas. Black, Niniadis... siempre fue acerca de quien gobernará sobre quien y el resto sólo somos piezas en un rebuscado tablero de ajedrez. Magos, muggles, de libre pensamiento o esclavizados, todos dan igual porque al final siempre tendremos que tener a un ganador. Lo he aprendido hace tiempo, cuando decidí tomar la decisión que ha movido la ruta de mi vida hasta convertirme en uno de los hombres más poderosos y jóvenes de nuestro gobierno. Mi sangre no está limpia, la pureza es algo que no poseo y, aún así, saben que me necesitan. Y sé que no puedo fallar porque eso no va a salvarme.

Hay algo en el rostro de Scott que me hace comprender lo que saldrá de su boca incluso antes de que lo haga. Tengo el impulso de ponerme de pie y alejarme de ella, pero hay algo que me mantiene sujeto a la banqueta, mirándola tal y como si no la hubiera oído bien. Mi silencio debería ser suficiente para ella, soy consciente de la desagradable emoción que congela mi interior por una fracción de segundo y me recuerda de qué lado de la vereda está cada uno, incluso cuando fingimos que esa diferencia no existe en más de una ocasión. No, no contesto. Creo que me convierto en estatua lo que parece una eternidad, pero sé que mi semblante se ha endurecido y mis ojos están fijos en sus facciones como si buscase borrarlas de mi memoria. No sé cuánto pasa hasta que relamo lentamente mis labios en preparación de mis futuras palabras y me acomodo, suspirando débilmente — ¿Alguna vez te pusiste a pensar en cómo serían las cosas si los Black volvieran al poder? — parece el tono que emplearía un maestro en medio de una clase particularmente aburrida — Gente como ellos hacía que gente como nosotros tuviese que esconder lo que era. Nada de varitas ni muestras de magia en público. Si tu vida no te importa, veo que tampoco lo hace la de tus seres queridos. ¿Acaso no piensas en ellos cuando tomas estas decisiones? ¿Prefieres la vida de un crío a quien no conoces, por encima de personas a quién puedes ponerle nombre e historia? — me toma dos segundos el reconocer la decepción helada que la mira de arriba a abajo. Sé que algo en mi garganta se ha cerrado y tengo que mantener una extraña firmeza cuando me inclino en su dirección — No dejaré que por tu debilidad, mi gente sufra, porque a mí sí me importa lo que suceda con mi familia. No quiero usar veritaserum o un pensadero contigo, Lara... — me muerdo la punta de la lengua al dejar salir su nombre de pila. No sé si es una amenaza o un ruego — Pero lo haré si no me dejas otra opción. No puedo protegerte por siempre — no cuando sigue tirando de la cuerda. Me sabe amargo y me culpo por blando.

Mi vista busca momentáneamente la figura de la botella de vodka. Sé que necesito de otro trago, pero por ahora no lo tomo — Tu deuda se acabará cuando yo lo diga — le regalo ese recordatorio con aspereza. Este no es un juego del cual puede bajarse cuando se acobarde. Me lo debe, me lo prometió en esta misma sala. No me convertiría en su enemigo, no me traicionaría. Las cosas podrían ser simples — Eres una necia — se lo reprocho como si pudiese seguir mi línea de pensamiento y tomo la botella de un manotazo — Y yo también. Por demás estúpido — la tapa de la botella no tarda en estar sobre la mesada y me llevo el pico a los labios. Hay cosas peores que perder la imagen en este punto de la historia.
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Lara Scott el Lun Mayo 20, 2019 8:38 pm

La posición segura en la que me mantuve todo este tiempo, en que la supervivencia fue prioridad, es un punto de encrucijada y mi indecisión a tomar un rumbo está poniendo a mi mente en contradicción con mis actos. No es como si la segunda oportunidad que recibí cambiara mi manera de ver el mundo, lo que hizo fue que mi conducta se moderada y mis impulsos siguieran guiándome por lo bajo. Una vez me convencí de que podía ser honesta sobre lo que creía, desde entonces no hice más que callar y escuchar discursos sobre por qué vivimos mejor que la época en que la magia era un secreto. Mentir pasó a ser la respuesta más espontánea. —No quieras hacerme sentir mal o tratar de demostrarme que estoy equivocada — me opongo, esta vez no puedo oirlo y guardarme mis pensamientos como hice en otras ocasiones. Porque no creo que haya otra oportunidad. No planeaba decirle que me desentendía de la deuda, excede lo poco que pensaba confiar esta noche, y una vez dicho, no puedo retirarlo. —El que tú estes en una posición cómoda, no hace de este el gobierno ideal, la mejor de todas las opciones. Estás ahi porque hay otros debajo, totalmente despojados de tus privilegios. Donde sea, en el tiempo que sea, eso siempre estará mal —. Se que yo hice muchas cosas mal como para juzgar a quien sea. Trago aire por la boca y presiono mis palmas sobre la mesada para no temblar por las emociones que me atraviesan al estar en conflicto por su mirada. — Yo también tengo sangre muggle, ¿quieres que agradezca mi condición de bruja y abuse de eso? Podría tener familia entre los esclavos. Y no me digas que la esclavitud es justificable, no puedes creerte dueño de la vida de una persona, eso es avasallante. Trato de pensar en mi madre en todo esto, pero es algo que tiene que ver con cosas que estuvieron antes que yo y que vendrán después de mí— respiro, comprendo que no pueda entender esto.

Si dice que lo hace por su familia, yo lo hago desde la consciencia de mi soledad porque he llegado a entender que las pocas personas que creí que dependían de mí, no lo hacen. Les causaría más daño si me acusan de traición dentro de la mentira de calma en la que vivimos, a simplemente retirarme. Decir que queremos proteger a otros es la mentira más bonita que nos contamos para excusar nuestros actos. —¿Cómo puedes ser insensible a la suerte de este chico? — lo cuestiono, — Tienes una hija de casi la misma edad. ¿Qué pasaría si alguien usara tu misma lógica y decidiera que la vida de Meerah vale nada? Porque podría pasar. Lo sabes — se me escucha un poco histérica por incluirla en la conversación, porque si bien quiero que muchas cosas cambien, no me gustaria que ella fuera lastimada en el proceso. No está en duda de que mi aprecio por ella pesa más que mi compasión por ese chicos, pero los dos son un par de adolescentes, viviendo en dos mundos diferentes y no debería ser así. —Creo en dar una oportunidad a las personas y se la daré a este chico, porque todavia puede ser algo diferente a lo que se espera de él. Tiene un camino de decisiones más libre que cualquiera de nosotros —. Y no me importa que sea un hijo de los Black. —No creo que las cosas vuelvan nunca a como fueron antes, siempre se avanza. Nunca es igual.

Suspiro hondo cuando toma la botella de vodka, mi semblante se emsombrece al seguir con la vista sus movimientos que no detengo. —Ya no responderé—. Controlo mi tono al hablar para que sea firme más que agresivo y no intervengo si es que necesita de un trago más profundo de alcohol para sobreponerse, estoy segura de que podrá hacerlo. Solo necesita algo con lo que hacer pasar lo amargo de esta charla. —No tiene caso que siga pagando esta deuda por algo que hice hace años, si cada día estoy a un paso de cometer algo que ustedes consideran un crimen y por el que me juzgarán —. Me quedo en silencio por un momento en que me busco en su mirada. —Y la decepción con la que me mires entonces será mayor —. Me adueño de la botella para servirme un vaso y se la devuelvo, —Si no es esto, será algo más. Algún día haré algo que no podrás cubrir por una segunda vez y tampoco quiero que lo hagas.— Mojo mis labios con la bebida y muevo la cabeza como si ya no quedara más que decir.—Si pensabas usar veritaserum o un pensadero conmigo, esto es todo lo que está en mi mente y nada sobre ese muchacho —. Acabo mi vaso que dejo con un golpe seco sobre la superficie, no se si es la combinación de cansancio, alcohol y pensar tanto que vuelve pesada mi cabeza. —Lo eres, un gran estúpido.


Última edición por Lara Scott el Lun Mayo 20, 2019 11:07 pm, editado 1 vez
Lara Scott
Lara Scott
Inefable

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Hans M. Powell el Lun Mayo 20, 2019 9:34 pm

No creo que el nuestro sea un gobierno ideal, ninguno lo es. Pero si me dan a elegir entre cómo se hacían las cosas antes y cómo se hacen ahora, sé muy bien hacia qué lado de la balanza voy a inclinarme — Los muggles que nos pisotearon en el pasado solo fueron colocados en el lugar que se merecen. La historia y la evolución del ser humano habla por sí sola — fueron siglos de opresión, ahora es su turno; sé que no tiene sentido discutir, no solo porque conozco lo obstinada que puede ser, sino porque también sé que nada bueno saldrá de esta conversación. Por tonto que suene, solo deseo marcharme, como si el escapar de sus palabras solamente le diese tiempo a entrar en razón. Eso es algo que jamás va a suceder y no voy a mentirme a mí mismo sobre ello como lo he estado haciendo los últimos meses. Ella no me comprende, yo no la comprendo. Solo somos como el agua y el aceite.

¿Quién dice que soy insensible al respecto? ¿Crees que me gusta firmar sentencias? ¿Crees que añoro el día en el que tenga que levantar la varita y matar a un chico de quince años? — la voz se me dispara en un tono cargado de nueva histeria y creo que se quiebra con un temblor. A decir verdad, es la primera vez que lo expreso en voz alta. Siempre supe que llegaría el día en el que tuviese que ensuciarme las manos de manera directa, solo que esperaba poder evitarlo designándole la tarea a alguien que le duela menos. No me importa que sea un Black, estamos hablando de matar a alguien que todavía no ha llegado a ser quien se supone que debería y esa es la razón por la cual tiene que dejar de existir — Pero lo prefiero a él muerto que a mi hija en peligro. Nadie le pondrá un dedo encima ni hará tambalear su seguridad mientras yo siga con vida — porque si debo matar a cien bebés para que ella tenga asegurado un futuro donde nadie la atormente ni la encierre por ser como es, no me quedará otra que hacerlo. Sacudo la cabeza, una y otra vez, porque está dejando todo por la creencia de que alguien puede ser simplemente mejor a lo que fue el resto de su familia. No podemos arriesgar el futuro de nuestra gente por una corazonada, por la esperanza de un cambio para mejor. Las cosas no funcionan así en el mundo real.

Cuanto más habla, más firme se cierra el agarre alrededor de la botella y mayor es la urgencia con la cual paso el líquido puro. Me encuentro respirando tan lento que soy consciente del movimiento involuntario de mi pecho y de mis hombros, no me doy un tiempo de respiro cuando ella se sirve, me devuelve la botella y yo la regreso a mis labios. Sé que me he excedido cuando me río sin sonido en una mueca sarcástica y me pongo de pie tan rápido que se me tambalea la habitación, así que me agarro con la mano libre del borde de la mesada — Considerando que me tomé el atrevimiento de confiar en tu palabra cuando siempre supe que era un error… sí — insultaré mi falta de inteligencia y nivel de debilidad por mucho tiempo — No voy a dejarte ir así como así. No puedo hacerlo. Si finjo que nada ha ocurrido, estaré traicionando todo en lo que creo. Si no lo hago… — me pego la botella al pecho con la mirada ida, tratando de explicarme con claridad a pesar de que la voz me sale mucho más pastosa de lo normal — No puedo entregarte, Scott. Meerah no me lo perdonaría — yo tampoco lo haría, pero eso no se lo voy a decir porque es meramente mi culpa. La dejé entrar cuando esa puerta debería haber estado cerrada con llave y candado.

Me sonrío con desgano ante mis propios pensamientos y le doy la espalda, seguro de que si sigo quieto no haré más que continuar hablando sobre cosas que no valen la pena — No entiendo por qué decides arriesgar tu cabeza de esta forma, cuando lo tienes todo para evitarlo. No vas a salvarlo de todos modos. Si yo no lo encuentro, Jamie lo hará y será mucho más cruel. Te estás metiendo en problemas por defender lo indefendible — a pesar de la obvia ebriedad que empieza a adormecer mi rapidez mental, soy lo suficientemente consciente como para saber que lo que ella está haciendo no tiene lógica. Mi paseo por el living me detiene frente a la ventana donde nos sentamos la noche de nuestro trato y me rasco los pelos de la nuca, suficientemente más largos como para estirarlos un poco hacia abajo — Hubiera preferido que me salieras con la propuesta de matrimonio incoherente. Sería menos problemático — gruño y mascullo algo entre dientes que no comprendo, pero creo que es un insulto que ahogo con el pico de la botella. Bien, una vez más tendré que arreglar el desastre que Lara Scott quiere provocar y no podrá ser por las buenas.
Hans M. Powell
Hans M. Powell
Ministro de Justicia

Volver arriba Ir abajo

It's only chaos | Hans Empty Re: It's only chaos | Hans

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.